Dos meses de crisis asistencial han llevado a los médicos de Urgencias de Ceuta a decir basta. Los facultativos del Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) aseguran que atienden de media al doble de pacientes durante su jornada y que las condiciones actuales les impiden dedicar a cada paciente el tiempo necesario para su evaluación, diagnóstico y tratamiento. El Sindicato Médico de Ceuta respalda su denuncia y advierte de que acudirá a la Fiscalía si el INGESA no actúa.
Los médicos del Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) han dirigido un escrito al gerente del Área Sanitaria del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) en Ceuta, al director territorial del organismo y al Defensor del Pueblo para trasladar su preocupación por las condiciones en las que están trabajando.
El mensaje que trasladan es contundente: «Los médicos de Urgencias no podemos más». Los facultativos aseguran que actualmente atienden una media del doble de pacientes diarios durante su jornada y califican de «insostenible y peligrosa» la situación en la que están prestando servicio.
Según explican en el documento, esta presión asistencial se mantiene desde hace dos meses sin que la Administración haya tomado medidas eficaces. Entre las actuaciones que reclaman figuran el despliegue de un hospital de campaña para mantener circuitos asistenciales diferenciados y los aislamientos, además de un refuerzo efectivo del personal médico.
Los profesionales describen la presión asistencial como «inaguantable» física, psíquica y profesionalmente y advierten de las consecuencias clínicas, profesionales y deontológicas que pueden derivarse de trabajar en estas condiciones.
Advierten de las dificultades para atender correctamente
Uno de los aspectos que más preocupa a los médicos es el impacto sobre la atención a los pacientes. En su escrito manifiestan la imposibilidad de prestar una atención correcta con el tiempo necesario para su evaluación, diagnóstico y prescripción, al considerar que están teniendo que realizar su trabajo de manera forzada por las actuales circunstancias.
A la elevada demanda se suma, según exponen, la atención a las personas que permanecen en Ceuta tras la entrada masiva registrada a finales de julio.
Los facultativos señalan entre las dificultades la barrera idiomática y la falta de traductores, la ausencia de un historial médico conocido, el desconocimiento del estado vacunal, las dificultades para verificar la identidad y la imposibilidad de realizar en determinados casos un seguimiento adecuado.
Según advierten, todo ello incrementa la posibilidad de errores y, con ello, las responsabilidades profesionales, civiles y deontológicas, además de la posible responsabilidad patrimonial de la Administración.
Reclaman recursos para atender a todos
Los médicos dejan claro en su escrito que deben garantizarse simultáneamente dos cuestiones. Por un lado, que las personas extranjeras que se encuentran actualmente en Ceuta reciban la asistencia sanitaria que les corresponda, con independencia de su situación administrativa.
Por otro, que el incremento extraordinario e imprevisible de población que necesita asistencia no provoque un deterioro del acceso al sistema sanitario de los residentes en Ceuta.
Esta reclamación abarca el conjunto de la asistencia sanitaria, desde Atención Primaria y Especializada hasta las Urgencias, las pruebas diagnósticas y las intervenciones quirúrgicas programadas.
Para afrontar ambas necesidades, los profesionales consideran imprescindible adaptar los medios personales, materiales y organizativos a la demanda extraordinaria existente.
El Sindicato Médico de Ceuta respalda este planteamiento y sostiene que la respuesta a una situación excepcional no puede descansar indefinidamente sobre el esfuerzo de unos profesionales que aseguran haber alcanzado su límite.
Los médicos alertan también de su salud
El escrito recoge además las consecuencias que esta presión está teniendo sobre los propios facultativos.
Los médicos aseguran estar sometidos a una tensión que puede derivar en problemas físicos y psíquicos y recuerdan el derecho de todo trabajador a una protección eficaz en materia de salud laboral.
Por ello, reclaman que se corrija la situación para evitar que la presión asistencial y el estrés laboral terminen provocando daños sobre su salud.
