El Real Madrid de José Mourinho vuelve al Bernabéu para intentar reconciliarse con su afición. Ahora mismo, el punto de desacuerdo es Vinicius, al que no se le perdona casi nada. Aunque el entrenador anunció rotaciones para el choque de LaLiga contra el Rayo, Vinicius no parece que vaya a descansar todavía.. El Bernabéu duda Vinicius. En el estadio madridista, cada partido de Vinícius Júnior funciona como un tribunal sin fecha de cierre. Hay aficionados que le aplauden y otros que le silban, y la frontera entre unos y otros es fina: un balón perdido, una carrera sin destino, una decisión equivocada bastan para que la grada cambie de bando. La paciencia es escasa y la exigencia no distingue entre el brasileño y los que antes que él sufrieron ese mismo escrutinio en el mismo escenario. El factor que complica la convivencia entre el jugador y su estadio es la irregularidad. Vinícius atraviesa una etapa de forma física baja que se percibe en los duelos de velocidad y en algunas elecciones sobre el campo. Eso alimenta la impaciencia de una parte de la afición. Pero los números que maneja el club ofrecen una lectura diferente.. Los datos dicen otra cosa. Ante el Inter de Milán en Champions, Vinícius Júnior completó nueve recuperaciones de balón, la cifra más alta de toda su trayectoria en competición europea. Su media habitual ronda las tres por encuentro, así que ese registro triplica lo que suele ofrecer. Para encontrar un nivel comparable hay que buscar en su historial hasta junio de 2020. En lo que respecta a los delanteros del Real Madrid en partidos europeos durante las dos décadas anteriores, solo Gonzalo Higuaín y Robinho alcanzaron marcas similares: doce recuperaciones el primero ante el Zenit en 2008, nueve el segundo frente a la Roma.. Cuando Vinícius Júnior salió al final de aquel partido ante el Inter, Mourinho le recibió en la banda poniéndose en pie y aplaudiendo, con la intención de condicionar el ánimo del público hacia su jugador. «Ahora trabaja más que nunca y los datos son muy objetivos. Está muy cerca de su velocidad máxima y ha batido sus récords en balones recuperados, balones recuperados en tercio defensivo…», argumentó el técnico portugués en defensa del extremo.. Sobre los silbidos del Bernabéu, Mourinho eligió una respuesta que evita el enfrentamiento: «Si se pita a un jugador, me quedo triste por mi jugador, pero ni valoro ni critico». El técnico sabe que amplificar esa división tendría un coste deportivo directo, y su discurso apunta hacia la unidad como herramienta táctica. «Desde mi experiencia, si existe unión entre equipo y estadio, eres casi imbatible. Tengo el Guinness de récord de partidos ganados en casa de las Ligas más importantes en casa», subrayó. Y añadió una matización que reconoce los límites de esa apelación: «Si hay unión entre un equipo que trabaja como equipo y su estadio, es imbatible. Es lo que digo, pero luego cada estadio tiene derecho a reaccionar como quiera».. El partido ante el Rayo. El Real Madrid llega a este encuentro con la necesidad de enmendarse después de caer 1-0 ante el Betis en el Benito Villamarín. En ese partido, Kylian Mbappé erró un penalti que pudo cambiar el marcador, y el equipo no pudo convertir sus momentos de control en goles. El Barcelona mantiene una racha de victorias que le sitúa en lo alto de la clasificación, y cualquier tropiezo blanco amplía esa distancia antes del parón de selecciones. Tras el Rayo, el Real Madrid tiene pendientes dos compromisos fuera de casa: Elche y el Atlético de Madrid. Para hoy, el técnico portugués recupera a Aurélien Tchouaméni, Thiago Pitarch, multiplicando sus opciones en el centro del campo. Aunque habrá rotaciones, algunos puestos de su alineación no parecen negociables. Courtois estará en la portería y el centro de la zaga lo compartirán Huijsen y Konaté, escoltados por las bandas por Dumfries y Cucurella.. Por delante, ante el Betis, Mourinho optó por la dupla Valverde-Camavinga en el doble pivote y la convivencia de Güler, Bellingham, Vinícius y Mbappé en la zona ofensiva, y repitió estrategia ante el Inter en la medida que pudo, salvando las ausencias de Camavinga y Güler por sanción con Trent y Brahim.. Alineaciones probables. Real Madrid: Courtois; Dumfries, Huijsen, Konaté, Cucurella; Valverde, Camavinga; Arda Güler, Bellingham, Vinícius; y Mbappé.. Rayo Vallecano: Cárdenas; Ratiu, Lejeune, Pathé Ciss, Pedrosa; Oscar Valentín, Pedro Díaz; Belaid, Unai López, Álvaro; Camello.. Árbitro: Víctor García (Comité Catalán). Estadio: Santiago Bernabéu, 21:00h.
