Si hay dos películas-fenómeno en este Cannes, son Club Kid, debut del estadounidense Jordan Firstman, proyectada en la sección paralela Una cierta mirada, y la española La bola negra, en la sección oficial a concurso. La temeraria ambición de la película de los Javis sale reforzada de este certamen, guste o no la película. Es como si los propios defectos de La bola negra (sus excesos y su cierta grandilocuencia) jugasen a su favor. La capacidad de arrastre de este fresco con Lorca y la memoria histórica queer de fondo es innegable. No se trata de la prensa española barriendo para casa; el eco internacional que está teniendo la película ha sido la sorpresa de la recta final de Cannes.. Seguir leyendo
El fenómeno de ‘La bola negra’ anima las expectativas de unos premios para los que suena el actor Javier Bardem por su trabajo en ‘El ser querido’, o un posible reconocimiento a Almodóvar
Si hay dos películas-fenómeno en este Cannes, son Club Kid, debut del estadounidense Jordan Firstman, proyectada en la sección paralela Una cierta mirada, y la española La bola negra, en la sección oficial a concurso. La temeraria ambición de la película de los Javis sale reforzada de este certamen, guste o no la película. Es como si los propios defectos de La bola negra (sus excesos y su cierta grandilocuencia) jugasen a su favor. La capacidad de arrastre de este fresco con Lorca y la memoria histórica queer de fondo es innegable. No se trata de la prensa española barriendo para casa; el eco internacional que está teniendo la película ha sido la sorpresa de la recta final de Cannes.. Seguir leyendo
