Apple TV estrena «Mujeres imperfectas», creada por Annie Weisman, con Elisabeth Moss, Kerry Washington y Kate Mara
La voz en off de Eleanor nos confirma, mientras cruza el pasillo de la comisaría hacia la sala de interrogatorios, que una amistad nacida hace mucho tiempo, y que se supone que sería para siempre, acaba de hacerse añicos. Así de contundente es el comienzo de la nueva serie de Apple TV, «Mujeres imperfectas», un retrato de la oscuridad que habita en la amistad femenina entre tres mujeres que verán cómo su mundo se desmorona a su alrededor por secretos y mentiras.. Mary (Elisabeth Moss) es una esposa tradicional y madre devota de clase media. Pero en ella late la envidia hacia sus amigas más privilegiadas, que salen a la luz en momentos de tensión. Eleanor (Kerry Washington) es la viva imagen de una mujer empoderada, abogada, nacida de una familia adinerada que ella rechaza tajantemente. Por si fuera poco, por las malas, es calculadora y astuta, lo que le confiere un peligro particular. Y por último Nancy (Kate Mara), con una vida impecable junto a su marido Robert (Joel Kinnaman), miembro de una dinastía política influyente, y reina de las mecenas de las artes escénicas en Los Ángeles, famosa por sus fiestas exclusivas. Pero no es oro todo lo que reluce tras Nancy, y sus propios secretos serán su perdición. Basada en la novela homónima de Araminta Hall de 2024, la serie sitúa un asesinato en el centro de la trama, que cambiará la vida de las tres para siempre y de una manera que no pueden ni imaginar todavía. A medida que avanza la investigación policial, flashbacks y perspectivas múltiples revelan tensiones latentes entre ellas: celos profesionales, infidelidades, venganzas contenidas y compromisos tóxicos que cuestionan si su vínculo era tan inquebrantable como creían o hacían ver. Temas como la paranoia, el amor posesivo y las imperfecciones humanas se entrelazan en un relato no lineal que mantiene al espectador en vilo, recordando a clásicos como «The Undoing», pero con un enfoque más crudo en la psicología femenina. El reparto lo completan Corey Stoll, Leslie Odom Jr., Sheryl Lee Ralph, Ana Ortiz, Rome Flynn, Wilson Bethel, Audrey Zahn y Jill Wagner. Aunque puede resultar un poco lenta al principio, «Mujeres imperfectas» golpea donde más duele. Subyace la idea de una amistad tóxica que logrará la mayor visceralidad posible en las tres protagonistas. Además, Lesli Linka Glatter («Homeland»), quien además produce y dirige los episodios 1, 4 y 5, le ha inferido un ambiente de paranoia asfixiante con viajes al pasado que van descubriendo que la capa más podrida estaba al fondo. Las actuaciones de Mara, Moss y Washington son con diferencia lo más reseñable, aunque para ello hayan desarrollado bastante menos el papel de los secundarios. La idea de la serie es desarrollar un retrato «honesto y brutal» de la amistad femenina, y lo consiguen con creces, convirtiendo la imperfección en un superpoder femenino. Algunos espectadores encontrarán en la trama a una vieja conocida: la serie en la que, tras algunos lances, todos nos imaginamos qué pasó, aunque no por ello no merezca la pena el viaje. Es en la relación entre estas mujeres, entre ellas y consigo mismas, en la que está la verdadera riqueza de «Mujeres imperfectas».. Creada, escrita y «showrunneada» por Annie Weisman –conocida por su trabajo en la serie «Physical» de Apple TV (2021)–, marca el regreso de la guionista a la plataforma. Weisman firma el guion principal junto a Kay Oyegun, mientras que la dirección corre a cargo de un equipo estelar de mujeres: Lesli Linka Glatter, Daina Reid, Nzingha Stewart y Jet Wilkinson. La producción ejecutiva es de Moss y Lindsey McManus (compraron los derechos de la novela en 2024), Kerry Washington y Pilar Savone y la propia Arminta Hall. Washington, por su parte, destacó la química real entre el trío, forjada en lecturas de mesa de guiones que duraron semanas. Atención a la banda sonora, seleccionada por las propias estrellas, que incluye una playlist exclusiva en Apple Music con temas que subrayan la tensión psicológica de la serie, desde piezas minimalistas hasta crescendos dramáticos.
