Aunque pudiera parecer que el bloqueo del Estrecho de Ormuz afecta sólo al gas y el petróleo, la realidad es que tiene repercusión en otros muchos más sectores, e incluso la industria farmacéutica se podría ver salpicada, especialmente en Estados Unidos, donde dependen de India para la fabricación de genéricos. Ormuz es vital para la llegada de insumos para estos medicamentos, generalmente ligados a materias primas petroquímicas. Tales insumos químicos han de llegar a China e India usando los corredores de Dubái y Emiratos, también afectados por el conflicto, antes de entrar en Estados Unidos, donde el 90 por ciento de las recetas dispensadas son de genéricos.. Distribuidoras y fabricantes tienen reserva de hasta 60 días, de manera que empezaría a haber problemas en caso de que la guerra se prolongue más de dos meses. Si bien de momento no se han detectado incidencias relevantes, no se puede obviar la incertidumbre en el sector. Ya hay algunos genéricos afectados.. Con relación a Europa, también una parte significativa de materias primas y componentes procede de terceros países. La alteración de las rutas comerciales estratégicas o en los costes de transporte puede impactar a un sector en el que entre el 60 y el 80 por ciento de los ingredientes farmacéuticos activos proceden de China o India. Aunque la logística desde estos países aún no se ha visto bloqueada, el minado de Ormuz ha limitado seriamente la capacidad de carga y los vuelos directos desde India, lo que provoca retrasos en la liberación de lotes, amén de un incremento significativo de los costes del transporte aéreo y también del marítimo.. Caso de que la situación se prolongara más de cuatro o cinco semanas, se anticipa la posibilidad de escasez de genéricos tan usuales como como el tadalafilo y el clopidogrel, y en Estados Unidos la amoxicilina y la metformina.
La industria farmacéutica se podría ver salpicada, especialmente en Estados Unidos, donde dependen de India
Aunque pudiera parecer que el bloqueo del Estrecho de Ormuz afecta sólo al gas y el petróleo, la realidad es que tiene repercusión en otros muchos más sectores, e incluso la industria farmacéutica se podría ver salpicada, especialmente en Estados Unidos, donde dependen de India para la fabricación de genéricos. Ormuz es vital para la llegada de insumos para estos medicamentos, generalmente ligados a materias primas petroquímicas. Tales insumos químicos han de llegar a China e India usando loscorredores de Dubái y Emiratos, también afectados por el conflicto, antes de entrar en Estados Unidos, donde el 90 por ciento de las recetas dispensadas son de genéricos.. Distribuidoras y fabricantes tienen reserva de hasta 60 días, de manera que empezaría a haber problemas en caso de que la guerra se prolongue más de dos meses. Si bien de momento no se han detectado incidencias relevantes, no se puede obviar la incertidumbre en el sector. Ya hay algunos genéricos afectados.. Con relación a Europa, también una parte significativa de materias primas y componentes procede de terceros países. La alteración de las rutas comerciales estratégicas o en los costes de transporte puede impactar a un sector en el que entre el 60 y el 80 por ciento de los ingredientes farmacéuticos activos proceden de China o India. Aunque la logística desde estos países aún no se ha visto bloqueada, el minado de Ormuz ha limitado seriamente la capacidad de carga y los vuelos directos desde India, lo que provoca retrasos en la liberación de lotes, amén de un incremento significativo de los costes del transporte aéreo y también del marítimo.. Caso de que la situación se prolongara más de cuatro o cinco semanas, se anticipa la posibilidad de escasez de genéricos tan usuales como como el tadalafilo y el clopidogrel, y en Estados Unidos la amoxicilina y la metformina.
