La recuperación de un territorio tras una catástrofe natural no depende únicamente de las inversiones o de la reconstrucción de las grandes infraestructuras. También encuentra un aliado fundamental en el compromiso ciudadano. El voluntariado ambiental se ha consolidado como una herramienta capaz de acelerar la restauración de los ecosistemas dañados, fomentar la sensibilización sobre el cuidado del entorno y reforzar la resiliencia de las comunidades frente a futuros fenómenos climáticos extremos.
Con esta filosofía, Fundación Naturgy ha culminado en la Comunidad Valenciana un programa de voluntariado ambiental orientado a contribuir a la recuperación de espacios naturales afectados por la dana de 2024. La iniciativa, desarrollada junto a Belong to Sea y con la ejecución técnica de Natura y Cultura, ha contado además con la colaboración activa de los ayuntamientos participantes, convirtiéndose en una actuación coordinada entre administraciones, entidades sociales y ciudadanos.
El programa forma parte de «Sumando Energías por Valencia», el plan impulsado por Fundación Naturgy para apoyar la reconstrucción de las zonas afectadas por el temporal. Entre sus objetivos figura no solo la recuperación de espacios naturales, sino también la generación de conocimiento sobre cómo adaptar el territorio ante fenómenos meteorológicos cada vez más frecuentes.
Limpieza y acondicionamiento
Durante varios meses se han desarrollado jornadas de trabajo en los municipios de Torrent, Catarroja, Massanassa, Alfafar, Paiporta y Alcàsser, algunos de los enclaves más castigados por las inundaciones. Más de 200 voluntarios han participado en estas actuaciones, colaborando en labores de limpieza y acondicionamiento del terreno, retirada de residuos y plantación de especies autóctonas como pinos, carrascas, romero y lirios, contribuyendo así a recuperar la cubierta vegetal y fortalecer la capacidad de estos espacios para afrontar futuros episodios climáticos adversos.
En total se ha actuado sobre cerca de dos hectáreas de espacios naturales y se han retirado aproximadamente 1.500 kilogramos de residuos, mejorando el estado de zonas especialmente sensibles desde el punto de vista ambiental. Sin embargo, el valor del proyecto trasciende las cifras. Cada intervención representa un paso más hacia la restauración de unos ecosistemas cuya función resulta esencial para proteger el suelo, favorecer la infiltración del agua y reducir la vulnerabilidad del territorio frente a inundaciones.
A nivel nacional se han movilizado 2.541 personas en un total de 80 jornadas de voluntariado
Precisamente, uno de los aspectos diferenciales del programa ha sido su componente educativo. Cada jornada ha incluido actividades de sensibilización destinadas a explicar a los participantes el papel que desempeña la vegetación en la conservación del suelo y en la gestión del agua. Marina Hugle, una de las voluntarias participantes, aseguró que «nos brinda la oportunidad de ayudar, generar un impacto positivo en el entorno y compartir experiencias con otras personas comprometidas».
Esta actuación en la Comunidad Valenciana se integra en un programa de voluntariado ambiental que Fundación Naturgy desarrolla desde hace más de una década, permitiendo intervenir en 59 espacios naturales y restaurar 27 hectáreas de alto valor ecológico distribuidas en ocho comunidades autónomas.
Fundación Naturgy considera el voluntariado corporativo como una herramienta transversal presente en toda su actividad social. Los empleados voluntarios, acompañados en ocasiones por familiares, participan tanto en proyectos de conservación ambiental como en iniciativas dirigidas a combatir la vulnerabilidad energética
La recuperación de un territorio tras una catástrofe natural no depende únicamente de las inversiones o de la reconstrucción de las grandes infraestructuras. También encuentra un aliado fundamental en el compromiso ciudadano. El voluntariado ambiental se ha consolidado como una herramienta capaz de acelerar la restauración de los ecosistemas dañados, fomentar la sensibilización sobre el cuidado del entorno y reforzar la resiliencia de las comunidades frente a futuros fenómenos climáticos extremos. Con esta filosofía, Fundación Naturgy ha culminado en la Comunidad Valenciana un programa de voluntariado ambiental orientado a contribuir a la recuperación de espacios naturales afectados por la dana de 2024. La iniciativa, desarrollada junto a Belong to Sea y con la ejecución técnica de Natura y Cultura, ha contado además con la colaboración activa de los ayuntamientos participantes, convirtiéndose en una actuación coordinada entre administraciones, entidades sociales y ciudadanos. El programa forma parte de «Sumando Energías por Valencia», el plan impulsado por Fundación Naturgy para apoyar la reconstrucción de las zonas afectadas por el temporal. Entre