Se cumplen diez años de uno de los crímenes que más conmocionó a España: la desaparición y asesinato de Diana Quer. Lo que debía ser una noche de verano típica de una joven de 18 años terminó convirtiéndose en una de las búsquedas más mediáticas de la historia reciente de nuestro país, así como avivando un intenso debate sobre la prisión permanente revisable.
Todo comenzó la noche del 22 de agosto de 2016, cuando la joven madrileña acudió a las fiestas de A Pobra do Caramiñal, A Coruña, población en la que tanto ella como su familia pasaban las vacaciones de verano. Precisamente, mientras se encontraba de camino a la casa familiar durante aquella madrugada, un hombre comenzó a llamarla, como le contó a su amigo a través de un mensaje de WhatsApp.
A partir de ese momento, el teléfono se quedó sin batería y nadie supo nada más de Diana. Su desaparición fue denunciada a la mañana siguiente, cuando su madre se dio cuenta de que su hija no había llegado aún a la casa y decidió avisar a las autoridades. Aquí comenzó una intensa investigación y búsqueda por parte de la Guardia Civil que duraría, en total, 497 días.
Un intento de secuestro fue el motivo de detención de El Chicle
El hallazgo del cadáver, en el pozo de una nave industrial abandonada en Asados, Rianxo, casi 500 días después, no fue más que el inicio de un largo proceso judicial y mediático, el cual aún sigue siendo recordado por los españoles. Después de haber sido archivado por falta de pruebas, el caso fue reabierto gracias a la aparición del móvil de Diana, el cual, gracias a la geolocalización, permitió identificar al principal sospechoso y, posteriormente declarado autor de los hechos, José Enrique Abuín, alias El Chicle.
Un hombre de 41 años con antecedentes delictivos relacionados con el narcotráfico y una denuncia por agresión sexual que, aunque fue archivada en un inicio, volvería a reabrirse posteriormente. Precisamente, el intento de secuestro de una chica en Boiro fue lo que provocó su detención el 29 de diciembre de 2017. Viéndose acorralado, confesó ser el autor del secuestro y asesinato de Diana, cuyo cuerpo fue encontrado el 31 de diciembre de 2017.
Gracias a los resultados de la autopsia, la policía pudo determinar que la joven había sido estrangulada y maniatada. Asimismo, la posición en la que se encontraba denotaba sufrimiento previo a su muerte, por lo que las principales hipótesis se centraron en una posible agresión sexual, algo que, si bien no pudo acreditarse debido a la falta de pruebas concluyentes.
Un amigo de Abuín aseguró haberle acompañado a institutos para buscar a chicas
Un amigo del acusado declaró ante la policía haber acompañado a El Chicle hasta la nave industrial para comprobar la cantidad de agua que tenía el pozo, así como a institutos para buscar a chicas cuyos rasgos coincidieran con los gustos de su amigo. Además, otras tres chicas aseguraron haber sufrido un intento de asalto por parte del acusado.
El 17 de diciembre de 2019, la Audiencia Provincial de A Coruña sentenció a José Enrique Abuín a prisión permanente revisable por el asesinato con alevosía con el objetivo de ocultar un delito contra la libertad sexual de Diana Quer. Una condena que fue confirmada posteriormente, el 26 de noviembre de 2020, por el Tribunal Supremo, declarando que «se acomoda a la gravedad y perversidad del hecho y al ataque tan grave a una mujer».
Asimismo, el TSXG sentenció a El Chicle a indemnizar a los padres de la víctima con 130.000 euros para cada uno y con 40.000 euros para la hermana de Diana. Dicha sentencia también estableció la imposibilidad de solicitar el tercer grado hasta que no hayan transcurrido 18 años de prisión y que no pueda solicitar la revisión de su condena, y su libertad, hasta que no pasen 25 años.
«La víctima fue Diana, pero bien hubiera sido cualquier otra mujer», señala la sentencia
Sin embargo, esta no es la única sentencia que se encuentra cumpliendo el Chicle en el Centro Penitenciario de Mansilla de la Mulas, en León, sino que en diciembre de 2022 fue condenado a 14 años por la violación de su cuñada en 2005, cuando ella solamente tenía 17 años. Un episodio que fue denunciado por la víctima y su familia en 2005 y que ya aparecía en su historial delictivo en el momento de su detención por el asesinato de Diana.