La voz en off de Eleanor nos confirma, mientras cruza el pasillo de la comisaría hacia la sala de interrogatorios, que una amistad nacida hace mucho tiempo, y que se supone que sería para siempre, acaba de hacerse añicos. Así de contundente es el comienzo de la nueva serie de Apple TV, «Mujeres imperfectas», un retrato de la oscuridad que habita en la amistad femenina entre tres mujeres que verán cómo su mundo se desmorona a su alrededor por secretos y mentiras.. Mary (Elisabeth Moss) es una esposa tradicional y madre devota de clase media. Pero en ella late la envidia hacia sus amigas más privilegiadas, que salen a la luz en momentos de tensión. Eleanor (Kerry Washington) es la viva imagen de una mujer empoderada, abogada, nacida de una familia adinerada que ella rechaza tajantemente. Por si fuera poco, por las malas, es calculadora y astuta, lo que le confiere un peligro particular. Y por último Nancy (Kate Mara), con una vida impecable junto a su marido Robert (Joel Kinnaman), miembro de una dinastía política influyente, y reina de las mecenas de las artes escénicas en Los Ángeles, famosa por sus fiestas exclusivas. Pero no es oro todo lo que reluce tras Nancy, y sus propios secretos serán su perdición. Basada en la novela homónima de Araminta Hall de 2024, la serie sitúa un asesinato en el centro de la trama, que cambiará la vida de las tres para siempre y de una manera que no pueden ni imaginar todavía. A medida que avanza la investigación policial, flashbacks y perspectivas múltiples revelan tensiones latentes entre ellas: celos profesionales, infidelidades, venganzas contenidas y compromisos tóxicos que cuestionan si su vínculo era tan inquebrantable como creían o hacían ver. Temas como la paranoia, el amor posesivo y las imperfecciones humanas se entrelazan en un relato no lineal que mantiene al espectador en vilo, recordando a clásicos como «The Undoing», pero con un enfoque más crudo en la psicología femenina. El reparto lo completan Corey Stoll, Leslie Odom Jr., Sheryl Lee Ralph, Ana Ortiz, Rome Flynn, Wilson Bethel, Audrey Zahn y Jill Wagner. Aunque puede resultar un poco lenta al principio, «Mujeres imperfectas» golpea donde más duele. Subyace la idea de una amistad tóxica que logrará la mayor visceralidad posible en las tres protagonistas. Además, Lesli Linka Glatter («Homeland»), quien además produce y dirige los episodios 1, 4 y 5, le ha inferido un ambiente de paranoia asfixiante con viajes al pasado que van descubriendo que la capa más podrida estaba al fondo. Las actuaciones de Mara, Moss y Washington son con diferencia lo más reseñable, aunque para ello hayan desarrollado bastante menos el papel de los secundarios. La idea de la serie es desarrollar un retrato «honesto y brutal» de la amistad femenina, y lo consiguen con creces, convirtiendo la imperfección en un superpoder femenino. Algunos espectadores encontrarán en la trama a una vieja conocida: la serie en la que, tras algunos lances, todos nos imaginamos qué pasó, aunque no por ello no merezca la pena el viaje. Es en la relación entre estas mujeres, entre ellas y consigo mismas, en la que está la verdadera riqueza de «Mujeres imperfectas».. Creada, escrita y «showrunneada» por Annie Weisman –conocida por su trabajo en la serie «Physical» de Apple TV (2021)–, marca el regreso de la guionista a la plataforma. Weisman firma el guion principal junto a Kay Oyegun, mientras que la dirección corre a cargo de un equipo estelar de mujeres: Lesli Linka Glatter, Daina Reid, Nzingha Stewart y Jet Wilkinson. La producción ejecutiva es de Moss y Lindsey McManus (compraron los derechos de la novela en 2024), Kerry Washington y Pilar Savone y la propia Arminta Hall. Washington, por su parte, destacó la química real entre el trío, forjada en lecturas de mesa de guiones que duraron semanas. Atención a la banda sonora, seleccionada por las propias estrellas, que incluye una playlist exclusiva en Apple Music con temas que subrayan la tensión psicológica de la serie, desde piezas minimalistas hasta crescendos dramáticos.
