Por la necesidad de anticipar riesgos y reducir el impacto ambiental, social y económico de los grandes incendios forestales –uno de los principales riesgos climáticos que afronta España en este momento–, se ha puesto en marcha una iniciativa para impulsar nuevas capacidades de detección temprana de incendios forestales mediante inteligencia artificial y tecnología satelital.
Hasta el 1 de julio, el fuego ha quemado más de 50.000 hectáreas en nuestro país, según los datos del Sistema de Información de Incendios Forestales de la Comisión Europea (EFFIS). Este dato supone el 40% del total de hectáreas quemadas en la Unión Europea, 1,4 veces más que el año pasado en estas mismas fechas.
Así han surgido proyectos como el impulsado por Allianz Seguros, de la mano de la startup tecnológica Satellites on Firese, que se desarrollará este verano con alcance nacional, monitorizando más de 50 millones de hectáreas mediante inteligencia artificial, observación satelital avanzada y modelos predictivos capaces de detectar focos de calor y anticipar su evolución, en una fase inicial y de implementación que permitirá validar el alcance y eficacia de estas nuevas capacidades.
Según el proyecto, la tecnología permite reducir en unos 35 minutos los tiempos de detección frente a sistemas como los de NASA, identificar hasta un 30% más de incendios y reducir un 40% los falsos negativos en fases iniciales. La start-up Satellites on Firese monitorea territorios en 21 países de cuatro continentes para empresas forestales, agrícolas, energéticas, proyectos de carbono, aseguradoras y gobiernos. Envía alertas automáticas por WhatsApp, mail y SMS, y ha sido respaldada por organizaciones como el MIT, Techstars o el Fondo Verde del Clima de Naciones Unidas.
Este impulso llega en un momento crítico: nuestro país registró en 2025 el peor año de incendios de las últimas tres décadas, con 354.793 hectáreas arrasadas, y cerca de 500.000 hectáreas quemadas desde 2023.
En paralelo, el impacto económico de los fuegos continúa creciendo. Los incendios generaron en 2025 pérdidas cercanas a los 5.000 millones de euros, mientras que las indemnizaciones del sector asegurador alcanzaron los 770 millones, según Unespa.
A ello se suma el contexto climático. Un estudio reciente sitúa a España entre las economías europeas más expuestas al calor extremo, con pérdidas potenciales de hasta 104.000 millones de euros hasta 2030. El aumento sostenido de temperaturas y las olas de calor están generando condiciones más secas que favorecen la propagación de incendios, al tiempo que aumentan la presión sobre infraestructuras, energía y finanzas públicas, reduciendo la capacidad de respuesta.
«Los incendios forestales se han consolidado como uno de los principales riesgos climáticos para España. Como aseguradora, nuestro compromiso ya no se limita a acompañar a las personas cuando ocurre un siniestro, sino que pasa por anticiparnos al riesgo y contribuir activamente a prevenirlo. Proyectos como este reflejan esa ambición: gracias a la inteligencia artificial y la observación satelital, podemos detectar incendios con mayor antelación y ganar un tiempo clave para proteger a las personas, el territorio y la actividad económica», explica Veit Stutz, CEO de Allianz Seguros.
En este contexto, el sector asegurador está evolucionando desde un modelo centrado en la compensación tras el siniestro hacia otro basado en la anticipación y prevención, para proteger mejor a las personas, las empresas y las infraestructuras. La solución desarrollada junto a Satellites on Fire combina datos de múltiples constelaciones satelitales –geoestacionarias y polares–, aumentando la frecuencia de observación y la precisión de detección.
«Los incendios no esperan»
«España enfrenta el mismo desafío que nos llevó a crear Satellites on Fire en Argentina. Los incendios no esperan y los sistemas convencionales llegan tarde. Trabajar con Allianz nos permite llevar a Europa lo aprendido en América Latina, donde ya hemos demostrado que detectar antes salva bosques, comunidades y vidas», afirma Franco Rodríguez Viau, CEO y cofundador de Satellites on Fire.
Un elemento diferencial es su aplicación directa entre la población. La compañía podrá informar de forma preventiva cuando bienes asegurados se encuentren próximos a focos con potencial de propagación, facilitando la toma de decisiones y mejorando la respuesta. «Queremos que nuestros clientes estén mejor preparados frente a los riesgos del futuro. La tecnología nos permite avanzar hacia una protección más inteligente, más preventiva y más útil», señala Stuz.
La compañía también ha explorado vías de colaboración con administraciones públicas para compartir información y reforzar la prevención a nivel territorial, en un contexto en el que la cooperación entre sector privado, tecnología e instituciones resulta clave.