Un hecho que volvió a poner el foco en lo redactado en la sentencia por la muerte de la joven: «La víctima fue Diana, pero bien hubiera sido cualquier otra mujer que hubiera pasado por allí esa noche, por la disposición y decisión del recurrente a actuar como lo hizo, ya que la rapidez con la que se movió al detenerla, introducirla en el vehículo, arrojar el teléfono móvil y dirigirse a la nave, demostraba la evidencia de que lo que hizo era lo que tenía preparado, y acabó ejecutando, siendo lógicas y coherentes las conclusiones que alcanzó el jurado fruto de la prueba practicada».
Asimismo, la imposición de la pena de prisión permanente revisable, la cual era solicitada por la familia de la víctima y, especialmente, por el padre de Diana, Juan Carlos Quer, reavivó un intenso debate en España sobre su aplicación. Su campaña contra la derogación de esta pena logró 3.200.000 de firmas y aún hoy emplea sus redes sociales para abogar por los derechos de las mujeres víctimas de delitos contra la libertad sexual y para continuar agradeciendo la labor de los agentes de la UCO y Guardia Civil que dieron con el culpable de la muerte de su hija.
Se cumplen diez años de uno de los crímenes que más conmocionó a España: la desaparición y asesinato de Diana Quer. Lo que debía ser una noche de verano típica de una joven de 18 años terminó convirtiéndose en una de las búsquedas más mediáticas de la historia reciente de nuestro país, así como avivando un intenso debate sobre la prisión permanente revisable.. Todo comenzó la noche del 22 de agosto de 2016, cuando la joven madrileña acudió a las fiestas de A Pobra do Caramiñal, A Coruña, población en la que tanto ella como su familia pasaban las vacaciones de verano. Precisamente, mientras se encontraba de camino a la casa familiar durante aquella madrugada, un hombre comenzó a llamarla, como le contó a su amigo a través de un mensaje de WhatsApp.. A partir de ese momento, el teléfono se quedó sin batería y nadie supo nada más de Diana. Su desaparición fue denunciada a la mañana siguiente, cuando su madre se dio cuenta de que su hija no había llegado aún a la casa y decidió avisar a las autoridades. Aquí comenzó una intensa investigación y búsqueda por parte de la Guardia Civil que duraría, en total, 497 días.. Un intento de secuestro fue el motivo de detención de El Chicle. El hallazgo del cadáver, en el pozo de una nave industrial abandonada en Asados, Rianxo, casi 500 días después, no fue más que el inicio de un largo proceso judicial y mediático, el cual aún sigue siendo recordado por los españoles. Después de haber sido archivado por falta de pruebas, el caso fue reabierto gracias a la aparición del móvil de Diana, el cual, gracias a la geolocalización, permitió identificar al principal sospechoso y, posteriormente declarado autor de los hechos, José Enrique Abuín, alias El Chicle.. Un hombre de 41 años con antecedentes delictivos relacionados con el narcotráfico y una denuncia por agresión sexual que, aunque fue archivada en un inicio, volvería a reabrirse posteriormente. Precisamente, el intento de secuestro de una chica en Boiro fue lo que provocó su detención el 29 de diciembre de 2017. Viéndose acorralado, confesó ser el autor del secuestro y asesinato de Diana, cuyo cuerpo fue encontrado el 31 de diciembre de 2017.. Gracias a los resultados de la autopsia, la policía pudo determinar que la joven había sido estrangulada y maniatada. Asimismo, la posición en la que se encontraba denotaba sufrimiento previo a su muerte, por lo que las principales hipótesis se centraron en una posible agresión sexual, algo que, si bien no pudo acreditarse debido a la falta de pruebas concluyentes.. Un amigo de Abuín aseguró haberle acompañado a institutos para buscar a chicas. Un amigo del acusado declaró ante la policía haber acompañado a El Chicle hasta la nave industrial para comprobar la cantidad de agua que tenía el pozo, así como a institutos para buscar a chicas cuyos rasgos coincidieran con los gustos de su amigo. Además, otras tres chicas aseguraron haber sufrido un intento de asalto por