Tras los recortes de Washington, España anuncia que pondrá a disposición de la OTAN tres aviones cisterna, ocho cazas y una fragata adicional para movilizar en caso de crisis
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, ha anunciado una revisión durante los seis próximos meses de su presencia militar en Europa tras la decisión de varios países, entre ellos España —aunque no la ha citado explícitamente—, de denegarle el uso de las bases militares y el espacio aéreo para sus operaciones durante la guerra contra Irán. Al tiempo, ha advertido de que el país norteamericano reducirá proporcionalmente su aportación a la OTAN si los aliados no cumplen el compromiso de elevar el gasto en defensa al 5% del PIB que sellaron en la cumbre de La Haya.. “Hoy anuncio una revisión del Departamento de Guerra, de seis meses de duración, que analizará la presencia militar y las bases de Estados Unidos en Europa”, ha revelado Hegseth al comienzo de la primera sesión de reuniones de los ministros de Defensa de la OTAN en Bruselas, una cita clave de cara a la cumbre anual de líderes aliados que se celebrará en Ankara (Turquía) el mes que viene.. “Es una evaluación que algunos países suspenderán y otros superarán con nota”, ha advertido el antiguo comentarista de la cadena Fox. A renglón seguido, cargaba contra políticas europeas —asumidas también por la Alianza— como la igualdad de género o la lucha contra el calentamiento global. Medidas que también ha cancelado en el Pentágono, que está bajo su batuta.. La primera visita de Hegseth a la OTAN en más de un año se veía como un termómetro sobre el estado de ánimo del Gobierno de Donald Trump con una Alianza a la que no ha dejado de criticar desde que regresó a la Casa Blanca, especialmente desde el inicio de la guerra contra Irán que acaba de frenar con un acuerdo con Teherán.. Hubo un suspiro de alivio colectivo cuando, a su llegada a la sede de la OTAN en Bruselas a primera hora, Hegseth se mostró relativamente conciliador y eludió señalar públicamente a ninguno de los países que han indignado a Washington al negarse a respaldar su guerra contra el régimen iraní. España fue uno de los primeros aliados en plantar cara —de nuevo— a Trump al anunciar que cerraba su espacio aéreo a los vuelos implicados en la Operación Furia Épica, lanzada conjuntamente por EE UU e Israel contra Irán, además de no permitir el uso de las bases de Rota y Morón a aviones de combate o reabastecimiento que participaran en los ataques. Le siguieron restricciones similares del Reino Unido, Francia o incluso Italia, cuya primera ministra, Giorgia Meloni, es considerada como una de las aliadas estratégicas de Trump en Europa.. La calma, sin embargo, ha terminado al inicio de la primera sesión de la jornada, cuando, tras unas palabras introductorias, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, anunció en un gesto muy inusual que tomaba la palabra en público Hegseth, algo que causó sorpresa entre no pocos ministros presentes.. El secretario de Defensa estadounidense ha dejado claro que el resentimiento de Washington por el “no es nuestra guerra” con el que los países europeos respondieron a la ofensiva contra Teherán no ha disminuido tanto como parecía tras el paso relativamente calmado de Trump por la reciente cumbre del G-7 en Évian (Francia).. “Estados Unidos lleva generaciones defendiendo a Europa, y el presidente lo único que dijo era que nuestros aviones tendrían que despegar desde bases en Europa o que nuestros buques tendrían que zarpar desde puertos europeos para atacar objetivos en Oriente Próximo, objetivos iraníes que amenazan los intereses europeos incluso más directamente de lo que nos amenazan a nosotros. Pero demasiados de nuestros aliados se negaron, intentaron ahogarnos en debates jurídicos arcanos o nos criticaron públicamente por hacer lo que ellos mismos no están dispuestos o no son capaces de hacer. Fue vergonzoso”, ha condenado Hegseth, que acusaba a esas capitales de “poner en peligro a los hijos e hijas de EE UU”.. “Algunas de las economías más grandes de la OTAN, algunos de nuestros países más ricos, aliados que no se cansan de hablar del orden internacional basado en normas y de la unión de las potencias medias, parecen seguir creyendo que ha llegado la era del parasitismo (…) Esto no es lo que el presidente ni EE UU esperan de esta Alianza. No es lo que esperaría ninguna persona razonable, y ya no va a ser suficiente”, ha insistido el jefe del Pentágono.. Pese a no citar a ningún país en concreto, España se ha dado claramente por aludida. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha replicado insistiendo, en declaraciones posteriores a periodistas, que España es un “aliado fiable, responsable, serio y comprometido” con la OTAN.. De hecho, Robles ha adelantado, en el marco del reparto de carga que está efectuando la Alianza tras la decisión estadounidense de retirar fuerzas y capacidades, que España elevará su participación con tres tanqueros, ocho aviones caza y una fragata adicionales, así como con sistemas de defensa aérea. “Estamos permanentemente cumpliendo, trabajando, aportando lo que se nos pide”, ha puntualizado. “Ya estamos panificando y trabajando conjuntamente con el mando supremo aliado para cumplir lo que se nos ha pedido en este objetivo de capacidades”.. Respecto a la guerra contra Irán iniciada por Estados Unidos, Robles ha subrayado que se ha actuado de forma “coherente” con una ofensiva que no cumplía con los principios del derecho internacional: “España tiene un convenio con EE UU desde hace muchos años para el uso de la Alianza, pero, en este caso concreto, no se explicaron las razones. Fue una guerra que no tenía el apoyo del derecho internacional y, precisamente porque estamos comprometidos con la Alianza Atlántica, porque estamos comprometidos con la paz, no vamos a apoyar nunca ninguna actuación militar que no tenga un apoyo del derecho internacional”, ha remachado tras la sesión con Hegseth, que tras sus críticas continuó a puerta cerrada.. La titular española de Defensa ha asegurado que, al menos por el momento Washington no ha contactado con Madrid para revisar la situación de sus dos bases en territorio español. Al contrario, ha afirmado, los acuerdos para su uso “se prorrogaron tácitamente y, por tanto, no ha habido ningún contacto en ese sentido más que la cotidianidad y la normalidad”.. Sin querer entrar en “polémicas” por las duras palabras de Hegseth, la ministra ha indicado que el Gobierno español solo pide respeto mutuo a Washington: “Nosotros respetamos la posición de Estados Unidos, pero pedimos también que se respete la posición de España y la posición de España es una posición muy clara: la utilización de las bases se tiene que hacer siempre con arreglo a los términos del convenio”, ha zanjado.. Según Hegseth, la revisión —que podría durar incluso menos de los seis meses fijados, ha dicho— se realizará con consultas a los aliados, pero “será una revisión auténtica” que busca “garantizar que la OTAN avance con rapidez y de forma irreversible” hacia el objetivo fijado por Washington de que Europa asuma de una vez “la responsabilidad principal de la defensa de Europa” para que EE UU pueda centrarse en otros escenarios.. A ello se une, ha subrayado, el “hecho de que algunos países aún no han mostrado una vía creíble para cumplir sus compromisos de La Haya; son solo palabras”. Por ello, ha advertido el secretario de Defensa estadounidense, Washington analizará con lupa también el gasto de cada aliado y vinculará el propio a los avances o carencias: “Nuestras cuotas anuales a la OTAN dependerán de que los demás países cumplan sus objetivos de gasto en defensa; si otros aliados no realizan ese gasto con la debida urgencia, nuestras cuotas se reducirán”.
Estados Unidos sigue elevando la presión sobre los aliados europeos de la OTAN. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha anunciado que Washington revisará durante los seis próximos meses su presencia militar en Europa. El aviso, realizado durante una dura intervención ante los ministros de Defensa aliados, abre la puerta a nuevos repliegues y a una reevaluación de la cooperación operativa con Europa. Pero va más allá. Tras la decisión de varios países, entre ellos España —aunque no la ha citado explícitamente—, de denegarle el uso de las bases militares y el espacio aéreo para sus operaciones durante la guerra contra Irán, también revisará el compromiso de los aliados con Donald Trump y si son socios estratégicos para Estados Unidos. Washington, ha advertido Hegseth, actuará en consecuencia.. Seguir leyendo
