El Atlético de Madrid y el Arsenal comparten la ilusión de ser campeones de Europa por primera vez. Son dos grandes sin corona. Dos equipos que han sido capaces de llegar hasta el final antes de caer. Tres veces lo hizo el Atlético, una el Arsenal, que se estrelló ante el Barcelona de Ronaldinho en 2006.. El 6 ha marcado las últimas decepciones de los dos equipos. Han pasado veinte años desde esa derrota del Arsenal y diez de la última derrota del Atlético en una final, en 2016 contra el Real Madrid.. Son dos equipos marcados también por un estilo definido al que intentan dar la vuelta, más allá de ser dos grandes pero nunca los más grandes. El Arsenal tenía fama de aburrido antes de la llegada de Arsene Wenger. Y Arteta intenta seguir la línea del francés. El Atlético siempre fue un equipo contragolpeador, pero intenta completar la transición hacia un equipo más dominador.. El Arsenal fundamenta sus victorias en su extraordinario dominio de la pelota parada, como el Atlético del doblete de Antic, como el de los primeros años de Simeone, que ganó desde el córner una Liga y una Copa del Rey en sus dos primeras temporadas completas como técnico rojiblanco. «Vamos a enfrentar un partido duro, con un rival muy bueno y con una estrategia de pelota parada muy buena, muy bien trabajada y allá vamos con toda la ilusión», asegura Simeone.. El Cholo busca su tercera final, pero no siente la presión por lograr el gran título que falta en la sala de trofeos del club. «Presión, no. Es responsabilidad. Recibes la ilusión de estar cerca de un objetivo enorme, que el club no lo ha logrado nunca y hay una ilusión especial. Hay que prepararse porque es un partido de fútbol y los futbolistas son los que acaban definiendo este tipo de partidos por su capacidad, por su jerarquía, por su trabajo y nosotros nos tememos que preparar bien y vamos a tratar de jugar el partido que imaginamos», asegura.. Esa ilusión la comparte el Atlético con el Arsenal, un equipo que se ha ganado fama de segundón en los últimos años. Lleva ya 22 años sin ganar la Premier y que está fuera de los grandes títulos europeos desde la Recopa del 94, su único trofeo continental.. Los dos, Atlético y Arsenal, tienen también alguien que cuente su historia. La del Arsenal la contó Nick Hornby en «Fiebre en las gradas»; la del Atlético, la ha cantado Sabina, primero en solitario y más tarde en compañía de Leiva. Dos maneras de superar los traumas que generan dos equipos con fama de perdedores pero que han ganado demasiado para merecerla. «Qué manera de perder» o «qué manera de sufrir». En español o en inglés, lo diga Sabina o Nick Hornby.. «Unas semifinales de Champions no se disputan todos los años, lo estoy disfrutando un montón. Es la séptima vez que pasa el Atlético de Madrid, por suerte esta es mi cuarta, no se juega todos los años, [hay que] disfrutar al máximo. No sé si jugaré alguna más, pero sí que lo voy a disfrutar como en los anteriores años», advierte Koke. «Cada día me motiva más el poder estar aquí, el poder trabajar como todos los años que llevo haciendo y esa motivación me lleva al nivel que estoy dando durante esta temporada», añade el capitán del Atlético.. Koke define sus sentimientos antes de la semifinal como un cosquilleo. «Ese estómago que se revuelve ahí, como cuando tienes la primera cita con la primera chica que conoces. Algo parecido. Luego cuando ya empieza el partido y vas al calentamiento ya se pasa todo. Es un partido de fútbol, juegas con las ganas y con la ilusión de jugar una semifinal. Los días previos es lo que pasa, ese nerviosismo, pero luego tranquilidad como venimos haciendo. Es un partido de fútbol y [estamos] con ilusión para afrontarlo», asegura.. Esa ilusión es la que vive el Atlético, que lleva cinco años sin ganar un título, desde la Liga de 2021. Y quiere romper la racha con el título más grande.
