El expresidente de La Caixa Josep Vilarasau Salat (Barcelona, 1931) ha fallecido este martes a los 95 años, según confirman fuentes de su entorno. Vilarasau había ocupado puestos de máxima responsabilidad en la entidad entre 1976 y 2003. Entre otras cosas, trabajó desde el primer nivel la fusión entre la Caja de Pensiones y la Caja de Barcelona. A Vilarasau, que ahora era presidente de honor de Fundación La Caixa, se le atribuye también el primer gran salto de la entidad desde una caja de ahorros atrincherada en Cataluña y Baleares a una entidad que rompió esas fronteras geográficas y, en paralelo, comenzó a crear un conglomerado con empresas participadas de otros sectores como la energía y las infraestructuras.Seguir leyendo
El expresidente de La Caixa Josep Vilarasau Salat (Barcelona, 1931) ha fallecido este martes a los 95 años, según confirman fuentes de su entorno. Vilarasau había ocupado los puestos de máxima responsabilidad en la entidad entre 1976 y 2003. Entre otras cosas, trabajó desde el primer nivel la fusión entre la Caja de Pensiones y la Caja de Barcelona. A Vilarasau, que ahora era presidente de honor de Fundación La Caixa, se le atribuye también el primer gran salto de la entidad desde una caja de ahorros atrincherada en Cataluña y Baleares a una entidad que rompió esas fronteras geográficas y, en paralelo, comenzó a crear un conglomerado con empresas participadas de otros sectores como la energía y las infraestructuras.Vilarasau se educó en la escuela La Salle de Bonanova y, posteriormente, se licenció en Ciencias Económicas y Empresariales y se doctoró en ingeniería industrial. En 1958, ingresó en el cuerpo de ingenieros industriales de Hacienda, donde fue secretario general técnico. Fue el inicio de una carrera que empezó ocupando varios cargos económicos y empresariales en el régimen franquista, aunque él siempre se definió como un liberal. En una entrevista a EL PAÍS, preguntado sobre esa época afirmó: “Eran empresas franquistas, pero yo no lo notaba. […] Yo no era militante del franquismo, ni me asfixiaba ni me dejaba de asfixiar. Vivíamos un poco dentro de una campana de cristal. Yo no me preocupaba. Estaba todo el día entregado al trabajo”.Se inició en el sector financiero como director de servicios del Instituto de Crédito Oficial, para luego incorporarse en banca privada y en la Compañía Telefónica. En 1969, regresó a Hacienda como director general del Tesoro. Antes de ingresar a La Caixa, recaló en Campsa, que más tarde daría lugar e Repsol, y colaboró con su primo Carlos Ferrer Salat en la creación del Banco de Europa. En 1976, tras la jubilación de Enrique Lueño Peña, se convirtió en director general de la Caja de Pensiones. Allí desarrolló el grueso de su carrera. En 1990, pasó a tener ese mismo cargo en la entidad resultante de la fusión de la Caja de Pensiones y la Caja de Barcelona, que dio lugar a la Caixa d’Estalvis i Pensions de Barcelona, conocida como La Caixa. De su época es también la emblemática estrella de Joan Miró, el logotipo de La Caixa con el que la entidad quería resumir los valores de universalidad e innovación y su vinculación con la cultura y su territorio de origen.En 1999, Vilarasau relevó a Juan María Samaranch como presidente de esa entidad. El financiero ocupó ese cargo hasta 2003, cuando renunció a él para cumplir la ley catalana de Cajas. Esta impedía ostentar el cargo de consejero durante más de 20 años o bien estar dos décadas como consejero y director general. Vilarasau cumplía con ese segundo supuesto, por lo que tuvo que ceder la presidencia a Ricard Fornesa, con quien curiosamente había estudiado en La Salle. A esa salida contribu
El actual presidente de honor de Fundación La Caixa estaba vinculado a la entidad desde 1976 y se le atribuye su primera gran expansión territorial
