Carlos Alcaraz formó parte de la previa de la final del Mundial entre Argentina y España. Fue el encargado de portar, junto con la modelo surcoreana Jung Ho-yeon, el cofre que transportaba la copa del mundo. Lo abrieron entre los dos y los primeros en tocar el trofeo fueron Andrés Iniesta, campeón en 2010 con España; y Mario Kempes, que ganó el Mundial de 1978 con Argentina. El tenista murciano se fue después a la grada y vivió con intensidad el partido. Celebró uno de los goles anulados… Y quedó decepcionado al darse cuenta de que no subiría al marcador. Acabó incluso cantando el “Que viva España” o el «Yo soy español», y en mitad de la euforia perdió el móvil. Menos mal que a su lado estaba su amigo Sergio Reguilón, el futbolista del Inter Miami, que encontró el teléfono y se lo dio. Carlos Alcaraz también bajó al césped a celebrar el título con los jugadores. Se le vio charlar con Ferran Torres, el héroe con su gol en el minuto 106, y tuvo una conversación interesante con Lamine Yamal. “Enhorabuena”, dice el tenista. “¿Cómo estás?”, pregunta el futbolista. “En las nubes, como vosotros. Me habéis hecho pasarlo, tío… Madre mía, parecía que estaba jugando la final de un Grand Slam», concluyó Carlos, que ha hecho un paréntesis en la recuperación de su muñeca derecha. Después de no jugar desde finales de abril y de perderse Roland Garros y Wimbledon, cada vez está más cerca su regreso a las pistas.
El tenista murciano vivió con intensidad la victoria de España ante Argentina en la final del Mundial 2026
Carlos Alcaraz formó parte de la previa de la final del Mundial entre Argentina y España. Fue el encargado de portar, junto con la modelo surcoreana Jung Ho-yeon, el cofre que transportaba la copa del mundo. Lo abrieron entre los dos y los primeros en tocar el trofeo fueron Andrés Iniesta, campeón en 2010 con España; y Mario Kempes, que ganó el Mundial de 1978 con Argentina.El tenista murciano se fue después a la grada y vivió con intensidad el partido. Celebró uno de los goles anulados… Y quedó decepcionado al darse cuenta de que no subiría al marcador. Acabó incluso cantando el “Que viva España” o el «Yo soy español», y en mitad de la euforia perdió el móvil.Menos mal que a su lado estaba su amigo Sergio Reguilón, el futbolista del Inter Miami, que encontró el teléfono y se lo dio.Carlos Alcaraz también bajó al césped a celebrar el título con los jugadores. Se le vio charlar con Ferran Torres, el héroe con su gol en el minuto 106, y tuvo una conversación interesante con Lamine Yamal.“Enhorabuena”, dice el tenista. “¿Cómo estás?”, pregunta el futbolista. “En las nubes, como vosotros. Me habéis hecho pasarlo, tío… Madre mía, parecía que estaba jugando la final de un Grand Slam», concluyó Carlos, que ha hecho un paréntesis en la recuperación de su muñeca derecha. Después de no jugar desde finales de abril y de perderse Roland Garros y Wimbledon, cada vez está más cerca su regreso a las pistas.
Noticias de Deportes en La Razón
