Aitor Karanka (Vitoria, 1973) está a punto de vivir su primer Mundial. Lo que no pudo hacer como jugador –fue sólo una vez internacional– lo hará director deportivo de la selección. «Un puesto que estoy disfrutando muchísimo, que no me planteaba hace un tiempo y en el que estoy encantado», dice.. ¿Cómo es su día a día en la Federación?. Es un puesto que me gusta mucho porque cada día es diferente, cada día aprendes cosas nuevas. Hay días de llegar a las 8 de la mañana y empezar con clases de inglés, te pasas por el despacho de Luis [De la Fuente]. Cuando lo ves desde fuera ves que los seleccionadores tienen un partido cada tanto y parece que no trabajan, pues Luis y su cuerpo técnico están aquí todos los días. Después paso por Manu Fernández, el coordinador de las categorías inferiores, para ver cómo está todo, lo que está planificado. Eso en el tema deportivo y luego la relación con los clubes es fundamental, la verdad es que cada vez mejor. Luego las relaciones institucionales, lo que demanda la Federación, actos con UEFA, con FIFA, así que la verdad es que estoy encantado porque es como cerrar el círculo de jugador, de seleccionador, de entrenador, de asistente, y estar aquí ahora me ha encantado.. ¿Su principal tarea es quitarle problemas al seleccionador?. Una de ellas. Más que problemas, que se centre en lo que hace tan bien, en seleccionar, en entrenar, en preparar partidos, que yo creo que es lo importante. Antes de venir yo había habido un vacío de unos cuantos años sin esta figura y cuando llegué dije a Luis [De la Fuente] que tenía que estar mucho más pendiente de cosas que cuando has sido entrenador te das cuenta de que son las que realmente te desgastan. Aparte de que nos conocemos. «Sólo» hace 30 años que jugamos casi juntos, que empezamos esta relación que cada día es mejor y no es tratar de quitarle problemas sino que se centren y que lo hagan todo lo bien que lo hacen.. ¿Una de las cosas más complicadas de su trabajo es convencer a los futbolistas que pueden elegir selección de que jueguen con España?. La verdad es que estoy teniendo suerte porque hablas con los chicos y ahí se ve lo bien que se ha trabajado en la Federación Española desde hace muchos años. Puedo poner dos casos que son actualidad, Thiago Pitarch y Cristhian Mosquera, jugadores que podrían haber ido con otras selecciones, que están a un nivel espectacular. Thiago está jugando su playoff con Castilla y jugó la clasificación con la selección española en sub19 y decidió quedarse con España y Cristhian Mosquera jugó con nosotros en la ventana de marzo. Yo creo que eso es lo bueno de la manera de trabajar que se tiene en España y en la selección. Es lo que dice Luis muchas veces, el jugador tiene que querer venir aquí, tú no puedes convencer a un jugador si antes no has hecho ese trabajo.. Que Mosquera renuncie a la posibilidad inmediata de jugar un Mundial con Colombia por ser internacional español habla bien de lo que se hace aquí.. Eso es, al final es el cariño que se les ha dado a todos los jugadores. Siempre digo lo mismo, tener a Luis de la Fuente y este cuerpo técnico aquí es el paraíso en ese sentido porque tanto él como todo su cuerpo técnico han empezado en la sub’17, sub’19, conocen a los chicos, conocen a sus novias que ahora son su mujer, conocen a sus hijos, conocen a sus padres. Esa relación, aparte de que estás en una selección como la española, lleva la balanza a nuestro lado.. ¿Es una ventaja que De la Fuente sea un especialista en fútbol de selecciones, que conozca cómo se trabaja aquí, cómo es un torneo de selecciones y a los jugadores desde que tienen 17 o 18 años?. Sí, lo dice mucho, no tiene nada que ver el entrenador del club y el seleccionador. A él le costó un tiempo en la sub’19 pero ahora es un especialista en eso. Y la ventaja que tiene Luis, aparte de esa relación, es que Luis cuando habla con un jugador y le trae, le habla de una manera y cuando le deja de traer, el jugador sabe lo que es Luis. Entonces Luis consigue que haya ese respeto entre todos, que cuando vienes estás encantado de venir y cuando no vienes es doloroso para todos. Pero el jugador que no viene entiende por las