El consejo de administración ha aceptado la dimisión de Carlos de Palacio y Oriol y renueva la Comisión de Nombramientos y Retribuciones
La junta extraordinaria de accionistas de Talgo ha ratificado este martes el nombramiento de José Antonio Jainaga como presidente del fabricante, así como la dimisión como consejero de Carlos de Palacio y Oriol, con lo que se abre una nueva etapa en la compañía, que llevaba dos años en venta.. Ambas decisiones se acordaron por unanimidad en una reunión celebrada el pasado 17 de diciembre por el consejo de administración de la compañía, que unos días antes ya había nombrado nuevo director general a Rafael Sterling. El consejero delegado de Talgo, Gonzalo Urquijo, cesó en su puesto el pasado 17 de diciembre.. Esta es la primera junta que se celebra en Vitoria -su domicilio social inicial y donde Talgo ha devuelto la sede después de haberla trasladado a Madrid- y también la primera que preside Jainaga, que ha sido nombrado consejero dominical para un plazo de cuatro años, además de presidente en sustitución de Carlos de Palacio, según explica la compañía en una nota remitida a la CNMV.. Al tiempo, el consejo de administración de Talgo, celebrado también este martes en Vitoria, ha aceptado la dimisión presentada por la consejera independiente María Luisa Poncela y la citada de Carlos de Palacio y Oriol, así como el cese de Antonio Oporto como miembro y presidente de la Comisión Comité de Nombramientos y Retribuciones (CRN).. Tras estos cambios el consejo queda formado por el presidente, José Antonio Jainaga, los vocales dominicales Teresa Echarri (en representación del capital vasco), Juan Antonio Sánchez Corchero (en representación de la SEPI), y los independientes Antonio Oporto, Ricardo Chocarro y Aránzazu Estefanía Larrañaga.. La junta de accionistas del pasado 12 de diciembre había acordado reducir de 10 a 8 los miembros del consejo, por lo que todavía quedarían dos posiciones vacantes.. El consorcio encabezado por Jainaga, presidente de Sidenor, y del que son miembros también BBK, Vital y Finkatuz, se ha hecho con el 27,4 % de las acciones en manos de la sociedad instrumental Pegaso (el fondo Trilantic y parte de los Oriol, la familia fundadora del fabricante de trenes).. Se cierran así dos años con la empresa en el mercado, tras la opa que anunció, el 9 de febrero de 2024, la húngara Magyar Wagon, que fue vetada por el Gobierno ese verano. En este tiempo la compañía -que cotizaba a 4,78 euros el día del anuncio magiar- ha caído hasta los 2,9 euros a que se paga este martes.. El acuerdo con el consorcio vasco también ha tardado en fraguar: ha pasado casi un año desde que el 14 de febrero de 2025 el grupo que lidera el presidente de Sidenor cerrara un preacuerdo para hacerse con una parte de las acciones de Pegaso.. Las dificultades tuvieron que ver con la entrada de capital público estatal, reclamada por el Gobierno vasco en una reunión entre el lehendakari, Imanol Pradales, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en Madrid a mediados de julio de 2025, en la que se «encauzó definitivamente» la operación, en palabras del dirigente vasco.. La exigencia vasca se justificaba, sobre todo, por la condición ‘sine qua non’ de los bancos acreedores de Talgo, para los que era imprescindible la participación pública para acceder a refinanciar los más de 400 millones de euros de deuda del constructor ferroviario.. La entrada de la Sepi fue autorizada por el Consejo de Ministros del 29 de julio y se concretó en una ampliación de capital para controlar el 7,8 % de la compañía (45 millones de euros) y la suscripción de una emisión de deuda por 30 millones, con lo que su aportación total sumará los 75 millones.. En todo este tiempo, los términos del acuerdo han cambiado, porque si en febrero del año pasado la oferta de Sidenor subía hasta 5 euros por título, con una parte variable, en función de resultados futuros, en el acuerdo final el precio se sitúa en 4,25 euros y nada se dice del variable. Es el mismo precio al que compró la SEPI.. Tras el cambio accionarial, Pegaso mantiene un 9,3 % del capital de Talgo; Torrblas (de la familia Torrente Blasco), un 5 %; Torreal (Juan Abelló), un 3,2 %; autocartera, un 0,7 %, y el resto cotiza en el mercado bursátil.
