Un cribado es una prueba preventiva que se hace a la población sana para detectar, de forma temprana, determinadas enfermedades. Se trata de una medida sencilla y efectiva frente a patologías como el cáncer, para el cual, actualmente solo hay tres tumores para los que existe: el de mama (con la mamografía), colorrectal (con el análisis de muestra de heces) y cérvix o cuello de útero.. El estudio, realizado por GWI y Roche Diagnostics en seis países –entre ellos España, junto a Bélgica, Italia, Países Bajos, Polonia y Portugal–, a 5.518 mujeres de 16 a 64 años, subraya que, pese a la amplia disponibilidad de estos programas, las barreras emocionales, laborales y de cuidados siguen impidiendo que muchas mujeres acudan a una cita que puede salvar vidas.. Una de las conclusiones más significativas del informe es que nuestro país encabeza la lista de países donde el miedo actúa como freno. Mientras que la media europea de mujeres que señalan el temor como motivo de demora se sitúa en el 30%, en España esta cifra escala hasta el 43%, la más alta de todo el estudio. «Es una paradoja que, siendo el cáncer de cérvix uno de los más prevenibles, el miedo sea la causa detrás del 43% de los casos en los que no se acude al cribado en España. Estos datos nos indican que no basta con tener la tecnología disponible; debemos derribar las barreras emocionales que frenan la prevención», afirma Patricia Doliwa, marketing team lead Patología y Molecular de Roche Diagnostics España.. El 31% de las Millennials lo ha pospuesto frente al 25% de la Generación X o el 16% de la Generación Z. El informe subraya una tendencia preocupante en toda Europa: las Millennials (de entre 29 y 42 años) son las más propensas a faltar a sus citas. Los datos a nivel europeo muestran que las mujeres de entre 30 y 40 años registran las tasas más altas de inasistencia, un 27% por encima de la media de todos los grupos de edad analizados en el mismo. Esto sería debido a que este grupo de suele estar en una etapa vital de alta presión profesional y familiar, lo que a menudo relega la prevención del cáncer de cérvix al final de su lista de prioridades. Para ellas, soluciones como la auto-toma de muestras se perfilan como una alternativa prometedora para superar las barreras de comodidad y tiempo.. Al comparar los datos por grupos de edad en los países estudiados, la tendencia es clara: el 31% de las Millennials (29-42 años) ha pospuesto o faltado a sus citas; el 25% de la Generación X (43-61 años) presenta retrasos en el cribado. Mientras que solo el 16% de la Generación Z (16-28 años) y los Baby Boomers (62-64 años) han retrasado o cancelado sus citas.. Los motivos. Más allá del miedo, las españolas señalan factores logísticos y sociales que dificultan la asistencia. El 25% de las encuestadas en España cita compromisos laborales como un impedimento, mientras que un 15% señala la necesidad de cuidar de terceros (hijos o dependientes) como la razón para no priorizar su propia salud.. A pesar de estas barreras, el estudio identifica factores que podrían revertir la situación como el acompañamiento: Para una de cada cuatro españolas, ir acompañada es clave para acudir a su revisión. Esta solidaridad ya se refleja en los datos: el 25% de las mujeres en España ha acompañado a otra a su prueba de cribado de cáncer de cérvix.. Además, el 27% de las españolas habla de su experiencia con su pareja, y el 35% con sus amistades, cifras que demuestran una mayor apertura al diálogo en comparación con la media global. Por otra parte, las redes de apoyo también son más activas en nuestro país que en otros mercados. Un 65% de las encuestadas declara tener un rol activo ofreciendo apoyo emocional a otras mujeres, mientras que un 36% declara tener un rol de apoyo práctico y un 14% declara no tener ningún rol de apoyo respecto a los demás. Éste último, es un dato algo más positivo que el del resto de mercados, donde el porcentaje de inactivos se cifra en el 23%.. «Afortunadamente, contamos con una red de solidaridad excepcional: una de cada cuatro mujeres ya acompaña a otras a su revisión, demostrando que el apoyo mutuo es una herramienta de salud clave. Es imprescindible normalizar esta conversación y ofrecer soluciones más flexibles para eliminar este cáncer hacia el 2030», concluye Doliwa.. Un tumor muy prevenible. El cáncer de cérvix es uno de los tumores más prevenibles, ya que casi todos los casos pueden evitarse mediante vacunación y la detección del virus del papiloma humano (VPH) en el cribado.. Según la OMS, cada año afecta a más de 600.000 mujeres en el mundo y casi la totalidad de los casos se puede evitar mediante vacunación frente al VPH y revisiones periódicas.. El VPH está detrás de más del 99,8% de este tipo de tumor, por lo que la participación en los programas de cribado es determinante para detectar precozmente lesiones precancerosas y tratarlas antes de que progresen.