palabras con Luis que hay otro compañero que se lo merece, como se lo merecía él en su día.. ¿Venir los dos del mismo sitio, que prácticamente cuando él se marchaba usted llegaba al Athletic, facilita la relación?. Ayuda por el hecho de casi haber jugado juntos, incluso coincidimos en algún partido, el haber estado yo de seleccionador, siempre que he podido me ha acercado aquí, con lo que desde que Luis es seleccionador en 2013 he seguido manteniendo esa relación. No es que jugásemos juntos y ya no nos hubiésemos visto hasta ahora sino que hemos tenido esa relación, cada vez que yo he tenido algún logro, he ascendido, los primeros mensajes eran de Luis, cuando él ha ganado algo, que ha ganado mucho, siempre le envío un mensaje, así que ha sido una relación de admiración sobre todo y de mucho respeto que hace que todo sea mucho más fácil.. Cuando le llaman para ser director deportivo, ¿consulta por con Fernando Hierro cómo es este trabajo?. Consulto después, no voy a consultar antes y que me quiten las ganas [risas]. No, no, hablé con la Federación, no hubo ni negociación. Un viernes hablamos y el viernes a la tarde o el sábado, ya estaba todo hablado. Después de tanto tiempo fuera, volver a Madrid, a la Federación Española, en un cargo como este, en este momento, con estos jugadores, con estos cuerpo técnico, no quería preguntar a nadie. Y sí que es verdad que cuando ya firmé una de las primeras llamadas fue la de Fernando. Ya no solo en aquel momento sino durante todo el año, pues sí que hablas con él porque aparte de haber estado en el puesto, somos muy amigos.. Llegó a un sitio ya conocía, porque fue seleccionador, sub 16. ¿Ha encontrado muy cambiada la Federación?. En cierta manera, sí, porque al final, parece que no, pero ya son 16 o 18 años y al final todo cambia. Yo me acuerdo de que aquí en los despachos donde estamos ahora, yo creo que estábamos Vicente [Del Bosque] y su staff, Fernando Hierro, Ginés Meléndez, Miguel Ángel España, Luis Milla, Juan Ramón López Caro y yo. Y donde éramos seis , pues ahora hay 40 o 50 todos los días. Yo creo que la gente va subiendo, gente súper preparada. Y luego en el día a día, en el funcionamiento de la Federación conocía a mucha gente, la gente que ahora está en cargos altos pues estaba empezando como empezaba yo. Eso hace mucho más fácil todo.. ¿Cómo son sus recuerdos de internacional? Aunque sólo jugara un partido.. Soy de los que piensan que cuando un entrenador no te pone o un seleccionador no te llama es porque hay otro compañero que lo está haciendo mejor, en ese sentido no quedaba más que trabajar, entrenar y por suerte recuerdo jugar muchísimos partidos, el año que ganamos la Champions, el año que ganamos la Liga con el Madrid, en el Athletic cuando nos hemos clasificado para competición europea. Era lo bueno, no estabas en la selección pero el día a día en tu club era bonito.. ¿Es muy diferente aquel fútbol a este?. Muchísimo. Muy diferente, pero además desde la base. En aquella época no había preparadores físicos individuales, no había nutricionistas, no había psicólogos, en aquel momento éramos casi no voy a decir autodidactas, pero sí que había un segundo entrenador y punto- Ahora todos los equipos ya tienen primero, segundo, analista, entrenador de porteros, preparador físico y ya a los chicos desde pequeños ya los clubes les dan unas pautas de nutrición, unas pautas de preparación física y ves que los jugadores vienen mucho más preparados desde que son niños.. Hay clubes que casi tienen más gente en el cuerpo técnico que en plantilla.. Sí, cuando ves las fotos de los clubes hay más casi de diferente color que los que son jugadores, pero creo que eso hace que el fútbol siga mejorando, que siga creando esa demanda de que hay que ir mejorando porque cada vez va más rápido y como no te actualices te vas quedando fuera.. ¿Tenía pensado seguir su carrera de entrenador?. Sí, ya después de la última etapa en Maccabi estaba esperando a que saliese algo interesante. Después de muchos años viviendo fuera, el estar en Madrid otra vez, estábamos a gusto y por eso tampoco tenía ninguna prisa. Llegó esta sorpresa, va a hacer justo ahora un año, así que