También apelan al Código de Deontología Médica y recuerdan el derecho de los pacientes a recibir una atención de calidad, así como la obligación del facultativo de abstenerse de actuaciones que sobrepasen su capacidad cuando las condiciones de trabajo comprometan el correcto ejercicio profesional.
«El paciente es el gran perjudicado»
Los facultativos concluyen que «el paciente es el gran perjudicado de esta situación» y advierten de que las condiciones denunciadas comprometen su derecho a recibir una atención sanitaria adecuada.
Por ello, solicitan que se actúe para corregir la presión asistencial y que se adopten medidas organizativas y logísticas, además de un incremento de los recursos humanos, para evitar que esta situación continúe reproduciéndose.
El sindicato respalda la petición de los médicos de Urgencias y considera que el escrito supone una llamada de atención que la Administración sanitaria no puede minimizar.
El SMC reclama al INGESA que escuche a sus profesionales y adopte medidas inmediatas para garantizar una asistencia segura y de calidad. Además, advierte de que, si el INGESA no soluciona la situación por la que atraviesa el servicio de Urgencias, denunciará el caso ante la Fiscalía.
El sindicato concluye: «No puede normalizarse que sostener las Urgencias de Ceuta implique llevar a sus médicos al límite».
Dos meses de crisis asistencial han llevado a los médicos de Urgencias de Ceuta a decir basta. Los facultativos del Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) aseguran que atienden de media al doble de pacientes durante su jornada y que las condiciones actuales les impiden dedicar a cada paciente el tiempo necesario para su evaluación, diagnóstico y tratamiento. El Sindicato Médico de Ceuta respalda su denuncia y advierte de que acudirá a la Fiscalía si el INGESA no actúa.. Los médicos del Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) han dirigido un escrito al gerente del Área Sanitaria del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) en Ceuta, al director territorial del organismo y al Defensor del Pueblo para trasladar su preocupación por las condiciones en las que están trabajando.. El mensaje que trasladan es contundente: «Los médicos de Urgencias no podemos más». Los facultativos aseguran que actualmente atienden una media del doble de pacientes diarios durante su jornada y califican de «insostenible y peligrosa» la situación en la que están prestando servicio.. Según explican en el documento, esta presión asistencial se mantiene desde hace dos meses sin que la Administración haya tomado medidas eficaces. Entre las actuaciones que reclaman figuran el despliegue de un hospital de campaña para mantener circuitos asistenciales diferenciados y los aislamientos, además de un refuerzo efectivo del personal médico.. Los profesionales describen la presión asistencial como «inaguantable» física, psíquica y profesionalmente y advierten de las consecuencias clínicas, profesionales y deontológicas que pueden derivarse de trabajar en estas condiciones.. Advierten de las dificultades para atender correctamente. Uno de los aspectos que más preocupa a los médicos es el impacto sobre la atención a los pacientes. En su escrito manifiestan la imposibilidad de prestar una atención correcta con el tiempo necesario para su evaluación, diagnóstico y prescripción, al considerar que están teniendo que realizar su trabajo de manera forzada por las actuales circunstancias.. A la elevada demanda se suma, según exponen, la atención a las personas que permanecen en Ceuta tras la entrada masiva registrada a finales de julio.. Los facultativos señalan entre las dificultades la barrera idiomática y la falta de traductores, la ausencia de un historial médico conocido, el desconocimiento del estado vacunal, las dificultades para verificar la identidad y la imposibilidad de realizar en determinados casos un seguimiento adecuado.. Según advierten, todo ello incrementa la posibilidad de errores y, con ello, las responsabilidades profesionales, civiles y deontológicas, además de la posible responsabilidad patrimonial de la Administración.. Reclaman recursos para atender a todos. Los médicos dejan claro en su escrito que deben garantizarse simultáneamente dos cuestiones. Por un lado, que las personas extranjeras que se encuentran