Por la necesidad de anticipar riesgos y reducir el impacto ambiental, social y económico de los grandes incendios forestales –uno de los principales riesgos climáticos que afronta España en este momento–, se ha puesto en marcha una iniciativa para impulsar nuevas capacidades de detección temprana de incendios forestales mediante inteligencia artificial y tecnología satelital. Hasta el 1 de julio, el fuego ha quemado más de 50.000 hectáreas en nuestro país, según los datos del Sistema de Información de Incendios Forestales de la Comisión Europea (EFFIS). Este dato supone el 40% del total de hectáreas quemadas en la Unión Europea, 1,4 veces más que el año pasado en estas mismas fechas. Así han surgido proyectos como el impulsado por Allianz Seguros, de la mano de la startup tecnológica Satellites on Firese, que se desarrollará este verano con alcance nacional, monitorizando más de 50 millones de hectáreas mediante inteligencia artificial, observación satelital avanzada y modelos predictivos capaces de detectar focos de calor y anticipar su evolución, en una fase inicial y de implementación que permitirá validar el alcance y eficacia de estas nuevas capacidades. Según el proyecto, la tecnología permite reducir en unos 35 minutos los tiempos de detección frente a sistemas como los de NASA, identificar hasta un 30% más de incendios y reducir un 40% los falsos negativos en fases iniciales. La start-up Satellites on Firese monitorea territorios en 21 países de cuatro continentes para empresas forestales, agrícolas, energéticas, proyectos de carbono, aseguradoras y gobiernos. Envía alertas automáticas por WhatsApp, mail y SMS, y ha sido respaldada por organizaciones como el MIT, Techstars o el Fondo Verde del Clima de Naciones Unidas. Este impulso llega en un momento crítico: nuestro país registró en 2025 el peor año de incendios de las últimas tres décadas, con 354.793 hectáreas arrasadas, y cerca de 500.000 hectáreas quemadas desde 2023. En paralelo, el impacto económico de los fuegos continúa creciendo. Los incendios generaron en 2025 pérdidas cercanas a los 5.000 millones de euros, mientras que las indemnizaciones del sector asegurador alcanzaron los 770 millones, según Unespa. A ello se suma el contexto climático. Un estudio reciente sitúa a España entre las economías europeas más expuestas al calor extremo, con pérdidas potenciales de hasta 104.000 millones de euros hasta 2030. El aumento sostenido de temperaturas y las olas de calor están generando condiciones más secas que favorecen la propagación de incendios, al tiempo que aumentan la presión sobre infraestructuras, energía y finanzas públicas, reduciendo la capacidad de respuesta. «Los incendios forestales se han consolidado como uno de los principales riesgos climáticos para España. Como aseguradora, nuestro compromiso ya no se limita a acompañar a las personas cuando ocurre un siniestro, sino que pasa por anticiparnos al riesgo
Ante la amenaza del fuego, surgen nuevos proyectos que optimizan la detección temprana
Por la necesidad de anticipar riesgos y reducir el impacto ambiental, social y económico de los grandes incendios forestales –uno de los principales riesgos climáticos que afronta España en este momento–, se ha puesto en marcha una iniciativa para impulsar nuevas capacidades de detección temprana de incendios forestales mediante inteligencia artificial y tecnología satelital.Hasta el 1 de julio, el fuego ha quemado más de 50.000 hectáreas en nuestro país, según los datos del Sistema de Información de Incendios Forestales de la Comisión Europea (EFFIS). Este dato supone el 40% del total de hectáreas quemadas en la Unión Europea, 1,4 veces más que el año pasado en estas mismas fechas.Así han surgido proyectos como el impulsado por Allianz Seguros, de la mano de la startup tecnológica Satellites on Firese, que se desarrollará este verano con alcance nacional, monitorizando más de 50 millones de hectáreas mediante inteligencia artificial, observación satelital avanzada y modelos predictivos capaces de detectar focos de calor y anticipar su evolución, en una fase inicial y de implementación que permitirá validar el alcance y eficacia de estas nuevas capacidades.Según el proyecto, la tecnología permite reducir en unos 35 minutos los tiempos de detección frente a sistemas como los de NASA, identificar hasta un 30% más de incendios y reducir un 40% los falsos negativos en fases iniciales. La start-up Satellites on Firese monitorea territorios en 21 países de cuatro continentes para empresas forestales, agrícolas, energéticas, proyectos de carbono, aseguradoras y gobiernos. Envía alertas automáticas por WhatsApp, mail y SMS, y ha sido respaldada por organizaciones como el MIT, Techstars o el Fondo Verde del Clima de Naciones Unidas.Este impulso llega en un momento crítico: nuestro país registró en 2025 el peor año de incendios de las últimas tres décadas, con 354.793 hectáreas arrasadas, y cerca de 500.000 hectáreas quemadas desde 2023.En paralelo, el impacto económico de los fuegos continúa creciendo. Los incendios generaron en 2025 pérdidas cercanas a los 5.000 millones de euros, mientras que las indemnizaciones del sector asegurador alcanzaron los 770 millones, según Unespa.A ello se suma el contexto climático. Un estudio reciente sitúa a España entre las economías europeas más expuestas al calor extremo, con pérdidas potenciales de hasta 104.000 millones de euros hasta 2030. El aumento sostenido de temperaturas y las olas de calor están generando condiciones más secas que favorecen la propagación de incendios, al tiempo que aumentan la presión sobre infraestructuras, energía y finanzas públicas, reduciendo la capacidad de respuesta.«Los incendios forestales se han consolidado como uno de los principales riesgos climáticos para España. Como aseguradora, nuestro compromiso ya no se limita a acompañar a las personas cuando ocurre un siniestro, sino que pasa por anticiparnos al riesgo y cont
