Se está produciendo una pequeña paradoja en Roland Garros 2026. El tenis, critican, tiende a ser cada vez más directo y menos táctico, con jugadores altos que apuestan por el riesgo y por pocos intercambios. Tres ejemplos pueden ser Rafa Jódar, Joao Fonseca –ambos con 19 años camino de 20– y Jakub Mensik –20 camino de 21–, los tres jóvenes que están revolucionando el torneo. Pero Jódar ha estado 12 horas y 53 minutos en pista para llegar a cuartos de final, Mensik, 13 horas y Fonseca, 14 horas y 29. Sus partidos han sido largos. El brasileño, además, cometió en su apasionante duelo de octavos contra Casper Ruud los mismos errores no forzados (52) que el noruego, que es uno de los tenistas más estables de la actualidad.. Los tres chavales han protagonizado remontadas salvajes: Jódar, dos sets a cero contra Carreño y dos sets a uno contra Michelsen. Fonseca, dos sets a cero contra Prizmic y dos sets a cero contra Djokovic. Mensik ganó en el supertiebreak del quinto set a Navone, y después se desplomó por los calambres y el agotamiento. El checo y el brasileño disputan hoy un partido de cuartos de final.. Por ese lado del cuadro, el otro lo juega Rafa Jódar contra Alexander Zverev (sobre las 15:00 horas), el tenista que llega más fresco a estas alturas, con 9 horas y 17 minutos y únicamente un set cedido. Es el gran favorito en estos momentos, aunque él no quiere «saber nada de favoritismos», solo del próximo partido, en el que está deseando medirse a la gran irrupción de la temporada. «Es capaz de acelerar la pelota de los dos lados. Es un jugador muy ofensivo, muy joven y con un enorme talento», define el alemán a su rival.. Estreno en la Philippe Chatrier. Mensik y Fonseca llevan ya un par de cursos en la élite, con pasos adelante (el checo incluso tiene un Masters 1.000, el de Miami en 2025) y pasos atrás, lo lógico. Lo que está haciendo Jódar va contra la lógica. El español de momento solo tiene la flecha hacia arriba desde enero. En su segunda participación en un «Grand Slam» se ha colado entre los ocho mejores. Los números lo ponen a la altura de los más grandes: que si Federer necesitó ocho «Grand Slams» para alcanzar esa ronda y Nadal seis; que si Rafa y Ferrero son los únicos españoles en llegar tan lejos en su primer Roland Garros… Pero él los relativiza. «Eso no significa que yo vaya a ganar tanto como han ganado ellos. Me centro en que estoy trabajando bien y todos los partidos me los tomo como un aprendizaje», dice. «Llevo cinco meses, no sé lo que pasará en dos o tres años», añade.. El madrileño está superando episodios importantes con calma y como si nada. Ya se ha adaptado a los encuentros a cinco sets, ha remontado dos parciales en contra, ha sobrevivido al calor y a las pistas exteriores, ha jugado en el estadio Simonne Mathieu, en la Suzanne Lenglen, y el próximo paso será visitar la Philippe Chatrier, en un duelo que puede ser con el techo cerrado por la lluvia. Será su cuarto partido contra un «top 10» (ha ganado uno de los tres anteriores, contra De Miñaur). «Ya jugué contra Sinner en Madrid, sé más o menos cómo es el nivel, pero aquí son otras condiciones. Intentaré dar lo mejor de mí y disfrutar, porque no todos los días se juega contra un número tres del mundo en unos cuartos de final de Roland Garros», afirma.. El saque de Zverev contra el resto de Jódar. A lo primero que se tendrá que adaptar Rafa es a los saques del alemán. Zverev es el tenista con mejor porcentaje de primeros dentro, 72,9 el último año, y la media de velocidad en París está siendo 206 kilómetros por hora. El resto es una de las mejores armas de Jódar, con un 33,7 por ciento de puntos ganados contra primeros este año, como Sinner y solo superado por el 34,8 de Navone y el 34,1 de Alcaraz. «Jódar tiene margen de mejora en todo», opina Carreño. Es un halago, porque si ya es muy bueno, como logre superarse…