actualmente en Ceuta reciban la asistencia sanitaria que les corresponda, con independencia de su situación administrativa.. Por otro, que el incremento extraordinario e imprevisible de población que necesita asistencia no provoque un deterioro del acceso al sistema sanitario de los residentes en Ceuta.. Esta reclamación abarca el conjunto de la asistencia sanitaria, desde Atención Primaria y Especializada hasta las Urgencias, las pruebas diagnósticas y las intervenciones quirúrgicas programadas.. Para afrontar ambas necesidades, los profesionales consideran imprescindible adaptar los medios personales, materiales y organizativos a la demanda extraordinaria existente.. El Sindicato Médico de Ceuta respalda este planteamiento y sostiene que la respuesta a una situación excepcional no puede descansar indefinidamente sobre el esfuerzo de unos profesionales que aseguran haber alcanzado su límite.. Los médicos alertan también de su salud. El escrito recoge además las consecuencias que esta presión está teniendo sobre los propios facultativos.. Los médicos aseguran estar sometidos a una tensión que puede derivar en problemas físicos y psíquicos y recuerdan el derecho de todo trabajador a una protección eficaz en materia de salud laboral.. Por ello, reclaman que se corrija la situación para evitar que la presión asistencial y el estrés laboral terminen provocando daños sobre su salud.. También apelan al Código de Deontología Médica y recuerdan el derecho de los pacientes a recibir una atención de calidad, así como la obligación del facultativo de abstenerse de actuaciones que sobrepasen su capacidad cuando las condiciones de trabajo comprometan el correcto ejercicio profesional.. «El paciente es el gran perjudicado». Los facultativos concluyen que «el paciente es el gran perjudicado de esta situación» y advierten de que las condiciones denunciadas comprometen su derecho a recibir una atención sanitaria adecuada.. Por ello, solicitan que se actúe para corregir la presión asistencial y que se adopten medidas organizativas y logísticas, además de un incremento de los recursos humanos, para evitar que esta situación continúe reproduciéndose.. El sindicato respalda la petición de los médicos de Urgencias y considera que el escrito supone una llamada de atención que la Administración sanitaria no puede minimizar.. El SMC reclama al INGESA que escuche a sus profesionales y adopte medidas inmediatas para garantizar una asistencia segura y de calidad. Además, advierte de que, si el INGESA no soluciona la situación por la que atraviesa el servicio de Urgencias, denunciará el caso ante la Fiscalía.. El sindicato concluye: «No puede normalizarse que sostener las Urgencias de Ceuta implique llevar a sus médicos al límite».
El Sindicato Médico denuncia una presión asistencial «inaguantable» y asegura que los facultativos atienden de media al doble de pacientes durante su jornada
Dos meses de crisis asistencial han llevado a los médicos de Urgencias de Ceuta a decir basta. Los facultativos del Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) aseguran que atienden de media al doble de pacientes durante su jornada y que las condiciones actuales les impiden dedicar a cada paciente el tiempo necesario para su evaluación, diagnóstico y tratamiento. El Sindicato Médico de Ceuta respalda su denuncia y advierte de que acudirá a la Fiscalía si el INGESA no actúa.. Los médicos del Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) han dirigido un escrito al gerente del Área Sanitaria del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) en Ceuta, al director territorial del organismo y al Defensor del Pueblo para trasladar su preocupación por las condiciones en las que están trabajando.. El mensaje que trasladan es contundente: «Los médicos de Urgencias no podemos más». Los facultativos aseguran que actualmente atienden una media del doble de pacientes diarios durante su jornada y califican de «insostenible y peligrosa» la situación en la que están prestando servicio.. Según explican en el documento, esta presión asistencial se mantiene desde hace dos meses sin que la Administración haya tomado medidas eficaces. Entre las actuaciones que reclaman figuran el despliegue de un hospital de campaña para mantener circuitos asistenciales diferenciados y los