parte del acusado.. El 17 de diciembre de 2019, la Audiencia Provincial de A Coruña sentenció a José Enrique Abuín a prisión permanente revisable por el asesinato con alevosía con el objetivo de ocultar un delito contra la libertad sexual de Diana Quer. Una condena que fue confirmada posteriormente, el 26 de noviembre de 2020, por el Tribunal Supremo, declarando que «se acomoda a la gravedad y perversidad del hecho y al ataque tan grave a una mujer».. Asimismo, el TSXG sentenció a El Chicle a indemnizar a los padres de la víctima con 130.000 euros para cada uno y con 40.000 euros para la hermana de Diana. Dicha sentencia también estableció la imposibilidad de solicitar el tercer grado hasta que no hayan transcurrido 18 años de prisión y que no pueda solicitar la revisión de su condena, y su libertad, hasta que no pasen 25 años.. «La víctima fue Diana, pero bien hubiera sido cualquier otra mujer», señala la sentencia. Sin embargo, esta no es la única sentencia que se encuentra cumpliendo el Chicle en el Centro Penitenciario de Mansilla de la Mulas, en León, sino que en diciembre de 2022 fue condenado a 14 años por la violación de su cuñada en 2005, cuando ella solamente tenía 17 años. Un episodio que fue denunciado por la víctima y su familia en 2005 y que ya aparecía en su historial delictivo en el momento de su detención por el asesinato de Diana.. Un hecho que volvió a poner el foco en lo redactado en la sentencia por la muerte de la joven: «La víctima fue Diana, pero bien hubiera sido cualquier otra mujer que hubiera pasado por allí esa noche, por la disposición y decisión del recurrente a actuar como lo hizo, ya que la rapidez con la que se movió al detenerla, introducirla en el vehículo, arrojar el teléfono móvil y dirigirse a la nave, demostraba la evidencia de que lo que hizo era lo que tenía preparado, y acabó ejecutando, siendo lógicas y coherentes las conclusiones que alcanzó el jurado fruto de la prueba practicada».. Asimismo, la imposición de la pena de prisión permanente revisable, la cual era solicitada por la familia de la víctima y, especialmente, por el padre de Diana, Juan Carlos Quer, reavivó un intenso debate en España sobre su aplicación. Su campaña contra la derogación de esta pena logró 3.200.000 de firmas y aún hoy emplea sus redes sociales para abogar por los derechos de las mujeres víctimas de delitos contra la libertad sexual y para continuar agradeciendo la labor de los agentes de la UCO y Guardia Civil que dieron con el culpable de la muerte de su hija.
Se cumple una década de la desaparición de la joven madrileña que mantuvo en vilo a todo el país y cuyo juicio reavivó un intenso debate sobre la aplicación de la prisión permanente revisable
Se cumplen diez años de uno de los crímenes que más conmocionó a España: la desaparición y asesinato de Diana Quer. Lo que debía ser una noche de verano típica de una joven de 18 años terminó convirtiéndose en una de las búsquedas más mediáticas de la historia reciente de nuestro país, así como avivando un intenso debate sobre la prisión permanente revisable.. Todo comenzó la noche del 22 de agosto de 2016, cuando la joven madrileña acudió a las fiestas de A Pobra do Caramiñal, A Coruña, población en la que tanto ella como su familia pasaban las vacaciones de verano. Precisamente, mientras se encontraba de camino a la casa familiar durante aquella madrugada, un hombre comenzó a llamarla, como le contó a su amigo a través de un mensaje de WhatsApp.. A partir de ese momento, el teléfono se quedó sin batería y nadie supo nada más de Diana. Su desaparición fue denunciada a la mañana siguiente, cuando su madre se dio cuenta de que su hija no había llegado aún a la casa y decidió avisar a las autoridades. Aquí comenzó una intensa investigación y búsqueda por parte de la Guardia Civil que duraría, en total, 497 días.. Un intento de secuestro fue el motivo de detención de El Chicle. El hallazgo del cadáver, en el pozo de una nave industrial abandonada en Asados, Rianxo, casi 500 días después, no fue más que el inicio de un largo proceso judicial y mediático, el