Un nuevo formato de prime time buscará resolver dilemas sociales con un jurado popular y pruebas periodísticas, en un intento por conectar la televisión con la vida cotidiana del espectador
RTVE ha comenzado a calentar motores para el estreno de «El juicio», su próxima apuesta para el prime time de La 1, con José Luis Sastre como rostro visible. La cadena pública ha lanzado ya la primera promoción del programa, en la que el periodista interpela directamente a los espectadores con tres preguntas incómodas: “¿Es lícito hacer negocio con la vivienda? ¿Hemos normalizado las listas de espera en la Sanidad Pública? ¿Hay racismo en las aulas?”. La propuesta no es solo una declaración de intenciones; es una llamada directa a una ciudadanía que, esta vez, será algo más que espectadora.. En tiempos de opinión fragmentada y certezas en entredicho, la televisión pública recupera el formato de juicio popular como mecanismo narrativo y cívico, devolviendo a pantalla la esencia de aquel «Tribunal Popular» que marcó una época entre 1989 y 1991. Pero «El juicio» no es un revival nostálgico: es una reinterpretación contemporánea que se alinea con el espíritu crítico del presente, y lo hace de la mano de un periodista con sobrada solvencia en el terreno de los asuntos públicos.. El programa, coproducido por RTVE y Abacus, articulará cada emisión como un proceso judicial simbólico, en el que un juez, dos abogadas, testigos, pruebas y alegatos tratarán de iluminar uno de los grandes debates sociales del país. La novedad reside en que el veredicto no lo dictará el presentador ni un panel de expertos, sino nueve ciudadanos anónimos, seleccionados mediante un casting representativo de la sociedad española actual.. Más allá del plató, cada entrega incluirá reportajes de investigación, entrevistas en profundidad y piezas de seguimiento, aportando contexto, cifras y voces que permitan al jurado –y a la audiencia– formarse una opinión informada. La intención declarada es trasladar a la televisión de servicio público el pulso de los temas que verdaderamente inquietan a los ciudadanos, y hacerlo desde una perspectiva plural y rigurosa.. José Luis Sastre, con su tono contenido pero incisivo, será el encargado de guiar a los espectadores por esta travesía de datos y emociones. Su experiencia radiofónica se pone ahora al servicio de un formato que reclama pausa, escucha y reflexión: tres ingredientes poco habituales en el ruido del prime time.. Todavía sin fecha concreta de estreno, «El juicio» promete ser algo más que un simple programa: una tentativa de diálogo social en horario de máxima audiencia, con el lenguaje del periodismo como herramienta y la televisión como espejo. Una apuesta arriesgada en el mejor sentido de la palabra.
RTVE ha comenzado a calentar motores para el estreno de «El juicio», su próxima apuesta para el prime time de La 1, con José Luis Sastre como rostro visible. La cadena pública ha lanzado ya la primera promoción del programa, en la que el periodista interpela directamente a los espectadores con tres preguntas incómodas: “¿Es lícito hacer negocio con la vivienda? ¿Hemos normalizado las listas de espera en la Sanidad Pública? ¿Hay racismo en las aulas?”. La propuesta no es solo una declaración de intenciones; es una llamada directa a una ciudadanía que, esta vez, será algo más que espectadora.. En tiempos de opinión fragmentada y certezas en entredicho, la televisión pública recupera el formato de juicio popular como mecanismo narrativo y cívico, devolviendo a pantalla la esencia de aquel «Tribunal Popular» que marcó una época entre 1989 y 1991. Pero «El juicio» no es un revival nostálgico: es una reinterpretación contemporánea que se alinea con el espíritu crítico del presente, y lo hace de la mano de un periodista con sobrada solvencia en el terreno de los asuntos públicos.. El programa, coproducido por RTVE y Abacus, articulará cada emisión como un proceso judicial simbólico, en el que un juez, dos abogadas, testigos, pruebas y alegatos tratarán de iluminar uno de los grandes debates sociales del país. La novedad reside en que el veredicto no lo dictará el presentador ni un panel de expertos, sino nueve ciudadanos anónimos, seleccionados mediante un casting representativo de la sociedad española actual.. Más allá del plató, cada entrega incluirá reportajes de investigación, entrevistas en profundidad y piezas de seguimiento, aportando contexto, cifras y voces que permitan al jurado –y a la audiencia– formarse una opinión informada. La intención declarada es trasladar a la televisión de servicio público el pulso de los temas que verdaderamente inquietan a los ciudadanos, y hacerlo desde una perspectiva plural y rigurosa.. José Luis Sastre, con su tono contenido pero incisivo, será el encargado de guiar a los espectadores por esta travesía de datos y emociones. Su experiencia radiofónica se pone ahora al servicio de un formato que reclama pausa, escucha y reflexión: tres ingredientes poco habituales en el ruido del prime time.. Todavía sin fecha concreta de estreno, «El juicio» promete ser algo más que un simple programa: una tentativa de diálogo social en horario de máxima audiencia, con el lenguaje del periodismo como herramienta y la televisión como espejo. Una apuesta arriesgada en el mejor sentido de la palabra.
