La final del Mundial vivió algún momento tensó después del pitido final. En líneas generales todo fue cordial, pero sí hubo un par de capítulos desagradables. Por un lado, la pérdida de papeles de Paredes, que se va a por Eric García y le agarra del cuello. Gavi acude a defender a su compañero y también se lleva un empujón que le tira al suelo. Después, hubo otro encontronazo entre Otamendi, veterano central de Argentina, y Rodri, capitán de España. “Empezá a hablar menos, boludo, que estuvisteis llorando toda la semana. Toda la semana estuvisteis llorando, vos y Laporte. Eso no se hace. Estuvisteis llorando con los árbitros, amigo”, dijo Otamendi. “Te tengo un respeto”, respondía Rodri, cuando Oyarzabal acudió a separar. “Vos no tenéis que hablar antes”, seguía el argentino. “¿Qué he dicho?”, preguntó el jugador español. “Laporte, ¿no has visto lo que ha dicho esta semana?”, insistió el defensa suramericano. Otamendi se refería a una respuesta de Laporte en una entrevista a «Marca». «A mí no me preocupa la agresividad dentro de lo que es el fútbol. Si el árbitro hace su trabajo, yo no tengo ningún problema. Sí es verdad que en los últimos partidos hemos visto cosas que nos han extrañado muchísimo que se deje pasar, sobre todo siempre a Argentina, además, que es un equipo que deja muchos recados, y eso en el fútbol no creo que se debería dejar, sobre todo en competiciones tan grandes, porque te pueden desestabilizar, te pueden cabrear. Controlar estas cosas es trabajo de un árbitro, y que al final no le coman la tostada al árbitro. Si un jugador puede hacerlo, o dos, va a ser un descontrol”, afirmó el central español. El colegiado, el esloveno Slavko Vincic, sacó seis tarjetas amarillas y una roja a Argentina, a Enzo; y ninguna a España, y anuló dos goles al equipo de Luis de la Fuente. El segundo es por fuera de juego de Ferran, por apenas el cogote. El segundo, por una falta previa de Mikel Merino precisamente a Otamendi: el pisotón es un leve, pero no hubo rectificación del VAR. Justo después del final destacó la actuación de Scaloni, que acudió a intentar apagar los fuegos y a separar a los jugadores de España, al ver que los suyos estaban algo calientes.
El central argentino se enzarzó con el capitán de España y con Laporte después de que la Roja ganara la final del Mundial
La final del Mundial vivió algún momento tensó después del pitido final. En líneas generales todo fue cordial, pero sí hubo un par de capítulos desagradables. Por un lado, la pérdida de papeles de Paredes, que se va a por Eric García y le agarra del cuello. Gavi acude a defender a su compañero y también se lleva un empujón que le tira al suelo.Después, hubo otro encontronazo entre Otamendi, veterano central de Argentina, y Rodri, capitán de España. “Empezá a hablar menos, boludo, que estuvisteis llorando toda la semana. Toda la semana estuvisteis llorando, vos y Laporte. Eso no se hace. Estuvisteis llorando con los árbitros, amigo”, dijo Otamendi. “Te tengo un respeto”, respondía Rodri, cuando Oyarzabal acudió a separar. “Vos no tenéis que hablar antes”, seguía el argentino. “¿Qué he dicho?”, preguntó el jugador español. “Laporte, ¿no has visto lo que ha dicho esta semana?”, insistió el defensa suramericano.Otamendi se refería a una respuesta de Laporte en una entrevista a «Marca». «A mí no me preocupa la agresividad dentro de lo que es el fútbol. Si el árbitro hace su trabajo, yo no tengo ningún problema. Sí es verdad que en los últimos partidos hemos visto cosas que nos han extrañado muchísimo que se deje pasar, sobre todo siempre a Argentina, además, que es un equipo que deja muchos recados, y eso en el fútbol no creo que se debería dejar, sobre todo en competiciones tan grandes, porque te pueden desestabilizar, te pueden cabrear. Controlar estas cosas es trabajo de un árbitro, y que al final no le coman la tostada al árbitro. Si un jugador puede hacerlo, o dos, va a ser un descontrol”, afirmó el central español.El colegiado, el esloveno Slavko Vincic, sacó seis tarjetas amarillas y una roja a Argentina, a Enzo; y ninguna a España, y anuló dos goles al equipo de Luis de la Fuente.El segundo es por fuera de juego de Ferran, por apenas el cogote. El segundo, por una falta previa de Mikel Merino precisamente a Otamendi: el pisotón es un leve, pero no hubo rectificación del VAR.Justo después del final destacó la actuación de Scaloni, que acudió a intentar apagar los fuegos y a separar a los jugadores de España, al ver que los suyos estaban algo calientes.
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