Mónica García reúne de urgencia a las comunidades autónomas este lunes para pedirles «ayuda» en la campaña de vacunación de los miles de migrantes que permanecen en Ceuta desde que se produjo el salto masivo los pasados 30 y 31 de julio.
Tres semanas después de la entrada irregular de más de 70.000 personas, el Ministerio sigue sin aclarar ni la estrategia sanitaria, ni los recursos destinados, ni el plan de actuación para una ciudad que continúa desbordada y sin instrucciones claras. La reunión, convocada a las 12:00 horas por videoconferencia, llega tras un mes de vacío operativo y cuando la presión asistencial ya ha puesto al límite a los profesionales ceutíes.
La ministra de Sanidad ha anunciado en «X» que la Comisión de Salud Pública se reunirá «en continuidad con la ponencia de vacunas de la semana pasada» con el objetivo de «facilitar la donación de vacunas a la Ciudad de Ceuta mientras el Gobierno de la ciudad adquiere más dosis en el ejercicio de sus competencias».
Entre las dosis más demandadas figuran la triple vírica, la varicela, la poliomielitis, el tétanos y la difteria. Sanidad no ha explicado por qué no activó antes un plan de contingencia ni por qué no se ha garantizado el suministro con los laboratorios, pese a que la crisis migratoria lleva un mes tensionando el sistema sanitario ceutí.
Como siempre, el ministerio llega tarde a un escenario recogido en la Estrategia de vacunación en personas migrantes y refugiadas llegadas por vía irregular a España, elaborado por la Ponencia de Programa y Registro de Vacunaciones y que fue difundido el pasado mes de junio. El documento de la Ponencia de Vacunas recomienda administrar de forma urgente dosis de triple vírica, polio, tétanos y difteria a personas migrantes llegadas por vía irregular, idealmente en las primeras tres semanas de estancia. El documento oficial insiste en que, ante la duda, debe vacunarse y que la planificación requiere identificación, registro electrónico y coordinación con los servicios públicos. Ninguna de estas pautas se ha aplicado en Ceuta, donde la campaña aún no ha comenzado pese a la presión asistencial creciente.
Sanidad tampoco ha aclarado si los menores están identificados, si permanecerán en la ciudad o si algunas ONG prevén trasladarlos a la península, un factor determinante para decidir dónde y cómo se debe vacunar.
La falta de información ha generado inquietud entre las comunidades autónomas, que temen que cualquier crítica a la improvisación del Ministerio sea interpretada como falta de solidaridad. «Si hay que vacunar, las autonomías seremos solidarias», admiten fuentes regionales, «pero es imposible diseñar una estrategia sin datos, sin previsión y sin saber qué pretende hacer el Gobierno».
El temor es que, ante cualquier objeción técnica, Sanidad acuse a las regiones de «insolidarias» o incluso «xenófobas», como ya hizo García durante su visita a Ceuta la semana pasada, la primera desde que es ministra de Sanidad.
Por otro lado, García comparecerá el jueves en la Comisión de Sanidad del Congreso para explicar su gestión en esta crisis. Lo hará después de que su visita a la ciudad autónoma estuviera marcada por la polémica. La ministra cuestionó la actuación del Gobierno local, al que acusó de no haber sido «lo suficientemente ágil» en habilitar espacios para los recién llegados. Además, calificó como «xenofobia» las advertencias sobre el posible sobrecoste y saturación del sistema sanitario ceutí.
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP), respondió sin titubeos que «nadie puede dar lecciones a Ceuta de solidaridad». Además, tachó de «absolutamente incorrecto» el comportamiento de la ministra y la acusó de «tratar de eludir su responsabilidad echando la culpa al Gobierno autonómico». La tensión entre ambas administraciones se ha mantenido desde entonces, mientras los profesionales sanitarios continúan denunciando sobrecarga y agotamiento.
Pese a ello, García insiste en que no existe «colapso». Durante su visita, admitió que la ciudad vive una situación de «sanidad tensionada» por la avalancha de inmigrantes, pero negó que el sistema esté saturado. Según sus datos, 5.800 migrantes han sido atendidos desde finales de julio: 2.300 en Atención Primaria y otros tantos en el Hospital Universitario, ambos gestionados directamente por el Estado a través del Ingesa.
Para evaluar el impacto real de la crisis, una delegación del Ministerio encabezada por el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, viajará esta semana a Ceuta. La visita incluirá técnicos y cargos políticos y podría prolongarse varios días. Sin embargo, llega también tarde: tres semanas después de la entrada masiva y sin que hasta ahora se haya articulado un plan sanitario integral.
Mientras tanto, Ceuta continúa esperando respuestas. La ciudad afronta una presión asistencial inédita, sin saber cuántos menores han entrado, cuántos permanecerán, qué recursos enviará el Estado y cómo se organizará una campaña de vacunación que debería haberse activado desde el primer día.