sus objetivos figura no solo la recuperación de espacios naturales, sino también la generación de conocimiento sobre cómo adaptar el territorio ante fenómenos meteorológicos cada vez más frecuentes. Limpieza y acondicionamiento Durante varios meses se han desarrollado jornadas de trabajo en los municipios de Torrent, Catarroja, Massanassa, Alfafar, Paiporta y Alcàsser, algunos de los enclaves más castigados por las inundaciones. Más de 200 voluntarios han participado en estas actuaciones, colaborando en labores de limpieza y acondicionamiento del terreno, retirada de residuos y plantación de especies autóctonas como pinos, carrascas, romero y lirios, contribuyendo así a recuperar la cubierta vegetal y fortalecer la capacidad de estos espacios para afrontar futuros episodios climáticos adversos. En total se ha actuado sobre cerca de dos hectáreas de espacios naturales y se han retirado aproximadamente 1.500 kilogramos de residuos, mejorando el estado de zonas especialmente sensibles desde el punto de vista ambiental. Sin embargo, el valor del proyecto trasciende las cifras. Cada intervención representa un paso más hacia la restauración de unos ecosistemas cuya función resulta esencial para proteger el suelo, favorecer la infiltración del agua y reducir la vulnerabilidad del territorio frente a inundaciones. A nivel nacional se han movilizado 2.541 personas en un total de 80 jornadas de voluntariado Precisamente, uno de los aspectos diferenciales del programa ha sido su componente educativo. Cada jornada ha incluido actividades de sensibilización destinadas a explicar a los participantes el papel que desempeña la vegetación en la conservación del suelo y en la gestión del agua. Marina Hugle, una de las voluntarias participantes, aseguró que «nos brin
Impulsados por Fundación Naturgy, más de 200 personas han recuperado espacios naturales dañados y afectados por la dana
La recuperación de un territorio tras una catástrofe natural no depende únicamente de las inversiones o de la reconstrucción de las grandes infraestructuras. También encuentra un aliado fundamental en el compromiso ciudadano. El voluntariado ambiental se ha consolidado como una herramienta capaz de acelerar la restauración de los ecosistemas dañados, fomentar la sensibilización sobre el cuidado del entorno y reforzar la resiliencia de las comunidades frente a futuros fenómenos climáticos extremos.Con esta filosofía, Fundación Naturgy ha culminado en la Comunidad Valenciana un programa de voluntariado ambiental orientado a contribuir a la recuperación de espacios naturales afectados por la dana de 2024. La iniciativa, desarrollada junto a Belong to Sea y con la ejecución técnica de Natura y Cultura, ha contado además con la colaboración activa de los ayuntamientos participantes, convirtiéndose en una actuación coordinada entre administraciones, entidades sociales y ciudadanos.El programa forma parte de «Sumando Energías por Valencia», el plan impulsado por Fundación Naturgy para apoyar la reconstrucción de las zonas afectadas por el temporal. Entre sus objetivos figura no solo la recuperación de espacios naturales, sino también la generación de conocimiento sobre cómo adaptar el territorio ante fenómenos meteorológicos cada vez más frecuentes.Durante varios meses se han desarrollado jornadas de trabajo en los municipios de Torrent, Catarroja, Massanassa, Alfafar, Paiporta y Alcàsser, algunos de los enclaves más castigados por las inundaciones. Más de 200 voluntarios han participado en estas actuaciones, colaborando en labores de limpieza y acondicionamiento del terreno, retirada de residuos y plantación de especies autóctonas como pinos, carrascas, romero y lirios, contribuyendo así a recuperar la cubierta vegetal y fortalecer la capacidad de estos espacios para afrontar futuros episodios climáticos adversos.En total se ha actuado sobre cerca de dos hectáreas de espacios naturales y se han retirado aproximadamente 1.500 kilogramos de residuos, mejorando el estado de zonas especialmente sensibles desde el punto de vista ambiental. Sin embargo, el valor del proyecto trasciende las cifras. Cada intervención representa un paso más hacia la restauración de unos ecosistemas cuya función resulta esencial para proteger el suelo, favorecer la infiltración del agua y reducir la vulnerabilidad del territorio frente a inundaciones.A nivel nacional se han movilizado 2.541 personas en un total de 80 jornadas de voluntariadoPrecisamente, uno de los aspectos diferenciales del programa ha sido su componente educativo. Cada jornada ha incluido actividades de sensibilización destinadas a explicar a los participantes el papel que desempeña la vegetación en la conservación del suelo y en la gestión del agua. Marina Hugle, una de las voluntarias participantes, aseguró que «nos brinda la oportunidad de ayudar, generar u