Se está produciendo una pequeña paradoja en Roland Garros 2026. El tenis, critican, tiende a ser cada vez más directo y menos táctico, con jugadores altos que apuestan por el riesgo y por pocos intercambios. Tres ejemplos pueden ser Rafa Jódar, Joao Fonseca –ambos con 19 años camino de 20– y Jakub Mensik –20 camino de 21–, los tres jóvenes que están revolucionando el torneo. Pero Jódar ha estado 12 horas y 53 minutos en pista para llegar a cuartos de final, Mensik, 13 horas y Fonseca, 14 horas y 29. Sus partidos han sido largos. El brasileño, además, cometió en su apasionante duelo de octavos contra Casper Ruud los mismos errores no forzados (52) que el noruego, que es uno de los tenistas más estables de la actualidad.. Los tres chavales han protagonizado remontadas salvajes: Jódar, dos sets a cero contra Carreño y dos sets a uno contra Michelsen. Fonseca, dos sets a cero contra Prizmic y dos sets a cero contra Djokovic. Mensik ganó en el supertiebreak del quinto set a Navone, y después se desplomó por los calambres y el agotamiento. El checo y el brasileño disputan hoy un partido de cuartos de final.. Por ese lado del cuadro, el otro lo juega Rafa Jódar contra Alexander Zverev (sobre las 15:00 horas), el tenista que llega más fresco a estas alturas, con 9 horas y 17 minutos y únicamente un set cedido. Es el gran favorito en estos momentos, aunque él no quiere «saber nada de favoritismos», solo del próximo partido, en el que está deseando medirse a la gran irrupción de la temporada. «Es capaz de acelerar la pelota de los dos lados. Es un jugador muy ofensivo, muy joven y con un enorme talento», define el alemán a su rival.. Estreno en la Philippe Chatrier. Mensik y Fonseca llevan ya un par de cursos en la élite, con pasos adelante (el checo incluso tiene un Masters 1.000, el de Miami en 2025) y pasos atrás, lo lógico. Lo que está haciendo Jódar va contra la lógica. El español de momento solo tiene la flecha hacia arriba desde enero. En su segunda participación en un «Grand Slam» se ha colado entre los ocho mejores. Los números lo ponen a la altura de los más grandes: que si Federer necesitó ocho «Grand Slams» para alcanzar esa ronda y Nadal seis; que si Rafa y Ferrero son los únicos españoles en llegar tan lejos en su primer Roland Garros… Pero él los relativiza. «Eso no significa que yo vaya a ganar tanto como han ganado ellos. Me centro en que estoy trabajando bien y todos los partidos me los tomo como un aprendizaje», dice. «Llevo cinco meses, no sé lo que pasará en dos o tres años», añade.. El madrileño está superando episodios importantes con calma y como si nada. Ya se ha adaptado a los encuentros a cinco sets, ha remontado dos parciales en contra, ha sobrevivido al calor y a las pistas exteriores, ha jugado en el estadio Simonne Mathieu, en la Suzanne Lenglen, y el próximo paso será visitar la Philippe Chatrier, en un duelo que puede ser con el techo cerrado por la lluvia. Será su cuarto partido contra un «top 10» (ha ganado uno de los tres anteriores, contra De Miñaur). «Ya jugué contra Sinner en Madrid, sé más o menos cómo es el nivel, pero aquí son otras condiciones. Intentaré dar lo mejor de mí y disfrutar, porque no todos los días se juega contra un número tres del mundo en unos cuartos de final de Roland Garros», afirma.. El saque de Zverev contra el resto de Jódar. A lo primero que se tendrá que adaptar Rafa es a los saques del alemán. Zverev es el tenista con mejor porcentaje de primeros dentro, 72,9 el último año, y la media de velocidad en París está siendo 206 kilómetros por hora. El resto es una de las mejores armas de Jódar, con un 33,7 por ciento de puntos ganados contra primeros este año, como Sinner y solo superado por el 34,8 de Navone y el 34,1 de Alcaraz. «Jódar tiene margen de mejora en todo», opina Carreño. Es un halago, porque si ya es muy bueno, como logre superarse…
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