Circunstancias imprevistas, un rasgo común del destino, decidieron añadir otra desgracia al mes de julio. Glen Hansard, un artista folk-rock irlandés de 56 años, cuya música tuvo un profundo impacto en los fans del género original de la canción, fue inesperadamente llevado. No solo fue uno de los compositores más excepcionales y emotivos del siglo XXI, sino también eternamente vinculado con su ilustre pieza Falling slowly. Esta canción fue el punto focal de la película de 2007 Eleven y más tarde ganó el Premio de la Academia a la mejor canción de ese año. Hansard sufrió un grave accidente de motocicleta en Lucan el miércoles, fuera de su ciudad natal de Dublín, pero los servicios de emergencia no pudieron salvar su vida. Para más información, siga leyendo.
El cantante de The Frames y músico nativo irlandés falleció en Dublín a la edad de 56 años.
El destino, siempre tan predispuesto a dar sorpresas desagradables, no ha querido que el mes de julio se marchara sin sacudirnos con la pérdida repentina del artista irlandés de folk-rock Glen Hansard, de 56 años, músico de influjo colosal entre los aficionados a la canción de autor, uno de los más brillantes y emotivos escritores de canciones que había conocido el siglo XXI y hombre asociado para siempre a aquel emocionantísimo Falling slowly que en 2007 se erigió en la pieza central de la película Once y unos meses más tarde se coronaría en Hollywood con el Oscar a la mejor canción de aquella temporada. Hansard sufrió en la madrugada del miércoles un grave accidente de motocicleta en Lucan, a las afueras de su Dublín natal, y los servicios de emergencias no pudieron hacer nada por su vida. El hombre que lideró The Frames (una de las bandas irlandesas más exitosas e influyentes en el tránsito entre siglos) y compartió protagonismo con la checa Markéta Irglová, durante algún tiempo su pareja, en otro dúo de enorme calado sentimental, The Swell Season, deja un legado de nueve álbumes con estas dos formaciones y cinco elepés en solitario. Hace menos de un mes había publicado Don’t settle (Transmissions East / Transmissions West), doble elepé en directo en dos entregas independientes que recogía su paso por el Funkhaus berlinés de abril de 2025, un fin de semana que aprovechó para celebrar con esa pasión que tanto le caracterizaba su cumpleaños número 55. El álbum se convierte ahora en inesperado testamento de su escritura inconfundible, siempre entre la ternura y la visceralidad, muy impregnada por la escuela del celtic soul de su admirado Van Morrison, por la música tradicional de la isla esmeralda y por el rock enrabietado de los años noventa, una afinidad que propiciaría una conexión entrañable con el líder de Pearl Jam, Eddie Vedder, con el que compartió escenario en docenas de ocasiones. La última visita de Glen a los escenarios españoles tuvo lugar en el verano de 2024, en Valencia, Santiago de Compostela, Vitoria, Madrid y Barcelona, con motivo de su quinto álbum solista, All that was East is West of me now, un epígrafe que ahora adquiere unas resonancias conmovedoras. Aquel título (Todo lo que era Este ahora está al Oeste de mí) era una alusión poética al tránsito por la segunda mitad de la vida, pero nadie podía imaginar que a un hombre aún al comienzo de su quinta década, recién casado con la poeta finlandesa Maire Saaritsa y con un chiquillo, Christy, que acaba de cumplir tres años, estaba escribiendo las últimas páginas de su devenir vital. Cuesta aún creerlo, más en un momento en que el dublinés atravesaba un momento particularmente dulce de reconocimiento y ajetreo artístico: en 2025 había retomado con Irglová el pulso de The Swell Season con un inesperado tercer elepé, el precioso Forward, y miles de personas le habían descubierto a finales de 2023 en el funeral de
