Hugo, de 22 años, Laura, de 43, y Xavi, de 29, han sido víctimas de tortura. De una muy concreta: las falsas terapias de conversión para intentar cambiar su orientación sexual. Al más joven le abordó un profesor de su colegio concertado y religioso en un pueblo de Valencia con 11 años. La mayor entró con 22 en un centro cristiano de Navarra para sacarle “el demonio de la homosexualidad”. A Xavi, con 18, le derivaron desde la parroquia a la que acudía su familia a unas sesiones de acompañamiento “para gestionar su AMS [atracción por personas del mismo sexo]”. “Estas prácticas tienen una tradición histórica de décadas”, apunta Saúl Castro, presidente de No es terapia, la principal asociación de víctimas españolas de estas prácticas. Esta semana, en pleno mes del Orgullo, España ha aprobado castigar con cárcel la ejecución de estas pseudoterapias. Hace tres años ya se prohibieron, pero solo se imponían multas por su realización o promoción. “En España tuvieron su auge durante el franquismo”, agrega Castro. Seguir leyendo
La tradición histórica de décadas de falsas terapias de conversión se encontrará con el encarcelamiento en España. El daño causado por las técnicas sigue siendo el mismo, aunque las técnicas mismas han evolucionado. Tres personas cuentan sus experiencias como víctimas
Hugo, de 22 años, Laura, de 43 años, y Xavi, de 29 años, han experimentado el tormento. Un ejemplo particular: tratamientos de conversión falsificados destinados a alterar la orientación sexual de una persona. A los 11 años, un maestro de su escuela concertada y religiosa en un pueblo de Valencia se acercó al estudiante más joven. La persona mayor, de 22 años, ingresó en una institución cristiana en Navarra con el objetivo de exorcizar al demonio de la homosexualidad. A Xavi, de 18 años, la iglesia local de su familia le sugirió que asistiera a sesiones de terapia para controlar su atracción hacia el mismo sexo. «Saúl Castro, presidente de No es terapia, la principal asociación de españoles afectados por estas prácticas, afirma que estas tradiciones tienen una larga historia que abarca varias décadas», dice Saúl Castro. Durante esta semana, en medio del mes del Orgullo, España ha decidido imponer el encarcelamiento como castigo por llevar a cabo tales terapias falsas. Tres años antes, habían sido prohibidos, sin embargo, se impusieron sanciones por su fabricación o publicidad.