El Atlético de Madrid y el Arsenal comparten la ilusión de ser campeones de Europa por primera vez. Son dos grandes sin corona. Dos equipos que han sido capaces de llegar hasta el final antes de caer. Tres veces lo hizo el Atlético, una el Arsenal, que se estrelló ante el Barcelona de Ronaldinho en 2006.. El 6 ha marcado las últimas decepciones de los dos equipos. Han pasado veinte años desde esa derrota del Arsenal y diez de la última derrota del Atlético en una final, en 2016 contra el Real Madrid.. Son dos equipos marcados también por un estilo definido al que intentan dar la vuelta, más allá de ser dos grandes pero nunca los más grandes. El Arsenal tenía fama de aburrido antes de la llegada de Arsene Wenger. Y Arteta intenta seguir la línea del francés. El Atlético siempre fue un equipo contragolpeador, pero intenta completar la transición hacia un equipo más dominador.. El Arsenal fundamenta sus victorias en su extraordinario dominio de la pelota parada, como el Atlético del doblete de Antic, como el de los primeros años de Simeone, que ganó desde el córner una Liga y una Copa del Rey en sus dos primeras temporadas completas como técnico rojiblanco. «Vamos a enfrentar un partido duro, con un rival muy bueno y con una estrategia de pelota parada muy buena, muy bien trabajada y allá vamos con toda la ilusión», asegura Simeone.. El Cholo busca su tercera final, pero no siente la presión por lograr el gran título que falta en la sala de trofeos del club. «Presión, no. Es responsabilidad. Recibes la ilusión de estar cerca de un objetivo enorme, que el club no lo ha logrado nunca y hay una ilusión especial. Hay que prepararse porque es un partido de fútbol y los futbolistas son los que acaban definiendo este tipo de partidos por su capacidad, por su jerarquía, por su trabajo y nosotros nos tememos que preparar bien y vamos a tratar de jugar el partido que imaginamos», asegura.. Esa ilusión la comparte el Atlético con el Arsenal, un equipo que se ha ganado fama de segundón en los últimos años. Lleva ya 22 años sin ganar la Premier y que está fuera de los grandes títulos europeos desde la Recopa del 94, su único trofeo continental.. Los dos, Atlético y Arsenal, tienen también alguien que cuente su historia. La del Arsenal la contó Nick Hornby en «Fiebre en las gradas»; la del Atlético, la ha cantado Sabina, primero en solitario y más tarde en compañía de Leiva. Dos maneras de superar los traumas que generan dos equipos con fama de perdedores pero que han ganado demasiado para merecerla. «Qué manera de perder» o «qué manera de sufrir». En español o en inglés, lo diga Sabina o Nick Hornby.. «Unas semifinales de Champions no se disputan todos los años, lo estoy disfrutando un montón. Es la séptima vez que pasa el Atlético de Madrid, por suerte esta es mi cuarta, no se juega todos los años, [hay que] disfrutar al máximo. No sé si jugaré alguna más, pero sí que lo voy a disfrutar como en los anteriores años», advierte Koke. «Cada día me motiva más el poder estar aquí, el poder trabajar como todos los años que llevo haciendo y esa motivación me lleva al nivel que estoy dando durante esta temporada», añade el capitán del Atlético.. Koke define sus sentimientos antes de la semifinal como un cosquilleo. «Ese estómago que se revuelve ahí, como cuando tienes la primera cita con la primera chica que conoces. Algo parecido. Luego cuando ya empieza el partido y vas al calentamiento ya se pasa todo. Es un partido de fútbol, juegas con las ganas y con la ilusión de jugar una semifinal. Los días previos es lo que pasa, ese nerviosismo, pero luego tranquilidad como venimos haciendo. Es un partido de fútbol y [estamos] con ilusión para afrontarlo», asegura.. Esa ilusión es la que vive el Atlético, que lleva cinco años sin ganar un título, desde la Liga de 2021. Y quiere romper la racha con el título más grande.
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