Matt Dinniman escribe en calzoncillos. Previsiblemente, nada extraño en una profesión que practica el aislamiento, pero inusualmente divulgado entre sus circunspectos exponentes. Y mucho menos celebrado, como hace el escritor estadounidense, casi como muestra de identidad. “Bueno, vamos a ver, ahora a veces me pongo una camiseta”, bromea. Con esas pintas ha escrito la saga de Carl el Mazmorrero, autopublicada en 2020 y que ha vendido 10 millones de ejemplares desde que Ace Books compró sus derechos editoriales en Estados Unidos en 2024. Es el rey indiscutido de un género literario nacido en los foros de internet, que ha dado el salto al mercado editorial y que no se cansa de reclutar nuevos y muy apasionados adeptos: el LitRPG (Juego de Rol Literario, por sus siglas en inglés), que no es otra cosa que libros inspirados en mecánicas de videojuegos (los personajes suben de nivel, acumulan poderes, etc.).. Seguir leyendo
La saga de ‘Carl el Mazmorrero’, que nació como una publicación gratuita en internet, ahora vende 10 millones de ejemplares físicos mientras desembarca en España
Matt Dinniman escribe en calzoncillos. Previsiblemente, nada extraño en una profesión que practica el aislamiento, pero inusualmente divulgado entre sus circunspectos exponentes. Y mucho menos celebrado, como hace el escritor estadounidense, casi como muestra de identidad. “Bueno, vamos a ver, ahora a veces me pongo una camiseta”, bromea. Con esas pintas ha escrito la saga de Carl el Mazmorrero, autopublicada en 2020 y que ha vendido 10 millones de ejemplares desde que Ace Books compró sus derechos editoriales en Estados Unidos en 2024. Es el rey indiscutido de un género literario nacido en los foros de internet, que ha dado el salto al mercado editorial y que no se cansa de reclutar nuevos y muy apasionados adeptos: el LitRPG (Juego de Rol Literario, por sus siglas en inglés), que no es otra cosa que libros inspirados en mecánicas de videojuegos (los personajes suben de nivel, acumulan poderes, etc.).Su éxito meteórico empezó a finales de 2019. Dinniman se ganaba la vida vendiendo dibujos de gatos —en páginas web, convenciones de cómics y exposiciones felinas— cuando empezó a publicar, capítulo a capítulo y de forma gratuita, el primer libro de su saga en Royal Road, una plataforma dedicada a la publicación de novelas web y ficción amateur. Antes había sido de todo: vidente telefónico, investigador privado, escritor de obituarios para un periódico y músico. “Mi objetivo principal siempre fue dedicarme a la escritura. He estado escribiendo libros siempre, pero con estos se empezó a crear una pequeña comunidad que fue creciendo mucho. Luego creé un Patreon [plataforma que permite a escritores y artistas recaudar fondos de sus fans] donde los lectores podían pagar para leer los capítulos antes y ahí fue donde la cosa explotó”, recuerda el autor, con camiseta y también pantalones, sentado en un bar de Madrid, por donde ha pasado para promocionar sus libros en español, que empezó a publicar Nova (Penguin Random House) en España el año pasado. La semana pasada, además, fue una de las estrellas del festival Celsius de Avilés, especializado en literatura fantástica y ciencia ficción.Su historia tenía todos los elementos para volverse adictiva: es una mezcla sin filtros de ciencia ficción, apocalipsis, violencia, algo de sexo, juegos de rol y un humor disparatado. Su protagonista, Carl, que comparte con su creador la actitud distendida de hacer lo suyo en ropa interior, es uno de los pocos supervivientes humanos a una invasión alienígena. Escapa de su casa en mitad de la noche en calzoncillos con la gata de su exnovia, la Princesa Donut, que luego se convertirá en una parlanchina compañera. Para seguir con vida tienen que entrar en una mazmorra donde se convierten en concursantes de un reality show organizado por alienígenas, transmitido en toda la galaxia y donde deben superar distintos niveles. Dinniman posa en la barra del bar madrileño el pasado jueves. En una imagen cedida por la editorial. Iva
