El profesional del derecho laboral explica el hueco legal que permite evitar este trámite siempre y cuando la enfermedad entre dentro de unos parámetros de gravedad
El proceso para obtener una incapacidad permanente en España protege a quienes presentan limitaciones graves que reducen o eliminan su capacidad de trabajar. La prestación puede ser desde el grado parcial hasta la gran invalidez según el impacto laboral de la patología. En este sentido, el procedimiento comienza cuando se agota la incapacidad temporal, que puede durar hasta 365 días y prorrogarse 180 más. Luego, el expediente pasa al Tribunal Médico que revisa historial clínico, informes y documentación. Por otro lado, el INSS tiene 135 días hábiles para resolver, aunque en la práctica puede tardar meses. En caso de denegación, se puede presentar reclamación previa e incluso recurrir judicialmente.. En 2026, más de un millón de ciudadanos cobran una pensión por incapacidad permanente, pero detrás de esta cifra hay millones de procesos que se alargan años por la complejidad, la espera de informes y las citas médicas. Por ejemplo, un trabajador con enfermedad crónica puede estar de baja más de un año mientras recibe tratamiento y revisiones. Al agotarse la baja temporal, se inicia el expediente de incapacidad permanente, con nueva valoración médica, cita en el Tribunal Médico y resolución del INSS. Este recorrido puede prolongarse seis meses o más y resulta angustioso, sobre todo cuando las resoluciones no son claras o hay silencio administrativo.. El procedimiento actual genera tensiones para los trabajadores y sus familias y ha abierto el debate sobre cómo agilizar la incapacidad permanente. La demora afecta la estabilidad económica y emocional, y aunque la valoración médica es exhaustiva, evidencia la necesidad de procesos más rápidos. Por el contrario, algunos expertos señalan que existe otro método, en función de la enfermedad diagnosticada, para obtener la incapacidad permanente sin pasar por todos estos trámites, ofreciendo un enfoque más eficiente y ágil para quienes realmente no pueden trabajar.. Consigue una incapacidad permanente sin la baja en estos casos. Andrés Millán, abogado dado a conocer en redes sociales por sus vídeos de carácter divulgativo sobre el mundo laboral y los derechos de los ciudadanos, expone el cambio que podría afectar a miles de trabajadores para obtener esta clase de derecho rápidamente. «Antes, para obtener la incapacidad permanente, tenías que pasar por un proceso largo y estar de baja médica durante meses, incluso 18 meses o más, y luego ibas a un tribunal médico que decidía si te concedía la incapacidad permanente o no», comienza explicando el profesional del derecho laboral. Este proceso era obligatorio en el tiempo para dictaminar la capacidad de la lesión.. «Un proceso muy largo, y luego encima a veces el tribunal no te la concedía y tenías que recurrir. Se ganaba si estabas mal de verdad, pero era mucho tiempo perdido», comenta. Por el contrario, con el fin de acortar estos tiempos, una ley firmada hace un año y medio da con la clave para todos aquellos casos que sean muy claros. «Ahora, gracias a una modificación debida a la Ley 3/2024, básicamente lo que se dice es que ya no necesitas pasar por la incapacidad temporal, es decir, por la baja médica, para obtener la incapacidad permanente directamente», recalca.. Las enfermedades graves no requieren incapacidad temporal. Millán indice en todos estos supuestos en los que la patología no parece tener solución y, por ende, el tiempo no permite la reincorporación del trabajo al mercado laboral. «En el caso de que tengas una enfermedad grave, o unas patologías o unos síntomas que, por la evolución previsible de los mismos, ya vayan a derivar en que no vas a poder continuar con tu trabajo», confirma. Además, no solo favorece al empleado, sino que también repercute sobre la misma compañía implicada. «Esto es perfecto para la empresa, que no tiene que continuar pagándote la baja ni estar pendiente de si te vas a reincorporar o no, y para ti, que ya sabes que no vas a poder trabajar y así no tienes que pasar por un proceso largo y costoso», concluye.
