La segunda final de la historia del fútbol español, 16 años después de la de Sudáfrica y un país entregado a un equipo que ilusiona y que maneja el fútbol como casi ninguno. España lleva décadas soñando con repetir aquel 11 de julio de 2010, y el equipo que dirige Luis de la Fuente acaba de abrir esa puerta por segunda vez en la historia. Francia cayó ante una selección que impuso su ritmo y su criterio cuando más importaba, y ahora el camino lleva directo al MetLife Stadium de East Rutherford, en el área metropolitana de Nueva York, donde el domingo 19 de julio a las 21:00 horas se disputará la final del Mundial. Una actuación para enmarcar Mikel Oyarzabal transformó el primero desde el punto de penalti y Pedro Porro añadió el segundo para dejar el marcador sentenciado ante Francia, los dos tantos que elevan a España a la cumbre de la competición. El equipo de De la Fuente no dejó dudas sobre quién mandaba en el campo, y la superioridad que mostró a lo largo del encuentro justifica que esté donde está, a un partido de levantar la Copa del Mundo por segunda vez. El rival que aguarda en la final saldrá del otro cruce de semifinales, el que este miércoles enfrenta a Inglaterra con Argentina. Cualquiera de los dos se medirá a una España que llega con la moral por las nubes y con la certeza de que su fútbol da miedo. Los eliminados en las semifinales, por su parte, se verán las caras en el partido por el tercer y cuarto puesto, la otra cita que cierra el cuadro final del torneo antes del gran desenlace. La hora del partido El MetLife Stadium acogerá este domingo a las 21:00 horas algo que va más allá de los 90 minutos reglamentarios, porque esta final tendrá un descanso de 30 minutos en el que la música tomará el protagonismo con actuaciones de Justin Bieber, Shakira y Madonna. Un espectáculo dentro del espectáculo, en uno de los escenarios más grandes del mundo y con media humanidad pendiente de lo que ocurra sobre el césped. España llega con la historia a su favor, con el recuerdo de Sudáfrica como combustible y con un equipo que ha convencido en cada paso que ha dado en este torneo. Dieciséis años después de aquella tarde en Johannesburgo, la selección española vuelve a estar donde quiere estar, a un partido de escribir el capítulo más grande de su historia reciente y en una ciudad que promete una noche que nadie olvidará.
El equipo entrenado por De la Fuente ya espera rival tras su convincente victoria contra Francia
La segunda final de la historia del fútbol español, 16 años después de la de Sudáfrica y un país entregado a un equipo que ilusiona y que maneja el fútbol como casi ninguno. España lleva décadas soñando con repetir aquel 11 de julio de 2010, y el equipo que dirige Luis de la Fuente acaba de abrir esa puerta por segunda vez en la historia. Francia cayó ante una selección que impuso su ritmo y su criterio cuando más importaba, y ahora el camino lleva directo al MetLife Stadium de East Rutherford, en el área metropolitana de Nueva York, donde el domingo 19 de julio a las 21:00 horas se disputará la final del Mundial.Una actuación para enmarcarMikel Oyarzabal transformó el primero desde el punto de penalti y Pedro Porro añadió el segundo para dejar el marcador sentenciado ante Francia, los dos tantos que elevan a España a la cumbre de la competición. El equipo de De la Fuente no dejó dudas sobre quién mandaba en el campo, y la superioridad que mostró a lo largo del encuentro justifica que esté donde está, a un partido de levantar la Copa del Mundo por segunda vez. El rival que aguarda en la final saldrá del otro cruce de semifinales, el que este miércoles enfrenta a Inglaterra con Argentina. Cualquiera de los dos se medirá a una España que llega con la moral por las nubes y con la certeza de que su fútbol da miedo. Los eliminados en las semifinales, por su parte, se verán las caras en el partido por el tercer y cuarto puesto, la otra cita que cierra el cuadro final del torneo antes del gran desenlace.La hora del partidoEl MetLife Stadium acogerá este domingo a las 21:00 horas algo que va más allá de los 90 minutos reglamentarios, porque esta final tendrá un descanso de 30 minutos en el que la música tomará el protagonismo con actuaciones de Justin Bieber, Shakira y Madonna. Un espectáculo dentro del espectáculo, en uno de los escenarios más grandes del mundo y con media humanidad pendiente de lo que ocurra sobre el césped. España llega con la historia a su favor, con el recuerdo de Sudáfrica como combustible y con un equipo que ha convencido en cada paso que ha dado en este torneo.Dieciséis años después de aquella tarde en Johannesburgo, la selección española vuelve a estar donde quiere estar, a un partido de escribir el capítulo más grande de su historia reciente y en una ciudad que promete una noche que nadie olvidará.
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