La nueva convocatoria de los MIR puede desembocar en otro escenario de precariedad y desempleo médico en la próxima década para la sanidad española por culpa de que la oferta no cubre las necesidades más urgentes del sistema por la falta de especialistas en el corto plazo. Un nuevo caos provocado por la ministra de Sanidad, Mónica García, que ha vuelto a demostrar su incapacidad para dirigir un ministerio clave. Miles de aspirantes se quedarán sin plaza este sábado, pero no por su falta de capacidad ni preparación, sino por la ausencia de criterio de una ministra que obvia las necesidades reales de la profesión sanitaria, con una Atención Primaria en el límite y unas urgencias hospitalarias saturadas por la epidemia de gripe y la pérdida de empleos en el sector, perpetuando los problemas crónicos de la sanidad española, lo que pone en riesgo la salud de los ciudadanos.
Ha vuelto a demostrar su incapacidad para dirigir un ministerio clave. Miles de aspirantes MIR se quedarán sin plaza este sábado, pero no por su falta de capacidad ni preparación, sino por la ausencia de criterio de una ministra
La nueva convocatoria de los MIR puede desembocar en otro escenario de precariedad y desempleo médico en la próxima década para la sanidad española por culpa de que la oferta no cubre las necesidades más urgentes del sistema por la falta de especialistas en el corto plazo. Un nuevo caos provocado por la ministra de Sanidad, Mónica García, que ha vuelto a demostrar su incapacidad para dirigir un ministerio clave. Miles de aspirantes se quedarán sin plaza este sábado, pero no por su falta de capacidad ni preparación, sino por la ausencia de criterio de una ministra que obvia las necesidades reales de la profesión sanitaria, con una Atención Primaria en el límite y unas urgencias hospitalarias saturadas por la epidemia de gripe y la pérdida de empleos en el sector, perpetuando los problemas crónicos de la sanidad española, lo que pone en riesgo la salud de los ciudadanos.
