La selección de Brasil se convirtió en el segundo octavofinalista del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá y lo hizo también con un gol más allá del minuto 90 para batir este lunes por 2-1 a una aguerrida Japón que no pudo contener el dominio de la pentacampeona del mundo y que acabó claudicando una vez más en su primer cruce mundialista. Los ‘Samurais Azules’ estuvieron coqueteando con la primera gran campanada de esta Copa del Mundo, pero se quedaron con llevar al límite a una ‘Canarinha’ que fue mejor tras el descanso y que terminó encontrando su premio en el minuto 95 con un tanto salvador de Gabriel Martinelli, protagonista junto a Carlos Casemiro de la remontada brasileña en el Estadio NRG de Houston (Estados Unidos). Sin embargo, los japoneses metieron el miedo a los de Ancelotti con un gol que pasará a la historia mundialista nipona. Japón tenía claro su plan y se ceñía más a sorprender en alguna transición con la velocidad de jugadores como Sano, protagonista del sorprendente 0-1 tras la pausa de hidratación. El centrocampista no perdonó una mala entrega en el mediocampo de Danilo y condujo con velocidad, con Casemiro sin poder hacerle falta por estar ya amonestado, hasta la frontal del área donde su disparo fue inalcanzable para Alisson Becker. Un grave escándalo Pero la llegada de Sano hasta aquí no ha sido fácil y arrastra tras de sí una escabrosa historia que provocó un gran revuelo en su país y por el que muchos aficionados llegaron a pedir que no se le permitiera vestir la camiseta nacional. La vida de este mediocampista de 24 años ha quedado marcada por un gravísimo escándalo que casi termina con su carrera profesional. Fue detenido en Tokio en julio de 2024, apenas unos días después de haber sido transferido desde el Kashima Antlers al Mainz de la Bundesliga alemana. Según los medios japoneses, Sano violó en grupo a una mujer junto con dos amigos en un hotel. La víctima contactó con la policía inmediatamente después del incidente, lo que condujo al arresto de Sano y sus cómplices. El caso paralizó a la opinión pública nipona y dominó las portadas de las principales cadenas informativas como NHK y Asahi TV, mientras el deportista permanecía bajo custodia policial. Finalmente, tras pasar 15 días tras las rejas, la Fiscalía de Tokio tomó la determinación de no presentar cargos formales y cerró de manera definitiva la investigación, permitiéndole viajar a Alemania. Aunque Sano se declaró inocente durante el interrogatorio no fue esto lo que dio carpetazo al caso. Su equipo legal llegó a un acuerdo con la víctima mediante una importante indemnización privada. Posteriormente, la Fiscalía del Distrito de Tokio retiró los cargos. La Asociación Japonesa de Fútbol calificó el incidente como un “error personal”. Sin embargo, la continua presencia de Sano en la selección nacional de Japón ha generado indignación pública. Varias publicaciones en X incl
El centrocampista, que anotó el gol histórico que alimentó momentáneamente el sueño de Japón, llegó al mundial marcado por el escándalo
La selección de Brasil se convirtió en el segundo octavofinalista del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá y lo hizo también con un gol más allá del minuto 90 para batir este lunes por 2-1 a una aguerrida Japón que no pudo contener el dominio de la pentacampeona del mundo y que acabó claudicando una vez más en su primer cruce mundialista. Los ‘Samurais Azules’ estuvieron coqueteando con la primera gran campanada de esta Copa del Mundo, pero se quedaron con llevar al límite a una ‘Canarinha’ que fue mejor tras el descanso y que terminó encontrando su premio en el minuto 95 con un tanto salvador de Gabriel Martinelli, protagonista junto a Carlos Casemiro de la remontada brasileña en el Estadio NRG de Houston (Estados Unidos).Sin embargo, los japoneses metieron el miedo a los de Ancelotti con un gol que pasará a la historia mundialista nipona. Japón tenía claro su plan y se ceñía más a sorprender en alguna transición con la velocidad de jugadores como Sano, protagonista del sorprendente 0-1 tras la pausa de hidratación. El centrocampista no perdonó una mala entrega en el mediocampo de Danilo y condujo con velocidad, con Casemiro sin poder hacerle falta por estar ya amonestado, hasta la frontal del área donde su disparo fue inalcanzable para Alisson Becker.Pero la llegada de Sano hasta aquí no ha sido fácil y arrastra tras de sí una escabrosa historia que provocó un gran revuelo en su país y por el que muchos aficionados llegaron a pedir que no se le permitiera vestir la camiseta nacional.La vida de este mediocampista de 24 años ha quedado marcada por un gravísimo escándalo que casi termina con su carrera profesional. Fue detenido en Tokio en julio de 2024, apenas unos días después de haber sido transferido desde el Kashima Antlers al Mainz de la Bundesliga alemana. Según los medios japoneses, Sano violó en grupo a una mujer junto con dos amigos en un hotel. La víctima contactó con la policía inmediatamente después del incidente, lo que condujo al arresto de Sano y sus cómplices.El caso paralizó a la opinión pública nipona y dominó las portadas de las principales cadenas informativas como NHK y Asahi TV, mientras el deportista permanecía bajo custodia policial. Finalmente, tras pasar 15 días tras las rejas, la Fiscalía de Tokio tomó la determinación de no presentar cargos formales y cerró de manera definitiva la investigación, permitiéndole viajar a Alemania.Aunque Sano se declaró inocente durante el interrogatorio no fue esto lo que dio carpetazo al caso. Su equipo legal llegó a un acuerdo con la víctima mediante una importante indemnización privada. Posteriormente, la Fiscalía del Distrito de Tokio retiró los cargos.La Asociación Japonesa de Fútbol calificó el incidente como un “error personal”. Sin embargo, la continua presencia de Sano en la selección nacional de Japón ha generado indignación pública.Varias publicaciones en X incluso advierten a las mujeres que asisten al
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