aislamientos, además de un refuerzo efectivo del personal médico.. Los profesionales describen la presión asistencial como «inaguantable» física, psíquica y profesionalmente y advierten de las consecuencias clínicas, profesionales y deontológicas que pueden derivarse de trabajar en estas condiciones.. Advierten de las dificultades para atender correctamente. Uno de los aspectos que más preocupa a los médicos es el impacto sobre la atención a los pacientes. En su escrito manifiestan la imposibilidad de prestar una atención correcta con el tiempo necesario para su evaluación, diagnóstico y prescripción, al considerar que están teniendo que realizar su trabajo de manera forzada por las actuales circunstancias.. A la elevada demanda se suma, según exponen, la atención a las personas que permanecen en Ceuta tras la entrada masiva registrada a finales de julio.. Los facultativos señalan entre las dificultades la barrera idiomática y la falta de traductores, la ausencia de un historial médico conocido, el desconocimiento del estado vacunal, las dificultades para verificar la identidad y la imposibilidad de realizar en determinados casos un seguimiento adecuado.. Según advierten, todo ello incrementa la posibilidad de errores y, con ello, las responsabilidades profesionales, civiles y deontológicas, además de la posible responsabilidad patrimonial de la Administración.. Reclaman recursos para atender a todos. Los médicos dejan claro en su escrito que deben garantizarse simultáneamente dos cuestiones. Por un lado, que las personas extranjeras que se encuentran actualmente en Ceuta reciban la asistencia sanitaria que les corresponda, con independencia de su situación administrativa.. Por otro, que el incremento extraordinario e imprevisible de población que necesita asistencia no provoque un deterioro del acceso al sistema sanitario de los residentes en Ceuta.. Esta reclamación abarca el conjunto de la asistencia sanitaria, desde Atención Primaria y Especializada hasta las Urgencias, las pruebas diagnósticas y las intervenciones quirúrgicas programadas.. Para afrontar ambas necesidades, los profesionales consideran imprescindible adaptar los medios personales, materiales y organizativos a la demanda extraordinaria existente.. El Sindicato Médico de Ceuta respalda este planteamiento y sostiene que la respuesta a una situación excepcional no puede descansar indefinidamente sobre el esfuerzo de unos profesionales que aseguran haber alcanzado su límite.. Los médicos alertan también de su salud. El escrito recoge además las consecuencias que esta presión está teniendo sobre los propios facultativos.. Los médicos aseguran estar sometidos a una tensión que puede derivar en problemas físicos y psíquicos y recuerdan el derecho de todo trabajador a una protección eficaz en materia de salud laboral.. Por ello, reclaman que se corrija la situación para evitar que la presión asistencial y el estrés laboral terminen provocando daños sobre su salud.. También apelan al Código de Deontología Médica y recuerdan el derecho de los pacientes a recibir una atención de calidad, así como la obligación del facultativo de abstenerse de actuaciones que sobrepasen su capacidad cuando las condiciones de trabajo comprometan el correcto ejercicio profesional.. «El paciente es el gran perjudicado». Los facultativos concluyen que «el paciente es el gran perjudicado de esta situación» y advierten de que las condiciones denunciadas comprometen su derecho a recibir una atención sanitaria adecuada.. Por ello, solicitan que se actúe para corregir la presión asistencial y que se adopten medidas organizativas y logísticas, además de un incremento de los recursos humanos, para evitar que esta situación continúe reproduciéndose.. El sindicato respalda la petición de los médicos de Urgencias y considera que el escrito supone una llamada de atención que la Administración sanitaria no puede minimizar.. El SMC reclama al INGESA que escuche a sus profesionales y adopte medidas inmediatas para garantizar una asistencia segura y de calidad. Además, advierte de que, si el INGESA no soluciona la situación por la que atraviesa el servicio de Urgencias, denunciará el caso ante la Fiscalía.. El sindicato concluye: «No puede normalizarse que sostener las Urgencias de Ceuta implique llevar a sus médicos al límite».