España encabeza la lista de países donde el temor actúa como freno para hacérselo
Un cribado es una prueba preventiva que se hace a la población sana para detectar, de forma temprana, determinadas enfermedades. Se trata de una medida sencilla y efectiva frente a patologías como el cáncer, para el cual, actualmente solo hay tres tumores para los que existe: el de mama (con la mamografía), colorrectal (con el análisis de muestra de heces) y cérvix o cuello de útero.. El estudio, realizado por GWI y Roche Diagnostics en seis países –entre ellos España, junto a Bélgica, Italia, Países Bajos, Polonia y Portugal–, a 5.518 mujeres de 16 a 64 años, subraya que, pese a la amplia disponibilidad de estos programas, las barreras emocionales, laborales y de cuidados siguen impidiendo que muchas mujeres acudan a una cita que puede salvar vidas.. Una de las conclusiones más significativas del informe es que nuestro país encabeza la lista de países donde el miedo actúa como freno. Mientras que la media europea de mujeres que señalan el temor como motivo de demora se sitúa en el 30%, en España esta cifra escala hasta el 43%, la más alta de todo el estudio. «Es una paradoja que, siendo el cáncer de cérvix uno de los más prevenibles, el miedo sea la causa detrás del 43% de los casos en los que no se acude al cribado en España. Estos datos nos indican que no basta con tener la tecnología disponible; debemos derribar las barreras emocionales que frenan la prevención», afirma Patricia Doliwa, marketing team lead Patología y Molecular de Roche Diagnostics España.. El 31% de las Millennials lo ha pospuesto frente al 25% de la Generación X o el 16% de la Generación Z. El informe subraya una tendencia preocupante en toda Europa: las Millennials (de entre 29 y 42 años) son las más propensas a faltar a sus citas. Los datos a nivel europeo muestran que las mujeres de entre 30 y 40 años registran las tasas más altas de inasistencia, un 27% por encima de la media de todos los grupos de edad analizados en el mismo. Esto sería debido a que este grupo de suele estar en una etapa vital de alta presión profesional y familiar, lo que a menudo relega la prevención del cáncer de cérvix al final de su lista de prioridades. Para ellas, soluciones como la auto-toma de muestras se perfilan como una alternativa prometedora para superar las barreras de comodidad y tiempo.. Al comparar los datos por grupos de edad en los países estudiados, la tendencia es clara: el 31% de las Millennials (29-42 años) ha pospuesto o faltado a sus citas; el 25% de la Generación X (43-61 años) presenta retrasos en el cribado. Mientras que solo el 16% de la Generación Z (16-28 años) y los Baby Boomers (62-64 años) han retrasado o cancelado sus citas.. Los motivos. Más allá del miedo, las españolas señalan factores logísticos y sociales que dificultan la asistencia. El 25% de las encuestadas en España cita compromisos laborales como un impedimento, mientras que un 15% señala la necesidad de cuidar de terceros (hijos o dependientes) como la razón para no priorizar su propia salud.. A pesar de estas barreras, el estudio identifica factores que podrían revertir la situación como el acompañamiento: Para una de cada cuatro españolas, ir acompañada es clave para acudir a su revisión. Esta solidaridad ya se refleja en los datos: el 25% de las mujeres en España ha acompañado a otra a su prueba de cribado de cáncer de cérvix.. Además, el 27% de las españolas habla de su experiencia con su pareja, y el 35% con sus amistades, cifras que demuestran una mayor apertura al diálogo en comparación con la media global. Por otra parte, las redes de apoyo también son más activas en nuestro país que en otros mercados. Un 65% de las encuestadas declara tener un rol activo ofreciendo apoyo emocional a otras mujeres, mientras que un 36% declara tener un rol de apoyo práctico y un 14% declara no tener ningún rol de apoyo respecto a los demás. Éste último, es un dato algo más positivo que el del resto de mercados, donde el porcentaje de inactivos se cifra en el 23%.. «Afortunadamente, contamos con una red de solidaridad excepcional: una de cada cuatro mujeres ya acompaña a otras a su revisión, demostrando que el apoyo mutuo es una herramienta de salud clave. Es imprescindible normalizar esta conversación y ofrecer soluciones más flexibles para eliminar este cáncer hacia el 2030», concluye Doliwa.. Un tumor muy prevenible. ►El cáncer de cérvix es uno de los tumores más prevenibles, ya que casi todos los casos pueden evitarse mediante vacunación y la detección del virus del papiloma humano (VPH) en el cribado.. ►Según la OMS, cada año afecta a más de 600.000 mujeres en el mundo y casi la totalidad de los casos se puede evitar mediante vacunación frente al VPH y revisiones periódicas.. ►El VPH está detrás de más del 99,8% de este tipo de tumor, por lo que la participación en los programas de cribado es determinante para detectar precozmente lesiones precancerosas y tratarlas antes de que progresen.
