Alejandro Davidovich acabó con su maldición de las finales en Mallorca el pasado julio y ya ha conquistado su segundo título ATP, en Chengdu, de categoría 250. Derrotó en en el duelo definitivo al polaco Hubert Hurkacz 6-3 y 7-6 (9/7), en un partido que se pudo alargar mucho más de la hora y 46 minutos que duró el choque, pues el español remontó en el segundo parcial un 6/3 en el tie-break, y en total cuatro bolas de set. Antes de la final, dejó en el camino a Juan Manuel Cerundolo, Alexandre Müller y Basilashvili.. Davidovich había perdido los cinco primeros duelos por un título ATP que había jugado, en Montecarlo, en 2022; y en Delray Beach, Acapulco, Washington y Basilea en 2025. La victoria en Mallorca (venció en la final a Etahn Quinn) fue sin duda una liberación. Hizo un gran Wimbledon, en el que perdió en octavos contra Felix Auger-Aliassime, al que llevó al quinto set; llegó a cuartos de final en Umag y tuvo que parar por una lesión en la espalda. Se perdió toda la gira americana de pista dura, incluido el US Open, y su reaparición ha sido en el ATP 250 de Changdou, con un resultado inmejorable pues ha ganado. Ya tiene un título en hierba y otro en superficie dura. La diferencia, admite, es que ahora ha disfrutado más, ya liberado después de ganar por primera vez el torneo balear.. Los títulos han llegado en los apenas cuatro meses que lleva a las órdenes de Pepo Clavet, al que se ha unido su hermano Pato. A ellos y resto del equipo agradeció el triunfo. “Este título sobre todo va por ellos, por aguantarme estos dos meses y medio que no han sido fáciles. Yo nunca había estado tanto tiempo fuera en seis o siete años que llevo en el circuito”, aseguró, en declaraciones recogidas por la web de la ATP, sobre su lesión. “Después de Wimbledon me tuve que infiltrar en la zona lumbar. Hay una protrusión bastante gorda y la verdad es que creíamos que íbamos a recuperar más rápido, pero sí que es verdad que los tiempos nos iban comiendo y al final ha sido todo más lento de lo esperado”, describe Alejandro. “Cuando empecé otra vez a jugar al tenis me dio otro pinchazo y supimos que no estaba todavía del todo recuperado. Después, yo quería jugar en el US Open, estábamos dubitativos, pero al final había controversias en el equipo. Unos decían que sí, otros que no. Yo obviamente decía que sí, aunque era difícil ir a jugar a cinco sets, calor, sin haber jugado un partido antes. No creo que fuera lo más profesional y tampoco quería dar esa imagen. Aunque yo estuviese físicamente bien, no estaba del todo al cien por cien”, completó. Se dejó convencer, hizo una «especie de pretemporada», y ha vuelto a triunfar.. No tendrá mucho tiempo para celebrar, pues va a jugar el ATP 500 de Tokio, donde también están Alcaraz, Jódar y Munar.
El malagueño se impuso en la final a Hurkacz: 6-3 y 7-6 (9/7). Reaparecía después de dos meses y medio lesionado
Alejandro Davidovich acabó con su maldición de las finales en Mallorca el pasado julio y ya ha conquistado su segundo título ATP, en Chengdu, de categoría 250. Derrotó en en el duelo definitivo al polaco Hubert Hurkacz 6-3 y 7-6 (9/7), en un partido que se pudo alargar mucho más de la hora y 46 minutos que duró el choque, pues el español remontó en el segundo parcial un 6/3 en el tie-break, y en total cuatro bolas de set. Antes de la final, dejó en el camino a Juan Manuel Cerundolo, Alexandre Müller y Basilashvili.. Davidovich había perdido los cinco primeros duelos por un título ATP que había jugado, en Montecarlo, en 2022; y en Delray Beach, Acapulco, Washington y Basilea en 2025. La victoria en Mallorca (venció en la final a Etahn Quinn) fue sin duda una liberación. Hizo un gran Wimbledon, en el que perdió en octavos contra Felix Auger-Aliassime, al que llevó al quinto set; llegó a cuartos de final en Umag y tuvo que parar por una lesión en la espalda. Se perdió toda la gira americana de pista dura, incluido el US Open, y su reaparición ha sido en el ATP 250 de Changdou, con un resultado inmejorable pues ha ganado. Ya tiene un título en hierba y otro en superficie dura. La diferencia, admite, es que ahora ha disfrutado más, ya liberado después de ganar por primera vez el torneo balear.. Los títulos han llegado en los apenas cuatro meses que lleva a las órdenes de Pepo Clavet, al que se ha unido su hermano Pato. A ellos y resto del equipo agradeció el triunfo. “Este título sobre todo va por ellos, por aguantarme estos dos meses y medio que no han sido fáciles. Yo nunca había estado tanto tiempo fuera en seis o siete años que llevo en el circuito”, aseguró, en declaraciones recogidas por la web de la ATP, sobre su lesión. “Después de Wimbledon me tuve que infiltrar en la zona lumbar. Hay una protrusión bastante gorda y la verdad es que creíamos que íbamos a recuperar más rápido, pero sí que es verdad que los tiempos nos iban comiendo y al final ha sido todo más lento de lo esperado”, describe Alejandro. “Cuando empecé otra vez a jugar al tenis me dio otro pinchazo y supimos que no estaba todavía del todo recuperado. Después, yo quería jugar en el US Open, estábamos dubitativos, pero al final había controversias en el equipo. Unos decían que sí, otros que no. Yo obviamente decía que sí, aunque era difícil ir a jugar a cinco sets, calor, sin haber jugado un partido antes. No creo que fuera lo más profesional y tampoco quería dar esa imagen. Aunque yo estuviese físicamente bien, no estaba del todo al cien por cien”, completó. Se dejó convencer, hizo una «especie de pretemporada», y ha vuelto a triunfar.. No tendrá mucho tiempo para celebrar, pues va a jugar el ATP 500 de Tokio, donde también están Alcaraz, Jódar y Munar.
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