encantado.. ¿Se le han quitado las ganas ya de entrenar o no?. No, yo creo que cuando estás en el día a día estás encantado, pero ahora cuando ves entrenando a los jugadores, ves al cuerpo técnico con las botas, ves cómo golpean el balón, hueles el césped, siempre te dan esas ganas. Pero ahora estoy aquí en esta posición y disfrutando cada día.. ¿Cómo ve al equipo? ¿Sienten la presión de ser favoritos o no les afecta?. Es una de las cosas que quizás más me han sorprendido. Esa naturalidad con la que llevan todo. Ya no es el hecho de ser favoritos, que todo el mundo te da favorito. En este mundial hay muchísimas selecciones candidatas. Pero sí que es verdad que la naturalidad con la que asumen llevar treinta y tantos partidos seguidos invictos, que ganar se haya convertido en una normalidad no les da un punto de arrogancia. No es decir qué buenos somos porque ganamos, sino lo contrario, ganamos porque hacemos las cosas que sabemos hacer. Y las hacen de maravilla. Recuerdo el día de Turquía [2-2], cuando termina el partido, que bajo al césped y empiezo a ver a jugadores, a darles la enhorabuena, y a Luis, al cuerpo técnico, y me miran y me dicen «¿la enhorabuena?». Tienen esa naturalidad de que quieren seguir ganando cosas. Pero esa naturalidad, esa ambición de querer seguir ganando, les hace que en ese momento estén, no descontentos, pero sí que pierden un poco la perspectiva de decir que seguimos siendo muy buenos aunque no ganemos.. ¿Qué siente o qué piensa cuando escucha ahora que vuelve Mourinho al Real Madrid?. Tengo una fantástica relación con él, que para mí fue una experiencia espectacular, tanto con él como con el cuerpo técnico, y que bueno, como amigo, todo lo mejor que le pase estaré contento.. ¿Cómo recuerda aquella época?. Bien, lo he dicho siempre. Una época en la que aprendí muchísimo, tanto de José como de Rui [Faría], de Moraes, de Luis Campos, el año que estuvo, y del pobre Silvino, que ya no está. Lo disfruté, aprendí, y al día de hoy, el otro día, gana el Paris Saint Germain, y el mensaje es para Luis. Le vi antes del partido, estuve con Rui en la final, haciendo de observador técnico, con José estoy en contacto. Es lo bueno que tiene el fútbol, que aparte de lo que es el trabajo, te encuentras personas que son para siempre.. En aquella época, la relación entre algunos jugadores del Madrid y algunos del Barça no era la mejor. ¿Lo vería de otra manera ahora?. En aquella época, como en cualquier momento, cada jugador, cuando está con su equipo, intenta sacar lo máximo, pero a nivel de selección también se ganó, fue la época que más se ganó. Yo creo que eso es lo bonito, que cada uno en su equipo, en su club, defienda lo que tiene que defender, pero cuando están aquí, defiendan a la selección.. Decía Del Bosque de Piqué y de Sergio Ramos «si no se llevan, que se lleven».. Qué te voy a decir. A Vicente lo he tenido de entrenador, era el seleccionador cuando yo empecé aquí con Fernando, y aparte, es una persona que admiro, le agradezco muchísimo, porque fue el que me dio la oportunidad de jugar otra vez en el Madrid cuando venía sin jugar. Así que, lo que diga Vicente, a muerte.. ¿Aprendió mucho de él?. Con Vicente muchísimo. Aprendí mucho de jugador, aprendí mucho, incluso estando de seleccionador sub‘16 aquí. Viéndoles entrenar en el día a día con ellos, aprendí mucho. Vicente era lo que era, ya no como entrenador, sino como persona, y muchas veces se es injusto con esos entrenadores. Es que gestionaba el vestuario, dicen. Yo creo que para ganar lo que ha ganado Vicente, tanto en la selección como en el Madrid, no solo vale ser un gestor de vestuario. Yo creo que Vicente tiene muchísimas más virtudes y la verdad es que es un fenómeno.. A veces se dice eso de gestionar el vestuario como si fuera algo negativo y es una parte más de la labor del entrenador.. Es muy importante. Como entrenador, tú tienes que convencer a 23 o 25 jugadores, y hay veces que tienes que ser más gestor, hay veces que tienes que ser más pedagogo, hay veces que tienes que ser más táctico, hay veces que tienes que diseñar tareas, cada uno tiene sus ventajas y sus cosas buenas.
