El penalti fallado en la final de la Liga de Campeones en 2016 resuena en la memoria de Antoine Griezmann. Si ese balón en lugar de pegar en el larguero de Keylor Navas hubiera ido unos centímetros más abajo, el Atlético estaría disfrutando desde hace diez años de su primera Copa de Europa, pero todavía sigue buscándola.. «No es algo en lo que piense todos los días, pero cada vez que hablamos de la Champions con amigos o compañeros de equipo, siempre sale a relucir ese momento, el de 2016, el penalti», explica el francés en una entrevista con www.uefa.com. «La única forma de superarlo sería ganarla este año. Cicatrizaría una herida muy grande», añade el francés.. La Champions cerraría una despedida perfecta para el francés antes de marcharse al fútbol estadounidense. «Si se puede despedir con la Champions sería increíble para todos y la motivación la tenemos todos igual. Más allá de la despedida de Antoine todos tenemos la motivación de ganar la Champions, aunque el año que viene no pueda estar Antoine se trata de intentar lograr lo máximo y el máximo es la Champions», explica Koke, el capitán y uno de sus grandes amigos en la plantilla del Atlético.. Él también estaba en esa final de 2016 que el Atlético acabó perdiendo en los penaltis. Y en las otras dos semifinales que ha jugado el equipo desde que lo dirige Simeone, además de aquella y de la que tiene por delante ante el Arsenal.. Todas las derrotas del Atlético en las finales tienen un momento determinante que acaba transformando la ilusión de ser campeón de Europa en una maldición eterna. El gol de Schwarzenbeck, el de Sergio Ramos y el penalti de Antoine Griezmann que se mezcla con el de Juanfran en la tanda, los dos a los palos.. Pero nada de eso impide al Atlético disfrutar de la ilusión de levantar la Copa de Europa que no pudieron levantar generaciones anteriores. «El aficionado se encuentra en una nueva semifinal. Es extraordinario que el Atlético de Madrid esté en una semifinal de la Champions después de nueve años, en 14 años hacerlo por cuarta vez, eso sí es maravilloso, es increíble. Y creo que esa fe, esa ilusión, ese contagio que nos transmite nuestra gente nos hará muy bien. Vamos a enfrentar un partido duro, con un rival muy bueno y con una estrategia de pelota parada muy buena, muy bien trabajada y allá vamos con toda la ilusión», explica Simeone.. Griezmann ha sido uno de los mejores jugadores del mundo en su generación. Un futbolista capaz de generar fútbol y de terminarlo. «Creo que prefiero dar una buena asistencia antes que quedarme solo ante el portero», admite. «Soy más bien un jugador de un toque o dos toques, no muy llamativo, pero intento crear espacios para mis compañeros y sorprender al rival», asume. Pero es también un futbolista con muy pocos títulos. Tiene un Mundial, lo máximo, pero nunca ha ganado una Liga y en Europa sólo ha conseguido una UEFA y una Supercopa. La Champions todavía le espera.
El penalti fallado en la final de la Liga de Campeones en 2016 resuena en la memoria de Antoine Griezmann. Si ese balón en lugar de pegar en el larguero de Keylor Navas hubiera ido unos centímetros más abajo, el Atlético estaría disfrutando desde hace diez años de su primera Copa de Europa, pero todavía sigue buscándola.. «No es algo en lo que piense todos los días, pero cada vez que hablamos de la Champions con amigos o compañeros de equipo, siempre sale a relucir ese momento, el de 2016, el penalti», explica el francés en una entrevista con www.uefa.com. «La única forma de superarlo sería ganarla este año. Cicatrizaría una herida muy grande», añade el francés.. La Champions cerraría una despedida perfecta para el francés antes de marcharse al fútbol estadounidense. «Si se puede despedir con la Champions sería increíble para todos y la motivación la tenemos todos igual. Más allá de la despedida de Antoine todos tenemos la motivación de ganar la Champions, aunque el año que viene no pueda estar Antoine se trata de intentar lograr lo máximo y el máximo es la Champions», explica Koke, el capitán y uno de sus grandes amigos en la plantilla del Atlético.. Él también estaba en esa final de 2016 que el Atlético acabó perdiendo en los penaltis. Y en las otras dos semifinales que ha jugado el equipo desde que lo dirige Simeone, además de aquella y de la que tiene por delante ante el Arsenal.. Todas las derrotas del Atlético en las finales tienen un momento determinante que acaba transformando la ilusión de ser campeón de Europa en una maldición eterna. El gol de Schwarzenbeck, el de Sergio Ramos y el penalti de Antoine Griezmann que se mezcla con el de Juanfran en la tanda, los dos a los palos.. Pero nada de eso impide al Atlético disfrutar de la ilusión de levantar la Copa de Europa que no pudieron levantar generaciones anteriores. «El aficionado se encuentra en una nueva semifinal. Es extraordinario que el Atlético de Madrid esté en una semifinal de la Champions después de nueve años, en 14 años hacerlo por cuarta vez, eso sí es maravilloso, es increíble. Y creo que esa fe, esa ilusión, ese contagio que nos transmite nuestra gente nos hará muy bien. Vamos a enfrentar un partido duro, con un rival muy bueno y con una estrategia de pelota parada muy buena, muy bien trabajada y allá vamos con toda la ilusión», explica Simeone.. Griezmann ha sido uno de los mejores jugadores del mundo en su generación. Un futbolista capaz de generar fútbol y de terminarlo. «Creo que prefiero dar una buena asistencia antes que quedarme solo ante el portero», admite. «Soy más bien un jugador de un toque o dos toques, no muy llamativo, pero intento crear espacios para mis compañeros y sorprender al rival», asume. Pero es también un futbolista con muy pocos títulos. Tiene un Mundial, lo máximo, pero nunca ha ganado una Liga y en Europa sólo ha conseguido una UEFA y una Supercopa. La Champions todavía le espera.
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