Los españoles necesitan reunir 65.925 euros de media para abonar la entrada y los gastos de gestión, una cifra que roza los 140.000 euros en las Islas Baleares y aleja el acceso a la vivienda en propiedad
Acceder a una vivienda en propiedad se ha convertido en una carrera de resistencia. La subida incesante de los precios ha ampliado el periodo necesario de ahorro para poder dar la entrada de un inmueble. Según los últimos datos de Pisos.com, un trabajador medio necesita ya más de 11 años ahorrando el 20% de su salario bruto únicamente con el objetivo de abonar la entrada y los costes de gestión, que suelen representar el 30% del valor de la vivienda. Esta cifra de 11 años se dispara hasta los 23 años en algunas comunidades, todo ello, suponiendo que los hogares tienen la capacidad de apartar todos los meses un 20% de sus ingresos con esta finalidad, un escenario que en la mayoría de los casos no se cumple ante un coste de la vida creciente, especialmente por el subidón del alquiler, y unos salarios estancados. Así, la vivienda en propiedad se aleja del alcance de la mayoría de la población, especialmente en los grandes mercados urbanos y turísticos.. Pisos.com toma como referencia el salario bruto mensual medio del cuarto trimestre de 2025 publicado por el INE: 2.531 euros brutos al mes, equivalentes a 30.372 euros anuales. Ahorrando el 20% de esa cifra, un trabajador medio puede aportar 506,20 euros al mes, o 6.074,40 euros al año. Teniendo en cuenta que el precio medio de una vivienda de 90 metros cuadrados en España ascendía en abril a 219.751 euros, para ahorrar el 30%, es decir, 65.925 euros, un hogar medio necesitaría 11 años para reunir esa cantidad.. Los cálculos serían aún más pesimistas si el salario de referencia fuese el neto, no el bruto. Una vez aplicadas las retenciones del IRPF y las cotizaciones a la Seguridad Social, la capacidad de ahorro real de un trabajador medio es sensiblemente inferior a los 506,20 euros mensuales contemplados. Y, por tanto, los años necesarios, en la práctica, son bastante más.. «El problema ya no es si uno puede pagar la hipoteca, sino si alguna vez podrá reunir la entrada. Son dos obstáculos distintos, y el primero se ha convertido en el más difícil de superar para las familias de ingresos medios», señala Ferran Font, portavoz y director de Estudios de pisos.com. Esta dificultad es especialmente intensa en mercados como Baleares, la Comunidad de Madrid, País Vasco y Cataluña.. En Baleares, donde un piso de 90 metros cuadrados cuesta de media 464.673 euros, hay que ahorrar más de 139.000 euros para pagar la entrada y los gastos de gestión. Con un ritmo de ahorro de 6.074,40 euros anuales, alcanzar esa cantidad requiere casi 23 años: prácticamente un cuarto de siglo de ahorro constante y sin contratiempos para poder aspirar a comprar una vivienda en las islas.. La Comunidad de Madrid no se queda lejos. En la región que alberga la capital española, una vivienda de 90 metros cuesta 411.082 euros, por lo que el esfuerzo necesario para acceder a una propiedad supera los 123.000 euros, lo que se traduce en 20 años de ahorro. Detrás de Madrid, País Vasco (14 años) y Cataluña (13 años) completan el grupo de comunidades donde el camino a la propiedad supera ampliamente la década. Por encima de los 10 años de ahorro previo también se sitúa Canarias (11 años), mientras que Comunidad Valenciana, Cantabria y Navarra se mueven en torno a los nueve año.. Frente a los grandes polos tensionados, el estudio dibuja otra realidad muy distinta en el interior peninsular. En Extremadura y Castilla y León, el ahorro necesario para comprar una vivienda puede reunirse en menos de cinco años. En Extremadura, el coste del inmueble es de 76.590 euros, y el esfuerzo de ahorro previo es de 22.977 euros. En Castilla y León, un inmueble tipo cuesta 86.302 euros, con un ahorro necesario de 25.890 euros. Les siguen Castilla-La Mancha, donde se requieren seis años de ahorro, y Galicia, Región de Murcia, La Rioja y Aragón, donde se necesitan siete años.. Este brecha entre comunidades muy tensionadas y otras donde la vivienda en propiedad todavía es accesible «no se está cerrando, sino ampliando». Pisos.com lo resume de la siguiente manera: «Para comprar una vivienda se necesita ahorro previo, pero para ahorrar se necesita no destinar una parte excesiva de los ingresos al alquiler. Y en las zonas donde los precios de compra son más elevados, los precios de alquiler también lo son. El resultado es un círculo que bloquea el acceso a la propiedad de una parte creciente de la población, especialmente de los trabajadores de ingresos medios en las grandes ciudades».. El escenario es aún más exigente para quienes no cuentan con apoyo familiar, no han heredado propiedades y parten de cero en el mercado. «Comprar una vivienda en España ya no es cuestión de esfuerzo individual, es cuestión de punto de partida. Quien tiene apoyo familiar o un patrimonio heredado puede acortar el plazo; quien no, se enfrenta a una carrera de fondo que en muchos mercados dura más de una década», avisa el portavoz y director de Estudios de Pisos.com, que reclama políticas de vivienda efectivas.
