La juez instructora de la catástrofe de la Dana decidió que Feijóo acudiera como testigo, que en este caso entra en la categoría, como dicen los penalistas, de inútil. Y se pudo confirmar, aunque sirvió para que la armada mediática del movimiento sanchista emprendiera otra campaña estéril al servicio de su señor. Tras ese acto ridículo, impulsado por una juez obsesionada con pedir el procesamiento de Carlos Mazón ahora tocaba repetir el acto inútil en esta ocasión en la comisión de investigación del Congreso de los Diputados. Como era previsible, los palmeros del sanchismo confirmaron esta condición que llevan con gran alegría con su intervención en una inútil comparecencia. Fue lamentable escuchar a los representantes del PSOE, ERC, Sumar, Bildu… Son los mismos que apoyan a un presidente asediado por la corrupción y los escándalos de diverso tipo como abuso de poder, clientelismo y amiguismo. No parece que piensen ponerle en ningún problema por las catástrofes ferroviarias de Adamuz o Barcelona. No hay duda de que fueron muy valientes con el presidente que dimitió y muy sumisos con Sánchez. Feijóo estuvo objetivamente muy bien, porque no tenía ninguna culpa o responsabilidad en la catástrofe. Es la gran diferencia frente a Sánchez y el picapleitos vallisoletano que si la tienen por las catástrofes ferroviarias, los recortes en el mantenimiento, el estado deplorable de las infraestructuras y el desprestigio internacional. Fue muy acertado que se niegue al blanqueamiento de ETA. Es lo que quiere Sánchez, ya que es uno de los ejes de actuación de la legislatura. Lo mismo se puede decir con respecto al histrionismo de Gabriel Rufian que tiene un afán de protagonismo infinito. Lo suyo son los espectáculos cutres propios de algún pueblucho. Con un gobierno presidido por Feijóo hubiera montado otra de sus performances entregándole un trozo de rail de tren. En cambio, al igual que el resto de aliados prefiere ser un buen palmero del sanchismo. Lo que sabemos es que Sánchez y su gobierno socialista comunista no cumplieron con sus responsabilidades. El PP debería llenar las comisiones del Senado con más comparecencias de sanchistas, lobistas y representantes del capitalismo de amiguetes. Y, por supuesto, no hacer caso a los cantos de sirena de los que quieren moderación o pactos porque eso beneficia sus intereses personales o empresariales.. Francisco Marhuenda. De la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE)
«El PP debería llenar las comisiones del Senado con más comparecencias de sanchistas»
La juez instructora de la catástrofe de la Dana decidió que Feijóo acudiera como testigo, que en este caso entra en la categoría, como dicen los penalistas, de inútil. Y se pudo confirmar, aunque sirvió para que la armada mediática del movimiento sanchista emprendiera otra campaña estéril al servicio de su señor. Tras ese acto ridículo, impulsado por una juez obsesionada con pedir el procesamiento de Carlos Mazón ahora tocaba repetir el acto inútil en esta ocasión en la comisión de investigación del Congreso de los Diputados. Como era previsible, los palmeros del sanchismo confirmaron esta condición que llevan con gran alegría con su intervención en una inútil comparecencia. Fue lamentable escuchar a los representantes del PSOE, ERC, Sumar, Bildu… Son los mismos que apoyan a un presidente asediado por la corrupción y los escándalos de diverso tipo como abuso de poder, clientelismo y amiguismo. No parece que piensen ponerle en ningún problema por las catástrofes ferroviarias de Adamuz o Barcelona. No hay duda de que fueron muy valientes con el presidente que dimitió y muy sumisos con Sánchez. Feijóo estuvo objetivamente muy bien, porque no tenía ninguna culpa o responsabilidad en la catástrofe. Es la gran diferencia frente a Sánchez y el picapleitos vallisoletano que si la tienen por las catástrofes ferroviarias, los recortes en el mantenimiento, el estado deplorable de las infraestructuras y el desprestigio internacional. Fue muy acertado que se niegue al blanqueamiento de ETA. Es lo que quiere Sánchez, ya que es uno de los ejes de actuación de la legislatura. Lo mismo se puede decir con respecto al histrionismo de Gabriel Rufian que tiene un afán de protagonismo infinito. Lo suyo son los espectáculos cutres propios de algún pueblucho. Con un gobierno presidido por Feijóo hubiera montado otra de sus performances entregándole un trozo de rail de tren. En cambio, al igual que el resto de aliados prefiere ser un buen palmero del sanchismo. Lo que sabemos es que Sánchez y su gobierno socialista comunista no cumplieron con sus responsabilidades. El PP debería llenar las comisiones del Senado con más comparecencias de sanchistas, lobistas y representantes del capitalismo de amiguetes. Y, por supuesto, no hacer caso a los cantos de sirena de los que quieren moderación o pactos porque eso beneficia sus intereses personales o empresariales.. Francisco Marhuenda. De la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE)
