El beneficio neto alcanza los 954 millones hasta junio, sin contar el impacto de la salida de Chile y el ERE en Alemania, reduce un 8,4% su deuda y revisa al alza sus objetivos tras encadenar tres trimestres de crecimiento operativo
Telefónica comienza a recoger los primeros frutos de la estrategia diseñada para relanzar el crecimiento del grupo y mejora sus previsiones financieras para el conjunto del ejercicio. La compañía presidida por Marc Murtra ha elevado el objetivo de crecimiento de su flujo de caja operativo ajustado para 2026 después de cerrar un primer semestre marcado por la mejora de la actividad en sus principales mercados, con España y Brasil como grandes motores del grupo, una mayor rentabilidad y una nueva reducción del endeudamiento.El grupo registró entre enero y junio unos ingresos de 16.392 millones de euros, un 1,7% más que un año antes, mientras que el Ebitda ajustado alcanzó los 5.768 millones, con un crecimiento del 3,8%. La evolución permitió a la operadora encadenar su tercer trimestre consecutivo de crecimiento simultáneo en ingresos, rentabilidad operativa y generación de caja, tanto en términos reales como a tipos de cambio constantes, un comportamiento que consolida la ejecución del plan estratégico Transform & Grow y refuerza la percepción de un cambio de tendencia en el negocio.El principal mensaje para el mercado llegó, sin embargo, con la revisión de las previsiones. Telefónica elevó del 2% al 3% el crecimiento esperado del flujo de caja operativo ajustado después de arrendamientos (OpCFaL), una mejora del 50% respecto al objetivo fijado a comienzos de año. La compañía mantiene además el resto de sus metas financieras para 2026 -crecimiento de ingresos y Ebitda ajustado de entre el 1,5% y el 2,5%, inversiones equivalentes a alrededor del 12% de la facturación y un flujo de caja libre próximo a los 3.000 millones de euros- y confirmó el dividendo de 0,15 euros por acción, que se abonará en junio de 2027, sujeto a la aprobación de la junta de accionistas.La compañía avanzó, además, un cambio relevante en su política de retribución al accionista. A partir de 2027, el dividendo dejará de responder a una cuantía prefijada y pasará a situarse entre el 40% y el 60% del flujo de caja libre disponible para dividendos, un sistema que vincula de forma más directa la remuneración al accionista con la capacidad real de generación de caja del grupo.Desde el punto de vista contable, Telefónica registró unas pérdidas netas de 338 millones de euros, un 75% inferiores a las del mismo periodo del año anterior. El resultado estuvo condicionado por impactos extraordinarios, entre ellos 1.001 millones de euros asociados a la venta de su negocio en Chile y una provisión de 265 millones destinada a financiar la reorganización de Telefónica Alemania. Excluidos estos efectos, el beneficio neto ajustado de las operaciones continuadas ascendió a 954 millones de euros, reflejando con mayor fidelidad la evolución del negocio recurrente.Además, el segundo trimestre marcó un punto de inflexión al devolver a la compañía a los beneficios. Entre abril y junio Telefónica obtuvo un resultado neto positivo de 73 m
Telefónica comienza a recoger los primeros frutos de la estrategia diseñada para relanzar el crecimiento del grupo y mejora sus previsiones financieras para el conjunto del ejercicio. La compañía presidida por Marc Murtra ha elevado el objetivo de crecimiento de su flujo de caja operativo ajustado para 2026 después de cerrar un primer semestre marcado por la mejora de la actividad en sus principales mercados, con España y Brasil como grandes motores del grupo, una mayor rentabilidad y una nueva reducción del endeudamiento. El grupo registró entre enero y junio unos ingresos de 16.392 millones de euros, un 1,7% más que un año antes, mientras que el Ebitda ajustado alcanzó los 5.768 millones, con un crecimiento del 3,8%. La evolución permitió a la operadora encadenar su tercer trimestre consecutivo de crecimiento simultáneo en ingresos, rentabilidad operativa y generación de caja, tanto en términos reales como a tipos de cambio constantes, un comportamiento que consolida la ejecución del plan estratégico Transform & Grow y refuerza la percepción de un cambio de tendencia en el negocio. El principal mensaje para el mercado llegó, sin embargo, con la revisión de las previsiones. Telefónica elevó del 2% al 3% el crecimiento esperado del flujo de caja operativo ajustado después de arrendamientos (OpCFaL), una mejora del 50% respecto al objetivo fijado a comienzos de año. La compañía mantiene además el resto de sus metas financieras para 2026 -crecimiento de ingresos y Ebitda ajustado de entre el 1,5% y el 2,5%, inversiones equivalentes a alrededor del 12% de la facturación y un flujo de caja libre próximo a los 3.000 millones de euros- y confirmó el dividendo de 0,15 euros por acción, que se abonará en junio de 2027, sujeto a la aprobación de la junta de accionistas. La compañía avanzó, además, un cambio relevante en su política de retribución al accionista. A partir de 2027, el dividendo dejará de responder a una cuantía prefijada y pasará a situarse entre el 40% y el 60% del flujo de caja libre disponible para dividendos, un sistema que vincula de forma más directa la remuneración al accionista con la capacidad real de generación de caja del grupo. Desde el punto de vista contable, Telefónica registró unas pérdidas netas de 338 millones de euros, un 75% inferiores a las del mismo periodo del año anterior. El resultado estuvo condicionado por impactos extraordinarios, entre ellos 1.001 millones de euros asociados a la venta de su negocio en Chile y una provisión de 265 millones destinada a financiar la reorganización de Telefónica Alemania. Excluidos estos efectos, el beneficio neto ajustado de las operaciones continuadas ascendió a 954 millones de euros, reflejando con mayor fidelidad la evolución del negocio recurrente. Segundo trimestre, en beneficios Además, el segundo trimestre marcó un punto de inflexión al devolver a la compañía a los beneficios. Entre abril y junio Telefónica obt
