La desaparición de una valiosa colección de Lego Star Wars perteneciente a Ed Mansell, un estadounidense de 83 años, ha acabado en los tribunales y se ha convertido en un fenómeno viral en internet. El caso ha dado lugar a varias demandas, una investigación policial y numerosas teorías de la conspiración sobre el paradero de unas piezas que incluían el raro set Cloud City, valorado en hasta 10.000 dólares.
La colección estaba considerada una de las más importantes de manos privadas dedicadas al universo Star Wars. De hecho, la tienda que recibió el material para venderlo llegó a describirlo como una de las colecciones privadas de Lego Star Wars más grandes y valiosas del mundo.
Todo comenzó en 2023, cuando Bryan Mansell, hijo del coleccionista, entregó la colección a una tienda especializada de Salem, en Oregón, para venderla en consignación. Durante el año siguiente se vendieron piezas por valor de al menos 52.000 dólares, pero la situación se complicó cuando la franquicia cambió de manos y el resto de la colección desapareció.
Un caso viral que acabó en los tribunales
La historia dio un giro en marzo de este año con la entrada en escena del youtuber Reckless Ben, nombre con el que se conoce a Ben Schneider. El creador de contenido, que asegura haber sido contactado por la familia Mansell, inició una campaña pública contra la empresa y los nuevos responsables de la tienda.
Entre sus acciones se incluyeron páginas web, vídeos y protestas para denunciar la desaparición de la colección. La repercusión se disparó el 21 de mayo, cuando publicó un vídeo titulado I tracked down the thief who stole $200,000 of LEGO (“Encontré al ladrón que robó 200.000 dólares en Lego”), que ya acumula más de cinco millones de visualizaciones.
La popularidad del caso provocó una oleada de apoyo a la familia Mansell y alimentó numerosas teorías en redes sociales. Algunas llegaron incluso a acusar a la policía de colaborar en un supuesto encubrimiento, algo que las autoridades negaron públicamente.
Mientras tanto, la empresa acusada sostiene que la colección desaparecida tendría un valor aproximado de 80.000 dólares, una cifra muy inferior a los 200.000 dólares mencionados por el youtuber. Además, ha presentado demandas contra varios implicados y denuncia haber sufrido amenazas, acoso e incluso avisos de bomba como consecuencia de la campaña viral.
Una colección pensada para los nietos
Según explicó Bryan Mansell a un periódico local, su padre comenzó a coleccionar Lego con la idea de dejar un respaldo económico a sus hijos y nietos. Muchos de los sets se conservaron sin abrir para aumentar su valor con el paso del tiempo y servir en el futuro para ayudar a financiar estudios universitarios.
Una campaña de recaudación creada para ayudar a la familia ha superado los 465.000 dólares en donaciones, fondos destinados a recuperar la colección o su valor y a afrontar los costes legales.
Por el momento, el paradero de gran parte de las piezas sigue sin estar claro. La expropietaria de la tienda niega tenerlas y sostiene que formaban parte del inventario transferido al nuevo propietario, mientras que la familia Mansell mantiene que fueron sustraídas.
Tres años después de que comenzara la operación de venta, el destino de una de las colecciones privadas de Lego Star Wars más valiosas sigue siendo un misterio.
La desaparición de una valiosa colección de Lego Star Wars perteneciente a Ed Mansell, un estadounidense de 83 años, ha acabado en los tribunales y se ha convertido en un fenómeno viral en internet. El caso ha dado lugar a varias demandas, una investigación policial y numerosas teorías de la conspiración sobre el paradero de unas piezas que incluían el raro set Cloud City, valorado en hasta 10.000 dólares.. La colección estaba considerada una de las más importantes de manos privadas dedicadas al universo Star Wars. De hecho, la tienda que recibió el material para venderlo llegó a describirlo como una de las colecciones privadas de Lego Star Wars más grandes y valiosas del mundo.. Todo comenzó en 2023, cuando Bryan Mansell, hijo del coleccionista, entregó la colección a una tienda especializada de Salem, en Oregón, para venderla en consignación. Durante el año siguiente se vendieron piezas por valor de al menos 52.000 dólares, pero la situación se complicó cuando la franquicia cambió de manos y el resto de la colección desapareció.. Un caso viral que acabó en los tribunales. La historia dio un giro en marzo de este año con la entrada en escena del youtuber Reckless Ben, nombre con el que se conoce a Ben Schneider. El creador de contenido, que asegura haber sido contactado por la familia Mansell, inició una campaña pública contra la empresa y los nuevos responsables de la tienda.. Entre sus acciones se incluyeron páginas web, vídeos y protestas para denunciar la desaparición de la colección. La repercusión se disparó el 21 de mayo, cuando publicó un vídeo titulado I tracked down the thief who stole $200,000 of LEGO (“Encontré al ladrón que robó 200.000 dólares en Lego”), que ya acumula más de cinco millones de visualizaciones.. La popularidad del