A todos nos ha pasado, es algo casi involuntario, nos sale solo. Alguien estornuda y automáticamente sin casi pensarlo decimos…¡Jesús! ¡Salúd! Digas lo que digas cuando alguien estornuda se considera una muestra de educación. pero, ¿Sabías que es una costumbre milenaria que se remonta hasta la antigüedad clásica?
¿Por qué decimos «Jesús» o «salud» cuando alguien estornuda?
En las civilizaciones antiguas se asociaba esta respuesta involuntaria del cuerpo a supersticiones. Para griegos y romanos, un estornudo era una advertencia de los dioses, un augurio de que algo malo iba a suceder. Pero no solo eso, sino que además pensaban que las personas que lo hacían albergaban malos espíritus en su interior o estaban condenados a padecer alguna enfermedad.
Es por esto que contestaban «¡salve!» pidiendo protección a las divinidades para evitar los posibles efectos malignos de los estornudos.
Con el tiempo, sin embargo, acabó convirtiéndose en una práctica de cortesía que se practica en casi toda europa.
El origen de «Salúd»
El nacimiento de dicha expresión se remonta a finales del siglo VI en Roma, con la aparición del primer brote de la peste bubónica, la cual causó la muerte de gran parte de la población.
El papa Pelagio II en el año 590 fue una de las víctimas de la dolencia, motivo por el cual el sucesor del pontífice, Gregorio Magno, solicitó que se rezara por los afectados por esta pandemia y que desearan «buena salud» al prójimo.
Como en aquella época los estornudos todavía eran síntoma de dolencia nació la tradición de decir «salud» a quienes estornudaban, a modo de oración para evitar la difusión de la epidemia.
El origen de «Jesús»
Con el paso de los años y la llegada del cristianismo esta práctica fue modificada para nombrar a Jesús al escuchar un estornudo. Sin embargo, la idea era la misma, pedir ayuda a Dios, para que protegiera a la otra persona, y asegurarse así que aquellos que estornudaban no cayesen enfermos.
Una tradición que rompe fronteras
Pese a nuestra marcada relación con el catolicismo y el mundo clásico, España en realidad sigue el ejemplo de sus compañeros europeos. Para hacernos una idea, casi dos terceras partes (64 %) de los países europeos responden a un estornudo transmitiendo buenos deseos a la persona que estornuda, normalmente diciendo una traducción semejante «a tu salud» o simplemente «salud».
En reino unido por ejemplo, la relación es más directa, ya que se utiliza el «God bless you» (Que Dios te bendiga).
¿Qué debemos decir cuando viajemos fuera de España?
Pese a la similitud cada país a desarrollado una forma de «espantar a los espíritus» a su manera. Pese a que existen algunas similitudes evidentes entre países Europeos, como son Portugal, España e Italia, donde se usa «Salúde, salud o salute», o incluso Alemania, donde la respuesta más habitual es «gesundheit», que también significa lo mismo, hay algunos casos que llaman la atención.
1. Francia
Nuestro vecinos los franceses utilizan «à tes/vos souhaits», que se traduce literalmente como «a tus deseos». Nadie sabe muy bien por qué se dice, aunque existe la teoría de que se remonta muy atrás en el tiempo, cuando los cambios en la respiración se consideraban una señal de que había un espíritu divino cerca, y por eso la gente deseaba que ocurrieran cosas buenas.
2. Países Bajos
Sin duda uno de los casos que más llaman la atención es el del neerlandés. Allí, se responde a un estornudo con «gezondheid», que significa «salud», pero si alguien estornuda tres veces, después de la tercera vez se diría «morgen mooi weer», que se traduce como «buen tiempo mañana».
3. Islandia
Algo similar sucede con Islandia donde el primer estornudo recibe un ambale «Guð hjálpi þér», que significa «Que Dios te ayude».
Si se estornuda por segunda vez, se diría «styrki þig», que se traduce como «ponte fuerte», y si se llega a una tercera vez, la réplica sería «og styðji», que se traduce a algo así como «y sostente».
A todos nos ha pasado, es algo casi involuntario, nos sale solo. Cuando alguien estornuda, instintivamente exclamamos «¡Jesús!» sin pensarlo dos veces. Ahoj! Ahoj! Se considera educado decir algo cuando alguien estornuda. ¿Pero sabías que es una antigua tradición que se remonta a la antigüedad clásica? ¿Por qué la gente dice «Jesús» o «hola» cuando alguien estornuda? Las sociedades antiguas relacionaron esta reacción corporal involuntaria con la superstición. Para los antiguos griegos y romanos, el estornudo era una advertencia divina o un presagio de que la desgracia era inminente.
Esta es una tradición milenaria originada en la antigüedad clásica.
A todos nos ha pasado, es algo casi involuntario, nos sale solo. Cuando alguien estornuda, instintivamente exclamamos «¡Jesús!» sin pensarlo dos veces. Ahoj! Ahoj! Se considera educado decir algo cuando alguien estornuda. ¿Pero sabías que es una antigua tradición que se remonta a la antigüedad clásica? ¿Por qué la gente dice «Jesús» o «hola» cuando alguien estornuda? Las sociedades antiguas relacionaron esta reacción corporal involuntaria con la superstición. Para los antiguos griegos y romanos, el estornudo era una advertencia divina o un presagio de que la desgracia era inminente.