cual aún sigue siendo recordado por los españoles. Después de haber sido archivado por falta de pruebas, el caso fue reabierto gracias a la aparición del móvil de Diana, el cual, gracias a la geolocalización, permitió identificar al principal sospechoso y, posteriormente declarado autor de los hechos, José Enrique Abuín, alias El Chicle.. Un hombre de 41 años con antecedentes delictivos relacionados con el narcotráfico y una denuncia por agresión sexual que, aunque fue archivada en un inicio, volvería a reabrirse posteriormente. Precisamente, el intento de secuestro de una chica en Boiro fue lo que provocó su detención el 29 de diciembre de 2017. Viéndose acorralado, confesó ser el autor del secuestro y asesinato de Diana, cuyo cuerpo fue encontrado el 31 de diciembre de 2017.. Gracias a los resultados de la autopsia, la policía pudo determinar que la joven había sido estrangulada y maniatada. Asimismo, la posición en la que se encontraba denotaba sufrimiento previo a su muerte, por lo que las principales hipótesis se centraron en una posible agresión sexual, algo que, si bien no pudo acreditarse debido a la falta de pruebas concluyentes.. Un amigo de Abuín aseguró haberle acompañado a institutos para buscar a chicas. Un amigo del acusado declaró ante la policía haber acompañado a El Chicle hasta la nave industrial para comprobar la cantidad de agua que tenía el pozo, así como a institutos para buscar a chicas cuyos rasgos coincidieran con los gustos de su amigo. Además, otras tres chicas aseguraron haber sufrido un intento de asalto por parte del acusado.. El 17 de diciembre de 2019, la Audiencia Provincial de A Coruña sentenció a José Enrique Abuín a prisión permanente revisable por el asesinato con alevosía con el objetivo de ocultar un delito contra la libertad sexual de Diana Quer. Una condena que fue confirmada posteriormente, el 26 de noviembre de 2020, por el Tribunal Supremo, declarando que «se acomoda a la gravedad y perversidad del hecho y al ataque tan grave a una mujer».. Asimismo, el TSXG sentenció a El Chicle a indemnizar a los padres de la víctima con 130.000 euros para cada uno y con 40.000 euros para la hermana de Diana. Dicha sentencia también estableció la imposibilidad de solicitar el tercer grado hasta que no hayan transcurrido 18 años de prisión y que no pueda solicitar la revisión de su condena, y su libertad, hasta que no pasen 25 años.. «La víctima fue Diana, pero bien hubiera sido cualquier otra mujer», señala la sentencia. Sin embargo, esta no es la única sentencia que se encuentra cumpliendo el Chicle en el Centro Penitenciario de Mansilla de la Mulas, en León, sino que en diciembre de 2022 fue condenado a 14 años por la violación de su cuñada en 2005, cuando ella solamente tenía 17 años. Un episodio que fue denunciado por la víctima y su familia en 2005 y que ya aparecía en su historial delictivo en el momento de su detención por el asesinato de Diana.. Un hecho que volvió a poner el foco en lo redactado en la sentencia por la muerte de la joven: «La víctima fue Diana, pero bien hubiera sido cualquier otra mujer que hubiera pasado por allí esa noche, por la disposición y decisión del recurrente a actuar como lo hizo, ya que la rapidez con la que se movió al detenerla, introducirla en el vehículo, arrojar el teléfono móvil y dirigirse a la nave, demostraba la evidencia de que lo que hizo era lo que tenía preparado, y acabó ejecutando, siendo lógicas y coherentes las conclusiones que alcanzó el jurado fruto de la prueba practicada».. Asimismo, la imposición de la pena de prisión permanente revisable, la cual era solicitada por la familia de la víctima y, especialmente, por el padre de Diana, Juan Carlos Quer, reavivó un intenso debate en España sobre su aplicación. Su campaña contra la derogación de esta pena logró 3.200.000 de firmas y aún hoy emplea sus redes sociales para abogar por los derechos de las mujeres víctimas de delitos contra la libertad sexual y para continuar agradeciendo la labor de los agentes de la UCO y Guardia Civil que dieron con el culpable de la muerte de su hija.