El proceso para obtener una incapacidad permanente en España protege a quienes presentan limitaciones graves que reducen o eliminan su capacidad de trabajar. La prestación puede ser desde el grado parcial hasta la gran invalidez según el impacto laboral de la patología. En este sentido, el procedimiento comienza cuando se agota la incapacidad temporal, que puede durar hasta 365 días y prorrogarse 180 más. Luego, el expediente pasa al Tribunal Médico que revisa historial clínico, informes y documentación. Por otro lado, el INSS tiene 135 días hábiles para resolver, aunque en la práctica puede tardar meses. En caso de denegación, se puede presentar reclamación previa e incluso recurrir judicialmente.. En 2026, más de un millón de ciudadanos cobran una pensión por incapacidad permanente, pero detrás de esta cifra hay millones de procesos que se alargan años por la complejidad, la espera de informes y las citas médicas. Por ejemplo, un trabajador con enfermedad crónica puede estar de baja más de un año mientras recibe tratamiento y revisiones. Al agotarse la baja temporal, se inicia el expediente de incapacidad permanente, con nueva valoración médica, cita en el Tribunal Médico y resolución del INSS. Este recorrido puede prolongarse seis meses o más y resulta angustioso, sobre todo cuando las resoluciones no son claras o hay silencio administrativo.. El procedimiento actual genera tensiones para los trabajadores y sus familias y ha abierto el debate sobre cómo agilizar la incapacidad permanente. La demora afecta la estabilidad económica y emocional, y aunque la valoración médica es exhaustiva, evidencia la necesidad de procesos más rápidos. Por el contrario, algunos expertos señalan que existe otro método, en función de la enfermedad diagnosticada, para obtener la incapacidad permanente sin pasar por todos estos trámites, ofreciendo un enfoque más eficiente y ágil para quienes realmente no pueden trabajar.. Consigue una incapacidad permanente sin la baja en estos casos. Andrés Millán, abogado dado a conocer en redes sociales por sus vídeos de carácter divulgativo sobre el mundo laboral y los derechos de los ciudadanos, expone el cambio que podría afectar a miles de trabajadores para obtener esta clase de derecho rápidamente. «Antes, para obtener la incapacidad permanente, tenías que pasar por un proceso largo y estar de baja médica durante meses, incluso 18 meses o más, y luego ibas a un tribunal médico que decidía si te concedía la incapacidad permanente o no», comienza explicando el profesional del derecho laboral. Este proceso era obligatorio en el tiempo para dictaminar la capacidad de la lesión.. «Un proceso muy largo, y luego encima a veces el tribunal no te la concedía y tenías que recurrir. Se ganaba si estabas mal de verdad, pero era mucho tiempo perdido», comenta. Por el contrario, con el fin de acortar estos tiempos, una ley firmada hace un año y medio da con la clave para todos aquellos casos que sean muy claros. «Ahora, gracias a una modificación debida a la Ley 3/2024, básicamente lo que se dice es que ya no necesitas pasar por la incapacidad temporal, es decir, por la baja médica, para obtener la incapacidad permanente directamente», recalca.. Las enfermedades graves no requieren incapacidad temporal. Millán indice en todos estos supuestos en los que la patología no parece tener solución y, por ende, el tiempo no permite la reincorporación del trabajo al mercado laboral. «En el caso de que tengas una enfermedad grave, o unas patologías o unos síntomas que, por la evolución previsible de los mismos, ya vayan a derivar en que no vas a poder continuar con tu trabajo», confirma. Además, no solo favorece al empleado, sino que también repercute sobre la misma compañía implicada. «Esto es perfecto para la empresa, que no tiene que continuar pagándote la baja ni estar pendiente de si te vas a reincorporar o no, y para ti, que ya sabes que no vas a poder trabajar y así no tienes que pasar por un proceso largo y costoso», concluye.