caso provocó una oleada de apoyo a la familia Mansell y alimentó numerosas teorías en redes sociales. Algunas llegaron incluso a acusar a la policía de colaborar en un supuesto encubrimiento, algo que las autoridades negaron públicamente.. Mientras tanto, la empresa acusada sostiene que la colección desaparecida tendría un valor aproximado de 80.000 dólares, una cifra muy inferior a los 200.000 dólares mencionados por el youtuber. Además, ha presentado demandas contra varios implicados y denuncia haber sufrido amenazas, acoso e incluso avisos de bomba como consecuencia de la campaña viral.. Una colección pensada para los nietos. Según explicó Bryan Mansell a un periódico local, su padre comenzó a coleccionar Lego con la idea de dejar un respaldo económico a sus hijos y nietos. Muchos de los sets se conservaron sin abrir para aumentar su valor con el paso del tiempo y servir en el futuro para ayudar a financiar estudios universitarios.. Una campaña de recaudación creada para ayudar a la familia ha superado los 465.000 dólares en donaciones, fondos destinados a recuperar la colección o su valor y a afrontar los costes legales.. Por el momento, el paradero de gran parte de las piezas sigue sin estar claro. La expropietaria de la tienda niega tenerlas y sostiene que formaban parte del inventario transferido al nuevo propietario, mientras que la familia Mansell mantiene que fueron sustraídas.. Tres años después de que comenzara la operación de venta, el destino de una de las colecciones privadas de Lego Star Wars más valiosas sigue siendo un misterio.
Algunas de sus piezas más codiciadas, entre ellas un raro set valorado en hasta 10.000 dólares, siguen sin aparecer mientras las partes implicadas se culpan mutuamente de su desaparición
La desaparición de una valiosa colección de Lego Star Wars perteneciente a Ed Mansell, un estadounidense de 83 años, ha acabado en los tribunales y se ha convertido en un fenómeno viral en internet. El caso ha dado lugar a varias demandas, una investigación policial y numerosas teorías de la conspiración sobre el paradero de unas piezas que incluían el raro set Cloud City, valorado en hasta 10.000 dólares.. La colección estaba considerada una de las más importantes de manos privadas dedicadas al universo Star Wars. De hecho, la tienda que recibió el material para venderlo llegó a describirlo como una de las colecciones privadas de Lego Star Wars más grandes y valiosas del mundo.. Todo comenzó en 2023, cuando Bryan Mansell, hijo del coleccionista, entregó la colección a una tienda especializada de Salem, en Oregón, para venderla en consignación. Durante el año siguiente se vendieron piezas por valor de al menos 52.000 dólares, pero la situación se complicó cuando la franquicia cambió de manos y el resto de la colección desapareció.. Un caso viral que acabó en los tribunales. La historia dio un giro en marzo de este año con la entrada en escena del youtuber Reckless Ben, nombre con el que se conoce a Ben Schneider. El creador de contenido, que asegura haber sido contactado por la familia Mansell, inició una campaña pública contra la empresa y los nuevos responsables de la tienda.. Entre sus acciones se incluyeron páginas web, vídeos y protestas para denunciar la desaparición de la colección. La repercusión se disparó el 21 de mayo, cuando publicó un vídeo titulado I tracked down the thief who stole $200,000 of LEGO (“Encontré al ladrón que robó 200.000 dólares en Lego”), que ya acumula más de cinco millones de visualizaciones.. La popularidad del caso provocó una oleada de apoyo a la familia Mansell y alimentó numerosas teorías en redes sociales. Algunas llegaron incluso a acusar a la policía de colaborar en un supuesto encubrimiento, algo que las autoridades negaron públicamente.. Mientras tanto, la empresa acusada sostiene que la colección desaparecida tendría un valor aproximado de 80.000 dólares, una cifra muy inferior a los 200.000 dólares mencionados por el youtuber. Además, ha presentado demandas contra varios implicados y denuncia haber sufrido amenazas, acoso e incluso avisos de bomba como consecuencia de la campaña viral.. Una colección pensada para los nietos. Según explicó Bryan Mansell a un periódico local, su padre comenzó a coleccionar Lego con la idea de dejar un respaldo económico a sus hijos y nietos. Muchos de los sets se conservaron sin abrir para aumentar su valor con el paso del tiempo y servir en el futuro para ayudar a financiar estudios universitarios.. Una campaña de recaudación creada para ayudar a la familia ha superado los 465.000 dólares en donaciones, fondos destinados a recuperar la colección o su valor y a afrontar los costes legales.. Por el momento, el paradero de gran parte de las piezas sigue sin estar claro. La expropietaria de la tienda niega tenerlas y sostiene que formaban parte del inventario transferido al nuevo propietario, mientras que la familia Mansell mantiene que fueron sustraídas.. Tres años después de que comenzara la operación de venta, el destino de una de las colecciones privadas de Lego Star Wars más valiosas sigue siendo un misterio.