Aitor Karanka (Vitoria, 1973) está a punto de vivir su primer Mundial. Lo que no pudo hacer como jugador –fue sólo una vez internacional– lo hará director deportivo de la selección. «Un puesto que estoy disfrutando muchísimo, que no me planteaba hace un tiempo y en el que estoy encantado», dice.. ¿Cómo es su día a día en la Federación?. Es un puesto que me gusta mucho porque cada día es diferente, cada día aprendes cosas nuevas. Hay días de llegar a las 8 de la mañana y empezar con clases de inglés, te pasas por el despacho de Luis [De la Fuente]. Cuando lo ves desde fuera ves que los seleccionadores tienen un partido cada tanto y parece que no trabajan, pues Luis y su cuerpo técnico están aquí todos los días. Después paso por Manu Fernández, el coordinador de las categorías inferiores, para ver cómo está todo, lo que está planificado. Eso en el tema deportivo y luego la relación con los clubes es fundamental, la verdad es que cada vez mejor. Luego las relaciones institucionales, lo que demanda la Federación, actos con UEFA, con FIFA, así que la verdad es que estoy encantado porque es como cerrar el círculo de jugador, de seleccionador, de entrenador, de asistente, y estar aquí ahora me ha encantado.. ¿Su principal tarea es quitarle problemas al seleccionador?. Una de ellas. Más que problemas, que se centre en lo que hace tan bien, en seleccionar, en entrenar, en preparar partidos, que yo creo que es lo importante. Antes de venir yo había habido un vacío de unos cuantos años sin esta figura y cuando llegué dije a Luis [De la Fuente] que tenía que estar mucho más pendiente de cosas que cuando has sido entrenador te das cuenta de que son las que realmente te desgastan. Aparte de que nos conocemos. «Sólo» hace 30 años que jugamos casi juntos, que empezamos esta relación que cada día es mejor y no es tratar de quitarle problemas sino que se centren y que lo hagan todo lo bien que lo hacen.. ¿Una de las cosas más complicadas de su trabajo es convencer a los futbolistas que pueden elegir selección de que jueguen con España?. La verdad es que estoy teniendo suerte porque hablas con los chicos y ahí se ve lo bien que se ha trabajado en la Federación Española desde hace muchos años. Puedo poner dos casos que son actualidad, Thiago Pitarch y Cristhian Mosquera, jugadores que podrían haber ido con otras selecciones, que están a un nivel espectacular. Thiago está jugando su playoff con Castilla y jugó la clasificación con la selección española en sub19 y decidió quedarse con España y Cristhian Mosquera jugó con nosotros en la ventana de marzo. Yo creo que eso es lo bueno de la manera de trabajar que se tiene en España y en la selección. Es lo que dice Luis muchas veces, el jugador tiene que querer venir aquí, tú no puedes convencer a un jugador si antes no has hecho ese trabajo.. Que Mosquera renuncie a la posibilidad inmediata de jugar un Mundial con Colombia por ser internacional español habla bien de lo que se hace aquí.. Eso es, al final es el cariño que se les ha dado a todos los jugadores. Siempre digo lo mismo, tener a Luis de la Fuente y este cuerpo técnico aquí es el paraíso en ese sentido porque tanto él como todo su cuerpo técnico han empezado en la sub’17, sub’19, conocen a los chicos, conocen a sus novias que ahora son su mujer, conocen a sus hijos, conocen a sus padres. Esa relación, aparte de que estás en una selección como la española, lleva la balanza a nuestro lado.. ¿Es una ventaja que De la Fuente sea un especialista en fútbol de selecciones, que conozca cómo se trabaja aquí, cómo es un torneo de selecciones y a los jugadores desde que tienen 17 o 18 años?. Sí, lo dice mucho, no tiene nada que ver el entrenador del club y el seleccionador. A él le costó un tiempo en la sub’19 pero ahora es un especialista en eso. Y la ventaja que tiene Luis, aparte de esa relación, es que Luis cuando habla con un jugador y le trae, le habla de una manera y cuando le deja de traer, el jugador sabe lo que es Luis. Entonces Luis consigue que haya ese respeto entre todos, que cuando vienes estás encantado de venir y cuando no vienes es doloroso para todos. Pero el jugador que no viene entiende por las palabras con Luis que hay otro