En la pista 12 de Roland Garros, alejado de los focos y de los grandes estadios, Rafa Jódar se dio prisa para superar la primera ronda del Grand Slam francés. Es un escenario modesto, que en realidad podía recordar al madrileño a las pistas que pisaba no hace tanto, pues el curso pasado sólo se movió por el circuito Challenger, y medio año, porque el otro medio lo hizo en el universitario, en Estados Unidos. Pero desde enero lo apostó todo al tenis y en su primer año como profesional está siendo un cohete, que ha aterrizado en París como el 29º del mundo.. En esa pista 12, llamó la atención que no había ni sitio para que se sentara su padre, que es su entrenador, con el que empezó a jugar en el Club Chamartín; y que también está siendo protagonista de esta aventura. Ha llamado la atención verlo solo en el palco. Esta vez no había palco, y Rafa Jódar, padre, parecía un aficionado más sacando el puño en la pequeña grada cuando su hijo ganaba un punto ante el estadounidense Alekxandar Kovacevic. No era sólo el estreno de Jódar en Roland Garros 2026, era su debut en el prestigioso torneo, pero si tuvo nervios, no los mostró. Apenas estuvo en pista una hora y 34 minutos (6-1, 6-0 y 6-4), y la mitad del tiempo se invirtió en el tercer set, en el que Kovacevic sacó algo mejor y mostró cierta resistencia. Los dos primeros parciales fueron un visto y no visto. Los números no mintieron: Rafa sólo cedió cinco juegos, casi dobló en puntos totales a su oponente (84 por 48) y únicamente tuvo que hacer frente a una pelota de break, que salvó con un saque, una derecha y una volea. Sirvió bien el madrileño, restó agresivo contra los segundos saques de su rival y cuando tuvo que correr, lo hizo. La mayoría de las veces no lo necesitó demasiado, porque al tercer o cuarto golpe ya tenía el dominio de la situación.. No fue el único tenista nacido en Madrid que debuta en este Roland Garros. También lo hizo Dani Mérida, que tenía enfrente un hueso como Ben Shelton, que no dio opción a las sorpresas (6-3, 6-3 y 6-4). Tendrá más oportunidades el alumno de la academia Montemar de Alicante, que está en el año de su despegue y ya ha sido finalista de un torneo ATP. El trío de madrileños lo completa Martín Landaluce, que se enfrenta el martes (sobre las 13:00 en la pista 9) al boliviano Juan Carlos Prado Angelo.. Y de los debutantes, a los veteranos que todavía tienen energía. Pablo Carreño lleva unos años peleando con su físico y las lesiones, pero no se ha rendido y sigue jugando, incluso participando en torneos Challengers. Su rival, el checo Lehecka, es uno de esos a los que los grandes del circuito temen (él está ahí muy cerca de ellos), porque en un buen día puede ganar a cualquiera (en 2025, por ejemplo, se impuso a Alcaraz en Doha), pero Carreño no le dejó mostrar sus armas, o las neutralizó (6-3, 7-6 [7/3] y 6-3). «Me ha salido prácticamente todo», resumía en Eurosport. Por último, Jaume Munar cayó ante Hurkacz, por 6-3, 6-3, 2-6 y 6-3.. Si para Jódar o Mérida es el primer Roland Garros, para Roberto Bautista es el último, pues se retira a final de año. El castellonense perdió contra Nakashima (6-2, 7-5 y 6-2).. En el cuadro femenino, Cristina Bucsa perdió contra Bandecchi (6-4, 2-6 y 6-4) y Kaitlin Quevedo, que procede de la previa, venció a Jeanjean (7-6 [7/5] y 7-6 [7/2]).
En la pista 12 de Roland Garros, alejado de los focos y de los grandes estadios, Rafa Jódar se dio prisa para superar la primera ronda del Grand Slam francés. Es un escenario modesto, que en realidad podía recordar al madrileño a las pistas que pisaba no hace tanto, pues el curso pasado sólo se movió por el circuito Challenger, y medio año, porque el otro medio lo hizo en el universitario, en Estados Unidos. Pero desde enero lo apostó todo al tenis y en su primer año como profesional está siendo un cohete, que ha aterrizado en París como el 29º del mundo.. En esa pista 12, llamó la atención que no había ni sitio para que se sentara su padre, que es su entrenador, con el que empezó a jugar en el Club Chamartín; y que también está siendo protagonista de esta aventura. Ha llamado la atención verlo solo en el palco. Esta vez no había palco, y Rafa Jódar, padre, parecía un aficionado más sacando el puño en la pequeña grada cuando su hijo ganaba un punto ante el estadounidense Alekxandar Kovacevic. No era sólo el estreno de Jódar en Roland Garros 2026, era su debut en el prestigioso torneo, pero si tuvo nervios, no los mostró. Apenas estuvo en pista una hora y 34 minutos (6-1, 6-0 y 6-4), y la mitad del tiempo se invirtió en el tercer set, en el que Kovacevic sacó algo mejor y mostró cierta resistencia. Los dos primeros parciales fueron un visto y no visto. Los números no mintieron: Rafa sólo cedió cinco juegos, casi dobló en puntos totales a su oponente (84 por 48) y únicamente tuvo que hacer frente a una pelota de break, que salvó con un saque, una derecha y una volea. Sirvió bien el madrileño, restó agresivo contra los segundos saques de su rival y cuando tuvo que correr, lo hizo. La mayoría de las veces no lo necesitó demasiado, porque al tercer o cuarto golpe ya tenía el dominio de la situación.. No fue el único tenista nacido en Madrid que debuta en este Roland Garros. También lo hizo Dani Mérida, que tenía enfrente un hueso como Ben Shelton, que no dio opción a las sorpresas (6-3, 6-3 y 6-4). Tendrá más oportunidades el alumno de la academia Montemar de Alicante, que está en el año de su despegue y ya ha sido finalista de un torneo ATP. El trío de madrileños lo completa Martín Landaluce, que se enfrenta el martes (sobre las 13:00 en la pista 9) al boliviano Juan Carlos Prado Angelo.. Y de los debutantes, a los veteranos que todavía tienen energía. Pablo Carreño lleva unos años peleando con su físico y las lesiones, pero no se ha rendido y sigue jugando, incluso participando en torneos Challengers. Su rival, el checo Lehecka, es uno de esos a los que los grandes del circuito temen (él está ahí muy cerca de ellos), porque en un buen día puede ganar a cualquiera (en 2025, por ejemplo, se impuso a Alcaraz en Doha), pero Carreño no le dejó mostrar sus armas, o las neutralizó (6-3, 7-6 [7/3] y 6-3). «Me ha salido prácticamente todo», resumía en Eurosport. Por último, Jaume Munar cayó ante Hurkacz, por 6-3, 6-3, 2-6 y 6-3.. Si para Jódar o Mérida es el primer Roland Garros, para Roberto Bautista es el último, pues se retira a final de año. El castellonense perdió contra Nakashima (6-2, 7-5 y 6-2).. En el cuadro femenino, Cristina Bucsa perdió contra Bandecchi (6-4, 2-6 y 6-4) y Kaitlin Quevedo, que procede de la previa, venció a Jeanjean (7-6 [7/5] y 7-6 [7/2]).
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