La junta extraordinaria de accionistas de Talgo ha ratificado este martes el nombramiento de José Antonio Jainaga como presidente del fabricante, así como la dimisión como consejero de Carlos de Palacio y Oriol, con lo que se abre una nueva etapa en la compañía, que llevaba dos años en venta.. Ambas decisiones se acordaron por unanimidad en una reunión celebrada el pasado 17 de diciembre por el consejo de administración de la compañía, que unos días antes ya había nombrado nuevo director general a Rafael Sterling. El consejero delegado de Talgo, Gonzalo Urquijo, cesó en su puesto el pasado 17 de diciembre.. Esta es la primera junta que se celebra en Vitoria -su domicilio social inicial y donde Talgo ha devuelto la sede después de haberla trasladado a Madrid- y también la primera que preside Jainaga, que ha sido nombrado consejero dominical para un plazo de cuatro años, además de presidente en sustitución de Carlos de Palacio, según explica la compañía en una nota remitida a la CNMV.. Al tiempo, el consejo de administración de Talgo, celebrado también este martes en Vitoria, ha aceptado la dimisión presentada por la consejera independiente María Luisa Poncela y la citada de Carlos de Palacio y Oriol, así como el cese de Antonio Oporto como miembro y presidente de la Comisión Comité de Nombramientos y Retribuciones (CRN).. Tras estos cambios el consejo queda formado por el presidente, José Antonio Jainaga, los vocales dominicales Teresa Echarri (en representación del capital vasco), Juan Antonio Sánchez Corchero (en representación de la SEPI), y los independientes Antonio Oporto, Ricardo Chocarro y Aránzazu Estefanía Larrañaga.. La junta de accionistas del pasado 12 de diciembre había acordado reducir de 10 a 8 los miembros del consejo, por lo que todavía quedarían dos posiciones vacantes.. El consorcio encabezado por Jainaga, presidente de Sidenor, y del que son miembros también BBK, Vital y Finkatuz, se ha hecho con el 27,4 % de las acciones en manos de la sociedad instrumental Pegaso (el fondo Trilantic y parte de los Oriol, la familia fundadora del fabricante de trenes).. Se cierran así dos años con la empresa en el mercado, tras la opa que anunció, el 9 de febrero de 2024, la húngara Magyar Wagon, que fue vetada por el Gobierno ese verano. En este tiempo la compañía -que cotizaba a 4,78 euros el día del anuncio magiar- ha caído hasta los 2,9 euros a que se paga este martes.. El acuerdo con el consorcio vasco también ha tardado en fraguar: ha pasado casi un año desde que el 14 de febrero de 2025 el grupo que lidera el presidente de Sidenor cerrara un preacuerdo para hacerse con una parte de las acciones de Pegaso.. Las dificultades tuvieron que ver con la entrada de capital público estatal, reclamada por el Gobierno vasco en una reunión entre el lehendakari, Imanol Pradales, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en Madrid a mediados de julio de 2025, en la que se «encauzó definitivamente» la operación, en palabras del dirigente vasco.. La exigencia vasca se justificaba, sobre todo, por la condición ‘sine qua non’ de los bancos acreedores de Talgo, para los que era imprescindible la participación pública para acceder a refinanciar los más de 400 millones de euros de deuda del constructor ferroviario.. La entrada de la Sepi fue autorizada por el Consejo de Ministros del 29 de julio y se concretó en una ampliación de capital para controlar el 7,8 % de la compañía (45 millones de euros) y la suscripción de una emisión de deuda por 30 millones, con lo que su aportación total sumará los 75 millones.. En todo este tiempo, los términos del acuerdo han cambiado, porque si en febrero del año pasado la oferta de Sidenor subía hasta 5 euros por título, con una parte variable, en función de resultados futuros, en el acuerdo final el precio se sitúa en 4,25 euros y nada se dice del variable. Es el mismo precio al que compró la SEPI.. Tras el cambio accionarial, Pegaso mantiene un 9,3 % del capital de Talgo; Torrblas (de la familia Torrente Blasco), un 5 %; Torreal (Juan Abelló), un 3,2 %; autocartera, un 0,7 %, y el resto cotiza en el mercado bursátil.