compañero que se lo merece, como se lo merecía él en su día.. ¿Venir los dos del mismo sitio, que prácticamente cuando él se marchaba usted llegaba al Athletic, facilita la relación?. Ayuda por el hecho de casi haber jugado juntos, incluso coincidimos en algún partido, el haber estado yo de seleccionador, siempre que he podido me ha acercado aquí, con lo que desde que Luis es seleccionador en 2013 he seguido manteniendo esa relación. No es que jugásemos juntos y ya no nos hubiésemos visto hasta ahora sino que hemos tenido esa relación, cada vez que yo he tenido algún logro, he ascendido, los primeros mensajes eran de Luis, cuando él ha ganado algo, que ha ganado mucho, siempre le envío un mensaje, así que ha sido una relación de admiración sobre todo y de mucho respeto que hace que todo sea mucho más fácil.. Cuando le llaman para ser director deportivo, ¿consulta por con Fernando Hierro cómo es este trabajo?. Consulto después, no voy a consultar antes y que me quiten las ganas [risas]. No, no, hablé con la Federación, no hubo ni negociación. Un viernes hablamos y el viernes a la tarde o el sábado, ya estaba todo hablado. Después de tanto tiempo fuera, volver a Madrid, a la Federación Española, en un cargo como este, en este momento, con estos jugadores, con estos cuerpo técnico, no quería preguntar a nadie. Y sí que es verdad que cuando ya firmé una de las primeras llamadas fue la de Fernando. Ya no solo en aquel momento sino durante todo el año, pues sí que hablas con él porque aparte de haber estado en el puesto, somos muy amigos.. Llegó a un sitio ya conocía, porque fue seleccionador, sub 16`. ¿Ha encontrado muy cambiada la Federación?. En cierta manera, sí, porque al final, parece que no, pero ya son 16 o 18 años y al final todo cambia. Yo me acuerdo de que aquí en los despachos donde estamos ahora, yo creo que estábamos Vicente [Del Bosque] y su staff, Fernando Hierro, Ginés Meléndez, Miguel Ángel España, Luis Milla, Juan Ramón López Caro y yo. Y donde éramos seis , pues ahora hay 40 o 50 todos los días. Yo creo que la gente va subiendo, gente súper preparada. Y luego en el día a día, en el funcionamiento de la Federación conocía a mucha gente, la gente que ahora está en cargos altos pues estaba empezando como empezaba yo. Eso hace mucho más fácil todo.. ¿Cómo son sus recuerdos de internacional? Aunque sólo jugara un partido.. Soy de los que piensan que cuando un entrenador no te pone o un seleccionador no te llama es porque hay otro compañero que lo está haciendo mejor, en ese sentido no quedaba más que trabajar, entrenar y por suerte recuerdo jugar muchísimos partidos, el año que ganamos la Champions, el año que ganamos la Liga con el Madrid, en el Athletic cuando nos hemos clasificado para competición europea. Era lo bueno, no estabas en la selección pero el día a día en tu club era bonito.. ¿Es muy diferente aquel fútbol a este?. Muchísimo. Muy diferente, pero además desde la base. En aquella época no había preparadores físicos individuales, no había nutricionistas, no había psicólogos, en aquel momento éramos casi no voy a decir autodidactas, pero sí que había un segundo entrenador y punto- Ahora todos los equipos ya tienen primero, segundo, analista, entrenador de porteros, preparador físico y ya a los chicos desde pequeños ya los clubes les dan unas pautas de nutrición, unas pautas de preparación física y ves que los jugadores vienen mucho más preparados desde que son niños.. Hay clubes que casi tienen más gente en el cuerpo técnico que en plantilla.. Sí, cuando ves las fotos de los clubes hay más casi de diferente color que los que son jugadores, pero creo que eso hace que el fútbol siga mejorando, que siga creando esa demanda de que hay que ir mejorando porque cada vez va más rápido y como no te actualices te vas quedando fuera.. ¿Tenía pensado seguir su carrera de entrenador?. Sí, ya después de la última etapa en Maccabi estaba esperando a que saliese algo interesante. Después de muchos años viviendo fuera, el estar en Madrid otra vez, estábamos a gusto y por eso tampoco tenía ninguna prisa. Llegó esta sorpresa, va a hacer justo ahora un año, así que encantado.. ¿Se le han