Mónica García reúne de urgencia a las comunidades autónomas este lunes para pedirles «ayuda» en la campaña de vacunación de los miles de migrantes que permanecen en Ceuta desde que se produjo el salto masivo los pasados 30 y 31 de julio.. Tres semanas después de la entrada irregular de más de 70.000 personas, el Ministerio sigue sin aclarar ni la estrategia sanitaria, ni los recursos destinados, ni el plan de actuación para una ciudad que continúa desbordada y sin instrucciones claras. La reunión, convocada a las 12:00 horas por videoconferencia, llega tras un mes de vacío operativo y cuando la presión asistencial ya ha puesto al límite a los profesionales ceutíes.. La ministra de Sanidad ha anunciado en «X» que la Comisión de Salud Pública se reunirá «en continuidad con la ponencia de vacunas de la semana pasada» con el objetivo de «facilitar la donación de vacunas a la Ciudad de Ceuta mientras el Gobierno de la ciudad adquiere más dosis en el ejercicio de sus competencias».. Entre las dosis más demandadas figuran la triple vírica, la varicela, la poliomielitis, el tétanos y la difteria. Sanidad no ha explicado por qué no activó antes un plan de contingencia ni por qué no se ha garantizado el suministro con los laboratorios, pese a que la crisis migratoria lleva un mes tensionando el sistema sanitario ceutí.. Como siempre, el ministerio llega tarde a un escenario recogido en la Estrategia de vacunación en personas migrantes y refugiadas llegadas por vía irregular a España, elaborado por la Ponencia de Programa y Registro de Vacunaciones y que fue difundido el pasado mes de junio. El documento de la Ponencia de Vacunas recomienda administrar de forma urgente dosis de triple vírica, polio, tétanos y difteria a personas migrantes llegadas por vía irregular, idealmente en las primeras tres semanas de estancia. El documento oficial insiste en que, ante la duda, debe vacunarse y que la planificación requiere identificación, registro electrónico y coordinación con los servicios públicos. Ninguna de estas pautas se ha aplicado en Ceuta, donde la campaña aún no ha comenzado pese a la presión asistencial creciente.. Sanidad tampoco ha aclarado si los menores están identificados, si permanecerán en la ciudad o si algunas ONG prevén trasladarlos a la península, un factor determinante para decidir dónde y cómo se debe vacunar.. La falta de información ha generado inquietud entre las comunidades autónomas, que temen que cualquier crítica a la improvisación del Ministerio sea interpretada como falta de solidaridad. «Si hay que vacunar, las autonomías seremos solidarias», admiten fuentes regionales, «pero es imposible diseñar una estrategia sin datos, sin previsión y sin saber qué pretende hacer el Gobierno».. El temor es que, ante cualquier objeción técnica, Sanidad acuse a las regiones de «insolidarias» o incluso «xenófobas», como ya hizo García durante su visita a Ceuta la semana pasada, la primera desde que es ministra de Sanidad.. Por otro lado, García comparecerá el jueves en la Comisión de Sanidad del Congreso para explicar su gestión en esta crisis. Lo hará después de que su visita a la ciudad autónoma estuviera marcada por la polémica. La ministra cuestionó la actuación del Gobierno local, al que acusó de no haber sido «lo suficientemente ágil» en habilitar espacios para los recién llegados. Además, calificó como «xenofobia» las advertencias sobre el posible sobrecoste y saturación del sistema sanitario ceutí.. El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP), respondió sin titubeos que «nadie puede dar lecciones a Ceuta de solidaridad». Además, tachó de «absolutamente incorrecto» el comportamiento de la ministra y la acusó de «tratar de eludir su responsabilidad echando la culpa al Gobierno autonómico». La tensión entre ambas administraciones se ha mantenido desde entonces, mientras los profesionales sanitarios continúan denunciando sobrecarga y agotamiento.. Pese a ello, García insiste en que no existe «colapso». Durante su visita, admitió que la ciudad vive una situación de «sanidad tensionada» por la avalancha de inmigrantes, pero negó que el sistema esté saturado. Según sus datos, 5.800 migrantes han sido atendidos desde finales de julio: 2.300 en Atención Primaria y otros tantos en el Hospital Universitario, ambos gestionados directamente por el Estado a través del Ingesa.. Para evaluar el impacto real de la crisis, una delegación del Ministerio encabezada por el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, viajará esta semana a Ceuta. La visita incluirá técnicos y cargos políticos y podría prolongarse varios días. Sin embargo, llega también tarde: tres semanas después de la entrada masiva y sin que hasta ahora se haya articulado un plan sanitario integral.. Mientras tanto, Ceuta continúa esperando respuestas. La ciudad afronta una presión asistencial inédita, sin saber cuántos menores han entrado, cuántos permanecerán, qué recursos enviará el Estado y cómo se organizará una campaña de vacunación que debería haberse activado desde el primer día.
