Julia Lüderwaldt, la terapeuta de la familia Andic, ha denunciado a través de su abogado que se considera víctima de una “campaña de desprestigio” de los medios de comunicación por vincularla con el caso Andic, que investiga la muerte del fundador de Mango, Isak Andic. Lüderwaldt sometió a una terapia de “confrontación” al empresario y a su hijo Jonathan Andic, investigado como presunto autor de la muerte de su padre en la montaña de Montserrat (Barcelona) el 14 de diciembre de 2024. La aparición de su nombre y de los mensajes que intercambió con distintas personas ha causado a Lüderwaldt “una lesión del derecho al honor personal y profesional”, según ha manifestado su abogado, Francesc Jufresa, que estudia emprender acciones tanto civiles como penales para “reparar el daño” que, en su opinión, se le está causando.. Seguir leyendo
Julia Lüderwaldt, tras declarar el pasado 30 de junio en los juzgados de Martorell.Albert Garcia. Julia Lüderwaldt, la terapeuta de la familia Andic, ha denunciado a través de su abogado que se considera víctima de una “campaña de desprestigio” de los medios de comunicación por vincularla con el caso Andic, que investiga la muerte del fundador de Mango, Isak Andic. Lüderwaldt sometió a una terapia de “confrontación” al empresario y a su hijo Jonathan Andic, investigado como presunto autor de la muerte de su padre en la montaña de Montserrat (Barcelona) el 14 de diciembre de 2024. La aparición de su nombre y de los mensajes que intercambió con distintas personas ha causado a Lüderwaldt “una lesión del derecho al honor personal y profesional”, según ha manifestado su abogado, Francesc Jufresa, que estudia emprender acciones tanto civiles como penales para “reparar el daño” que, en su opinión, se le está causando.. El abogado ha definido a Lüderwaldt como una “mediadora familiar” con más de tres décadas de experiencia y ha rechazado que haya cometido intrusismo profesional. La terapeuta no forma parte de ningún colegio profesional de psicología y tampoco aparece en el Registro Nacional de Psicoterapeuta, según ha constatado este diario. Jufresa ha asegurado, en ese sentido, que su cliente “no ha hecho nunca ningún acto propio de ninguna profesión colegiada, ni de psiquiatría ni de psicología” y que nunca ha recibido denuncias de clientes.. Julia Lüderwaldt figura como testigo en el caso Andic y en tal condición declaró, ante la jueza de Martorell que lleva la instrucción, el pasado 30 de junio. Recomendada por Estefanía Knuth, pareja de Isak Andic, Lüderwaldt dirigió durante meses una terapia a la que se sometieron padre e hijo para superar sus diferencias, que eran también de naturaleza económica. Parte de la terapia consistía en sesiones de confrontación “extrema”; según la investigación, Lüderwaldt llegó a pedir a una colaboradora que buscara barrancos para someter a otro cliente a una de esas terapias, aunque apuntó que también podía ser útil para Jonathan Andic, según fuentes del caso.. Sintiéndose a la sombra del padre, Jonathan Andic reclamó en un momento dado que le prestara una “herencia en vida” para emprender sus propios proyectos profesionales, como una sastrería. Según sostienen los investigadores y recoge la jueza, la terapeuta se puso de parte del primogénito en esa reivindicación e incluso “incitó” al fundador de Mango a acceder a ella para “continuar teniendo relación con su hijo”. En uno de los autos que constan en la causa, la jueza Raquel Nieto llega a hablar de la “participación de terceras personas” en el presunto homicidio, y alude directamente a la terapeuta.. Pero esa posibilidad, al menos por el momento, no se ha materializado, y Lüderwaldt ostenta la condición de testigo, de ahí que su abogado ni siquiera se plantee la posibilidad de personarse en la causa abierta en Martorell. Jufresa no ha querido entrar en cuestiones de la investigación, pero sí ha puntualizado algunos hechos. Por ejemplo, que Lüderwaldt “ni siquiera tenía conocimiento de la fatídica excursión del día de autos”, el 14 de diciembre de 2024.. La terapeuta sostiene, según ha manifestado su abogado, que el acoso al que se siente sometida tiene un componente “racista”: aunque tiene la nacionalidad alemana y ha incorporado el apellido de su marido, Lüderwaldt, la mujer es de origen ecuatoriano. La mediadora lamenta, además, que se hayan publicado datos de sus clientes, que “afectan a su intimidad más sagrada”. “Esta campaña de desprestigio se nutre de toda clase de sospechas y especulaciones, de elementos que se consideran incriminatorios como sus mensajes de WhatsApp, que deberían estar solo en manos del juzgado”, ha criticado el penalista barcelonés. Jufresa ha recordado que la difusión de datos de la causa puede acarrear “responsabilidades penales a los funcionarios” que la practiquen.. El abogado ha hecho una defensa de la labor profesional de Lüderwaldt que, según ha explicado, no ha visto perjudicada en exceso su cartera de clientes y continúa manteniendo la misma rutina que antes de que su nombre se hiciera público, entre Alemania y Barcelona. “Trabaja de domingo a domingo y recibe una contribución absolutamente ajustada a los servicios que presta”, ha manifestado. Según han explicado fuentes cercanas a la familia a este diario, por cada sesión con ella los Andic pagaban entre 200 y 300 euros. El abogado ha admitido que, tal como contó este diario, tanto Isak como Jonathan Andic le ayudaron con la publicación de un libro sobre las “siete cronologías”, un método que desarrolló durante años y que pretendía dar a conocer. Debido al avance del caso Andic, el libro no ha visto la luz. Jufresa lamenta que los medios de comunicación hayan intentado “ridiculizar ese trabajo de investigación”.
La mujer niega intrusismo profesional y asegura que ignoraba que Isak Andic y su hijo Jonathan iban a ir de excursión a Montserrat el día de los hechos