El equipo blanco vuelve al Bernabéu tras el encuentro contra el Inter, con el brasileño como protagonista de la discordia
El Real Madrid de José Mourinho vuelve al Bernabéu para intentar reconciliarse con su afición. Ahora mismo, el punto de desacuerdo es Vinicius, al que no se le perdona casi nada. Aunque el entrenador anunció rotaciones para el choque de LaLiga contra el Rayo, Vinicius no parece que vaya a descansar todavía.. El Bernabéu duda Vinicius. En el estadio madridista, cada partido de Vinícius Júnior funciona como un tribunal sin fecha de cierre. Hay aficionados que le aplauden y otros que le silban, y la frontera entre unos y otros es fina: un balón perdido, una carrera sin destino, una decisión equivocada bastan para que la grada cambie de bando. La paciencia es escasa y la exigencia no distingue entre el brasileño y los que antes que él sufrieron ese mismo escrutinio en el mismo escenario. El factor que complica la convivencia entre el jugador y su estadio es la irregularidad. Vinícius atraviesa una etapa de forma física baja que se percibe en los duelos de velocidad y en algunas elecciones sobre el campo. Eso alimenta la impaciencia de una parte de la afición. Pero los números que maneja el club ofrecen una lectura diferente.. Los datos dicen otra cosa. Ante el Inter de Milán en Champions, Vinícius Júnior completó nueve recuperaciones de balón, la cifra más alta de toda su trayectoria en competición europea. Su media habitual ronda las tres por encuentro, así que ese registro triplica lo que suele ofrecer. Para encontrar un nivel comparable hay que buscar en su historial hasta junio de 2020. En lo que respecta a los delanteros del Real Madrid en partidos europeos durante las dos décadas anteriores, solo Gonzalo Higuaín y Robinho alcanzaron marcas similares: doce recuperaciones el primero ante el Zenit en 2008, nueve el segundo frente a la Roma.. Cuando Vinícius Júnior salió al final de aquel partido ante el Inter, Mourinho le recibió en la banda poniéndose en pie y aplaudiendo, con la intención de condicionar el ánimo del público hacia su jugador. «Ahora trabaja más que nunca y los datos son muy objetivos. Está muy cerca de su velocidad máxima y ha batido sus récords en balones recuperados, balones recuperados en tercio defensivo…», argumentó el técnico portugués en defensa del extremo.. Sobre los silbidos del Bernabéu, Mourinho eligió una respuesta que evita el enfrentamiento: «Si se pita a un jugador, me quedo triste por mi jugador, pero ni valoro ni critico». El técnico sabe que amplificar esa división tendría un coste deportivo directo, y su discurso apunta hacia la unidad como herramienta táctica. «Desde mi experiencia, si existe unión entre equipo y estadio, eres casi imbatible. Tengo el Guinness de récord de partidos ganados en casa de las Ligas más importantes en casa», subrayó. Y añadió una matización que reconoce los límites de esa apelación: «Si hay unión entre un equipo que trabaja como equipo y su estadio, es imbatible. Es lo que digo, pero luego cada estadio tiene derecho a reaccionar como quiera».. El partido ante el Rayo. El Real Madrid llega a este encuentro con la necesidad de enmendarse después de caer 1-0 ante el Betis en el Benito Villamarín. En ese partido, Kylian Mbappé erró un penalti que pudo cambiar el marcador, y el equipo no pudo convertir sus momentos de control en goles. El Barcelona mantiene una racha de victorias que le sitúa en lo alto de la clasificación, y cualquier tropiezo blanco amplía esa distancia antes del parón de selecciones. Tras el Rayo, el Real Madrid tiene pendientes dos compromisos fuera de casa: Elche y el Atlético de Madrid. Para hoy, el técnico portugués recupera a Aurélien Tchouaméni, Thiago Pitarch, multiplicando sus opciones en el centro del campo. Aunque habrá rotaciones, algunos puestos de su alineación no parecen negociables. Courtois estará en la portería y el centro de la zaga lo compartirán Huijsen y Konaté, escoltados por las bandas por Dumfries y Cucurella.. Por delante, ante el Betis, Mourinho optó por la dupla Valverde-Camavinga en el doble pivote y la convivencia de Güler, Bellingham, Vinícius y Mbappé en la zona ofensiva, y repitió estrategia ante el Inter en la medida que pudo, salvando las ausencias de Camavinga y Güler por sanción con Trent y Brahim.. Alineaciones probables. Real Madrid: Courtois; Dumfries, Huijsen, Konaté, Cucurella; Valverde, Camavinga; Arda Güler, Bellingham, Vinícius; y Mbappé.. Rayo Vallecano: Cárdenas; Ratiu, Lejeune, Pathé Ciss, Pedrosa; Oscar Valentín, Pedro Díaz; Belaid, Unai López, Álvaro; Camello.. Árbitro: Víctor García (Comité Catalán). Estadio: Santiago Bernabéu, 21:00h.
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