Aceptado o no, la sociedad nos ha enfrentado a las arrugas y las ha convertido en nuestro peor enemigo. Y sí, el tiempo en la piel deja marca, pero los buenos momentos también, porque hay líneas de expresión que han salido de pura risa y eso también se agradece.. Recientemente, Ana Brito y Valeria Ros se han reunido para hacernos reír de esas arrugas y de los momentos incómodos que todos hemos pasado con respecto a alguna inseguridad propia. ¿Quién mejor que ellas para darle vuelta a los estereotipos, si tras su vida pública y el paso constante por las cámaras han aprendido a disfrutar de los años y de sus aprendizajes?. A través de un stand-up comedy impulsado por Lierac, ambas han compartido sus reflexiones sobre la exigencia actual de lucir siempre perfectas. Si bien reconocen la problemática, coinciden en que la cercanía del teatro o de sus audiencias habituales disipa la toxicidad digital. Ana destaca el respeto absoluto de su comunidad y cómo en su profesión aprende a dar a las críticas el valor mínimo para que ni los halagos se le suban a la cabeza ni los malos comentarios la hundan. En la misma línea, Valeria aporta una brillante reflexión desde su perspectiva como cómica: en un entorno contradictorio que fomenta la naturalidad mientras critica el físico, subirse a un escenario a reírse de las propias penurias disuelve la importancia de la apariencia, hasta el punto de bromear con que, cuanto menos se cuida inconscientemente, más graciosa resulta.. «En un mundo incongruente en el que se fomenta la cara lavada mientras recibes hate por tu físico, salir a un escenario a hablar de tus penurias y reírte de ti misma hace que el físico pase a un segundo plano», comenta Valeria Ros. Aun así, ninguna rechaza los tratamientos: una de ellas confiesa seguir las estrictas recomendaciones de ChatGPT. «Cremas, todas; mi límite es el quirófano», afirma Ros. Por su parte, Brito asegura caer en la tentación de probarlo todo, pero recuerda un punto clave: «Cada cuerpo es diferente y es importante tenerlo presente; no todo es para todo el mundo».. En este espacio de complicidad, juego y reflexión salieron a relucir los diversos métodos de las mujeres para mantener ese brillo en la piel, donde también Glow Fresh, gama protagonista del encuentro, aportó una propuesta que permite ampliar el concepto de luminosidad más allá de un brillo inmediato, dejando en claro a su público que «hay muchas cosas capaces de hacernos brillar y conseguir un efecto glow, por ejemplo, una carcajada, una emoción, sentirnos bien con nosotras mismas o cuidar la piel para que muestre todo su potencial».
Ana Brito y Valeria Ros se unen a Lierac para desmontar la exigencia estética y reivindicar el humor como mejor aliado contra los complejos
Aceptado o no, la sociedad nos ha enfrentado a las arrugas y las ha convertido en nuestro peor enemigo. Y sí, el tiempo en la piel deja marca, pero los buenos momentos también, porque hay líneas de expresión que han salido de pura risa y eso también se agradece.. Recientemente, Ana Brito y Valeria Ros se han reunido para hacernos reír de esas arrugas y de los momentos incómodos que todos hemos pasado con respecto a alguna inseguridad propia. ¿Quién mejor que ellas para darle vuelta a los estereotipos, si tras su vida pública y el paso constante por las cámaras han aprendido a disfrutar de los años y de sus aprendizajes?. A través de un stand-up comedy impulsado por Lierac, ambas han compartido sus reflexiones sobre la exigencia actual de lucir siempre perfectas. Si bien reconocen la problemática, coinciden en que la cercanía del teatro o de sus audiencias habituales disipa la toxicidad digital. Ana destaca el respeto absoluto de su comunidad y cómo en su profesión aprende a dar a las críticas el valor mínimo para que ni los halagos se le suban a la cabeza ni los malos comentarios la hundan. En la misma línea, Valeria aporta una brillante reflexión desde su perspectiva como cómica: en un entorno contradictorio que fomenta la naturalidad mientras critica el físico, subirse a un escenario a reírse de las propias penurias disuelve la importancia de la apariencia, hasta el punto de bromear con que, cuanto menos se cuida inconscientemente, más graciosa resulta.. «En un mundo incongruente en el que se fomenta la cara lavada mientras recibes hate por tu físico, salir a un escenario a hablar de tus penurias y reírte de ti misma hace que el físico pase a un segundo plano», comenta Valeria Ros. Aun así, ninguna rechaza los tratamientos: una de ellas confiesa seguir las estrictas recomendaciones de ChatGPT. «Cremas, todas; mi límite es el quirófano», afirma Ros. Por su parte, Brito asegura caer en la tentación de probarlo todo, pero recuerda un punto clave: «Cada cuerpo es diferente y es importante tenerlo presente; no todo es para todo el mundo».. En este espacio de complicidad, juego y reflexión salieron a relucir los diversos métodos de las mujeres para mantener ese brillo en la piel, donde también Glow Fresh, gama protagonista del encuentro, aportó una propuesta que permite ampliar el concepto de luminosidad más allá de un brillo inmediato, dejando en claro a su público que «hay muchas cosas capaces de hacernos brillar y conseguir un efecto glow, por ejemplo, una carcajada, una emoción, sentirnos bien con nosotras mismas o cuidar la piel para que muestre todo su potencial».