Acceder a una vivienda en propiedad se ha convertido en una carrera de resistencia. La subida incesante de los precios ha ampliado el periodo necesario de ahorro para poder dar la entrada de un inmueble. Según los últimos datos de Pisos.com, un trabajador medio necesita ya más de 11 años ahorrando el 20% de su salario bruto únicamente con el objetivo de abonar la entrada y los costes de gestión, que suelen representar el 30% del valor de la vivienda. Esta cifra de 11 años se dispara hasta los 23 años en algunas comunidades, todo ello, suponiendo que los hogares tienen la capacidad de apartar todos los meses un 20% de sus ingresos con esta finalidad, un escenario que en la mayoría de los casos no se cumple ante un coste de la vida creciente, especialmente por el subidón del alquiler, y unos salarios estancados. Así, la vivienda en propiedad se aleja del alcance de la mayoría de la población, especialmente en los grandes mercados urbanos y turísticos.. Pisos.com toma como referencia el salario bruto mensual medio del cuarto trimestre de 2025 publicado por el INE: 2.531 euros brutos al mes, equivalentes a 30.372 euros anuales. Ahorrando el 20% de esa cifra, un trabajador medio puede aportar 506,20 euros al mes, o 6.074,40 euros al año. Teniendo en cuenta que el precio medio de una vivienda de 90 metros cuadrados en España ascendía en abril a 219.751 euros, para ahorrar el 30%, es decir, 65.925 euros, un hogar medio necesitaría 11 años para reunir esa cantidad.. Los cálculos serían aún más pesimistas si el salario de referencia fuese el neto, no el bruto. Una vez aplicadas las retenciones del IRPF y las cotizaciones a la Seguridad Social, la capacidad de ahorro real de un trabajador medio es sensiblemente inferior a los 506,20 euros mensuales contemplados. Y, por tanto, los años necesarios, en la práctica, son bastante más.. «El problema ya no es si uno puede pagar la hipoteca, sino si alguna vez podrá reunir la entrada. Son dos obstáculos distintos, y el primero se ha convertido en el más difícil de superar para las familias de ingresos medios», señala Ferran Font, portavoz y director de Estudios de pisos.com. Esta dificultad es especialmente intensa en mercados como Baleares, la Comunidad de Madrid, País Vasco y Cataluña.. En Baleares, donde un piso de 90 metros cuadrados cuesta de media 464.673 euros, hay que ahorrar más de 139.000 euros para pagar la entrada y los gastos de gestión. Con un ritmo de ahorro de 6.074,40 euros anuales, alcanzar esa cantidad requiere casi 23 años: prácticamente un cuarto de siglo de ahorro constante y sin contratiempos para poder aspirar a comprar una vivienda en las islas.. La Comunidad de Madrid no se queda lejos. En la región que alberga la capital española, una vivienda de 90 metros cuesta 411.082 euros, por lo que el esfuerzo necesario para acceder a una propiedad supera los 123.000 euros, lo que se traduce en 20 años de ahorro. Detrás de Madrid, País Vasco (14 años) y Cataluña (13 años) completan el grupo de comunidades donde el camino a la propiedad supera ampliamente la década. Por encima de los 10 años de ahorro previo también se sitúa Canarias (11 años), mientras que Comunidad Valenciana, Cantabria y Navarra se mueven en torno a los nueve año.. Frente a los grandes polos tensionados, el estudio dibuja otra realidad muy distinta en el interior peninsular. En Extremadura y Castilla y León, el ahorro necesario para comprar una vivienda puede reunirse en menos de cinco años. En Extremadura, el coste del inmueble es de 76.590 euros, y el esfuerzo de ahorro previo es de 22.977 euros. En Castilla y León, un inmueble tipo cuesta 86.302 euros, con un ahorro necesario de 25.890 euros. Les siguen Castilla-La Mancha, donde se requieren seis años de ahorro, y Galicia, Región de Murcia, La Rioja y Aragón, donde se necesitan siete años.. Este brecha entre comunidades muy tensionadas y otras donde la vivienda en propiedad todavía es accesible «no se está cerrando, sino ampliando». Pisos.com lo resume de la siguiente manera: «Para comprar una vivienda se necesita ahorro previo, pero para ahorrar se necesita no destinar una parte excesiva de los ingresos al alquiler. Y en las zonas donde los precios de compra son más elevados, los precios de alquiler también lo son. El resultado es un círculo que bloquea el acceso a la propiedad de una parte creciente de la población, especialmente de los trabajadores de ingresos medios en las grandes ciudades».. El escenario es aún más exigente para quienes no cuentan con apoyo familiar, no han heredado propiedades y parten de cero en el mercado. «Comprar una vivienda en España ya no es cuestión de esfuerzo individual, es cuestión de punto de partida. Quien tiene apoyo familiar o un patrimonio heredado puede acortar el plazo; quien no, se enfrenta a una carrera de fondo que en muchos mercados dura más de una década», avisa el portavoz y director de Estudios de Pisos.com, que reclama políticas de vivienda efectivas.