La ministra convoca a las autonomías para solicitar su «ayuda» en la inmunización de los migrantes contra la polio, la varicela o el tétanos
Mónica García reúne de urgencia a las comunidades autónomas este lunes para pedirles «ayuda» en la campaña de vacunación de los miles de migrantes que permanecen en Ceuta desde que se produjo el salto masivo los pasados 30 y 31 de julio.. Tres semanas después de la entrada irregular de más de 70.000 personas, el Ministerio sigue sin aclarar ni la estrategia sanitaria, ni los recursos destinados, ni el plan de actuación para una ciudad que continúa desbordada y sin instrucciones claras. La reunión, convocada a las 12:00 horas por videoconferencia, llega tras un mes de vacío operativo y cuando la presión asistencial ya ha puesto al límite a los profesionales ceutíes.. La ministra de Sanidad ha anunciado en «X» que la Comisión de Salud Pública se reunirá «en continuidad con la ponencia de vacunas de la semana pasada» con el objetivo de «facilitar la donación de vacunas a la Ciudad de Ceuta mientras el Gobierno de la ciudad adquiere más dosis en el ejercicio de sus competencias».. Entre las dosis más demandadas figuran la triple vírica, la varicela, la poliomielitis, el tétanos y la difteria. Sanidad no ha explicado por qué no activó antes un plan de contingencia ni por qué no se ha garantizado el suministro con los laboratorios, pese a que la crisis migratoria lleva un mes tensionando el sistema sanitario ceutí.. Como siempre, el ministerio llega tarde a un escenario recogido en la Estrategia de vacunación en personas migrantes y refugiadas llegadas por vía irregular a España, elaborado por la Ponencia de Programa y Registro de Vacunaciones y que fue difundido el pasado mes de junio. El documento de la Ponencia de Vacunas recomienda administrar de forma urgente dosis de triple vírica, polio, tétanos y difteria a personas migrantes llegadas por vía irregular, idealmente en las primeras tres semanas de estancia. El documento oficial insiste en que, ante la duda, debe vacunarse y que la planificación requiere identificación, registro electrónico y coordinación con los servicios públicos. Ninguna de estas pautas se ha aplicado en Ceuta, donde la campaña aún no ha comenzado pese a la presión asistencial creciente.. Sanidad tampoco ha aclarado si los menores están identificados, si permanecerán en la ciudad o si algunas ONG prevén trasladarlos a la península, un factor determinante para decidir dónde y cómo se debe vacunar.. La falta de información ha generado inquietud entre las comunidades autónomas, que temen que cualquier crítica a la improvisación del Ministerio sea interpretada como falta de solidaridad. «Si hay que vacunar, las autonomías seremos solidarias», admiten fuentes regionales, «pero es imposible diseñar una estrategia sin datos, sin previsión y sin saber qué pretende hacer el Gobierno».. El temor es que, ante cualquier objeción técnica, Sanidad acuse a las regiones de «insolidarias» o incluso «xenófobas», como ya hizo García durante su visita a Ceuta la semana pasada, la primera desde que es ministra de Sanidad.. Por otro lado, García comparecerá el jueves en la Comisión de Sanidad del Congreso para explicar su gestión en esta crisis. Lo hará después de que su visita a la ciudad autónoma estuviera marcada por la polémica. La ministra cuestionó la actuación del Gobierno local, al que acusó de no haber sido «lo suficientemente ágil» en habilitar espacios para los recién llegados. Además, calificó como «xenofobia» las advertencias sobre el posible sobrecoste y saturación del sistema sanitario ceutí.. El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP), respondió sin titubeos que «nadie puede dar lecciones a Ceuta de solidaridad». Además, tachó de «absolutamente incorrecto» el comportamiento de la ministra y la acusó de «tratar de eludir su responsabilidad echando la culpa al Gobierno autonómico». La tensión entre ambas administraciones se ha mantenido desde entonces, mientras los profesionales sanitarios continúan denunciando sobrecarga y agotamiento.. Pese a ello, García insiste en que no existe «colapso». Durante su visita, admitió que la ciudad vive una situación de «sanidad tensionada» por la avalancha de inmigrantes, pero negó que el sistema esté saturado. Según sus datos, 5.800 migrantes han sido atendidos desde finales de julio: 2.300 en Atención Primaria y otros tantos en el Hospital Universitario, ambos gestionados directamente por el Estado a través del Ingesa.. Para evaluar el impacto real de la crisis, una delegación del Ministerio encabezada por el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, viajará esta semana a Ceuta. La visita incluirá técnicos y cargos políticos y podría prolongarse varios días. Sin embargo, llega también tarde: tres semanas después de la entrada masiva y sin que hasta ahora se haya articulado un plan sanitario integral.. Mientras tanto, Ceuta continúa esperando respuestas. La ciudad afronta una presión asistencial inédita, sin saber cuántos menores han entrado, cuántos permanecerán, qué recursos enviará el Estado y cómo se organizará una campaña de vacunación que debería haberse activado desde el primer día.
