Llegan las primeras mañanas de sudadera dentro de casa y empieza el debate de siempre: “¿Por qué no han encendido la calefacción?”. Lo cierto es que no existe ninguna fecha fijada por ley para encenderla en las viviendas. Lo habitual en buena parte de España es hacerlo entre mediados de octubre y principios de noviembre y apagarla en abril, con ajustes según la zona y el tiempo.
Tampoco hay un límite legal de temperatura en casa. El tope de 19 ºC del Real Decreto-ley 14/2022 afectaba a edificios administrativos, comercios, espacios de ocio y estaciones de transporte, pero no a las comunidades de vecinos. Lo que sí existen son normas sobre cómo debe funcionar la instalación: el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios) regula su diseño, mantenimiento e inspecciones, y el Real Decreto 736/2020 obliga a muchas comunidades a medir el consumo de cada vivienda.
Criterios para fijar la fecha de inicio
Quien decide es la junta de propietarios, por mayoría simple. Fijar el inicio y el final de la temporada y establecer el horario es un acuerdo ordinario, y hay comunidades que mantienen el mismo criterio durante años. El presidente y el administrador pueden ejecutar lo aprobado o convocar una junta extraordinaria si llega una ola de frío temprana, pero no fijar una fecha por su cuenta si ya existe un acuerdo previo. Entre los aspectos que se tienen en cuenta están:
- Zona climática en la que se encuentra el edificio: depende del municipio y de su altitud, no solo de la provincia. En las zonas más cálidas (Cádiz, Málaga, Sevilla, Valencia, Murcia o Palma) se enciende en noviembre o diciembre; en Barcelona, Bilbao, Santander o Granada, a principios de noviembre; en Madrid, Zaragoza, Valladolid o Logroño, entre finales de octubre y principios de noviembre; y en Burgos, León, Soria o Ávila, ya en la primera quincena de octubre.
- Temperatura exterior: muchas comunidades fijan una fecha orientativa y encienden la calefacción cuando el frío se mantiene durante varios días seguidos. Con una sonda de temperatura exterior, la centralita puede ajustar la temperatura del agua de las tuberías, más caliente cuando aprieta el frío y más templada cuando las temperaturas son suaves, algo que recomienda el Colegio de Administradores de Fincas de Madrid.
- Las características del edificio y de sus vecinos: la orientación, el número de plantas, el aislamiento y el perfil de los residentes también se tienen en cuenta. Mientras que un edificio bien aislado y orientado al sur puede permitir que el inicio de la calefacción se retrase sin pasar frío, uno con muchas personas mayores o familias con bebés puede justificar adelantar el encendido.
Cuántas horas y a cuántos grados
El ahorro no depende solo de cuándo se enciende la calefacción, sino también de cuántas horas funciona. Lo más eficiente suele ser un horario partido, con la caldera funcionando a primera hora y durante la tarde-noche, cuando hay más gente en casa. Se aconseja mantener entre 19 y 21 ºC durante el día y entre 15 y 17 ºC por la noche, y conviene recordar que cada grado de más puede suponer un 7 % adicional de gasto. Con válvulas termostáticas, cada vecino puede regular la temperatura de su vivienda habitación por habitación.
El encendido de la sala de calderas corresponde a la empresa mantenedora, que debe revisar el quemador, la presión, las bombas, los sistemas de seguridad y la evacuación de humos. Los vecinos también tienen su parte: purgar los radiadores para eliminar el aire acumulado, abrir las válvulas termostáticas y comprobar que los repartidores de costes marcan correctamente la lectura.
Lo ideal es arrancar con temperaturas moderadas el primer día y vigilar el funcionamiento durante la primera semana. Si los pisos más alejados de la caldera tienen los radiadores fríos, puede existir un desequilibrio hidráulico que la empresa mantenedora puede corregir.
Cuando el primer par de pantalones de deporte entra en la vivienda en las primeras horas de la mañana, surge la conocida discusión: «¿Por qué no se ha activado el termostato?» «Me voy a morir». Es un hecho que no hay un día predeterminado por ley para encenderlo en las residencias. En muchas partes de España, la práctica común es llevar a cabo la tarea entre mediados de octubre y principios de noviembre, mientras que la desconecta en abril, con modificaciones basadas en la región y el marco temporal. Además, no existen restricciones legales de temperatura dentro de los espacios residenciales. Según el Real Decreto-Ley 14/2022, se impuso un límite de temperatura de 19 grados centígrados en edificios administrativos, establecimientos comerciales, áreas recreativas y centros de transporte; sin embargo, esta restricción no se aplicaba a los centros comunitarios locales. Las normas que rigen el funcionamiento de la instalación están establecidas: RITE dicta sus procedimientos de diseño, mantenimiento e inspección, mientras que el Real Decreto 736/2020 exige que numerosas comunidades controlen el consumo de las viviendas individuales. Se establecen los parámetros para iniciar el proceso. La elección se determina mediante un voto en la reunión de los propietarios, con la mayoría prevaleciente. El establecimiento del inicio y la conclusión de la temporada, así como la creación de un calendario, constituyen un arreglo regular. Hay grupos que mantienen las mismas normas durante varios años. El presidente y el administrador pueden llevar a cabo los planes aprobados o convocar una reunión extraordinaria en caso de una helada inesperada, pero no pueden establecer una fecha de forma independiente si existe un acuerdo existente.
Los factores a tener en cuenta para la ignición no se limitan a la zona climática; también deben tenerse en cuenta la temperatura exterior y las propiedades del edificio.
Cuando el primer par de pantalones de deporte entra en la vivienda en las primeras horas de la mañana, surge la conocida discusión: «¿Por qué no se ha activado el termostato?» «Me voy a morir». Es un hecho que no hay un día predeterminado por ley para encenderlo en las residencias. En muchas partes de España, la práctica común es llevar a cabo la tarea entre mediados de octubre y principios de noviembre, mientras que la desconecta en abril, con modificaciones basadas en la región y el marco temporal. Además, no existen restricciones legales de temperatura dentro de los espacios residenciales. Según el Real Decreto-Ley 14/2022, se impuso un límite de temperatura de 19 grados centígrados en edificios administrativos, establecimientos comerciales, áreas recreativas y centros de transporte; sin embargo, esta restricción no se aplicaba a los centros comunitarios locales. Las normas que rigen el funcionamiento de la instalación están establecidas: RITE dicta sus procedimientos de diseño, mantenimiento e inspección, mientras que el Real Decreto 736/2020 exige que numerosas comunidades controlen el consumo de las viviendas individuales. Se establecen los parámetros para iniciar el proceso. La elección se determina mediante un voto en la reunión de los propietarios, con la mayoría prevaleciente. El establecimiento del inicio y la conclusión de la temporada, así como la creación de un calendario, constituyen un arreglo regular. Hay grupos que mantienen las mismas normas durante varios años. El presidente y el administrador pueden llevar a cabo los planes aprobados o convocar una reunión extraordinaria en caso de una helada inesperada, pero no pueden establecer una fecha de forma independiente si existe un acuerdo existente.