quitado las ganas ya de entrenar o no?. No, yo creo que cuando estás en el día a día estás encantado, pero ahora cuando ves entrenando a los jugadores, ves al cuerpo técnico con las botas, ves cómo golpean el balón, hueles el césped, siempre te dan esas ganas. Pero ahora estoy aquí en esta posición y disfrutando cada día.. ¿Cómo ve al equipo? ¿Sienten la presión de ser favoritos o no les afecta?. Es una de las cosas que quizás más me han sorprendido. Esa naturalidad con la que llevan todo. Ya no es el hecho de ser favoritos, que todo el mundo te da favorito. En este mundial hay muchísimas selecciones candidatas. Pero sí que es verdad que la naturalidad con la que asumen llevar treinta y tantos partidos seguidos invictos, que ganar se haya convertido en una normalidad no les da un punto de arrogancia. No es decir qué buenos somos porque ganamos, sino lo contrario, ganamos porque hacemos las cosas que sabemos hacer. Y las hacen de maravilla. Recuerdo el día de Turquía [2-2], cuando termina el partido, que bajo al césped y empiezo a ver a jugadores, a darles la enhorabuena, y a Luis, al cuerpo técnico, y me miran y me dicen «¿la enhorabuena?». Tienen esa naturalidad de que quieren seguir ganando cosas. Pero esa naturalidad, esa ambición de querer seguir ganando, les hace que en ese momento estén, no descontentos, pero sí que pierden un poco la perspectiva de decir que seguimos siendo muy buenos aunque no ganemos.. ¿Qué siente o qué piensa cuando escucha ahora que vuelve Mourinho al Real Madrid?. Tengo una fantástica relación con él, que para mí fue una experiencia espectacular, tanto con él como con el cuerpo técnico, y que bueno, como amigo, todo lo mejor que le pase estaré contento.. ¿Cómo recuerda aquella época?. Bien, lo he dicho siempre. Una época en la que aprendí muchísimo, tanto de José como de Rui [Faría], de Moraes, de Luis Campos, el año que estuvo, y del pobre Silvino, que ya no está. Lo disfruté, aprendí, y al día de hoy, el otro día, gana el Paris Saint Germain, y el mensaje es para Luis. Le vi antes del partido, estuve con Rui en la final, haciendo de observador técnico, con José estoy en contacto. Es lo bueno que tiene el fútbol, que aparte de lo que es el trabajo, te encuentras personas que son para siempre.. En aquella época, la relación entre algunos jugadores del Madrid y algunos del Barça no era la mejor. ¿Lo vería de otra manera ahora?. En aquella época, como en cualquier momento, cada jugador, cuando está con su equipo, intenta sacar lo máximo, pero a nivel de selección también se ganó, fue la época que más se ganó. Yo creo que eso es lo bonito, que cada uno en su equipo, en su club, defienda lo que tiene que defender, pero cuando están aquí, defiendan a la selección.. Decía Del Bosque de Piqué y de Sergio Ramos «si no se llevan, que se lleven».. Qué te voy a decir. A Vicente lo he tenido de entrenador, era el seleccionador cuando yo empecé aquí con Fernando, y aparte, es una persona que admiro, le agradezco muchísimo, porque fue el que me dio la oportunidad de jugar otra vez en el Madrid cuando venía sin jugar. Así que, lo que diga Vicente, a muerte.. ¿Aprendió mucho de él?. Con Vicente muchísimo. Aprendí mucho de jugador, aprendí mucho, incluso estando de seleccionador sub‘16 aquí. Viéndoles entrenar en el día a día con ellos, aprendí mucho. Vicente era lo que era, ya no como entrenador, sino como persona, y muchas veces se es injusto con esos entrenadores. Es que gestionaba el vestuario, dicen. Yo creo que para ganar lo que ha ganado Vicente, tanto en la selección como en el Madrid, no solo vale ser un gestor de vestuario. Yo creo que Vicente tiene muchísimas más virtudes y la verdad es que es un fenómeno.. A veces se dice eso de gestionar el vestuario como si fuera algo negativo y es una parte más de la labor del entrenador.. Es muy importante. Como entrenador, tú tienes que convencer a 23 o 25 jugadores, y hay veces que tienes que ser más gestor, hay veces que tienes que ser más pedagogo, hay veces que tienes que ser más táctico, hay veces que tienes que diseñar tareas, cada uno tiene sus ventajas y sus cosas buenas.
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