Un instructor de autoescuela del cantón de Turgovia, en el norte de Suiza, ha sido condenado a pagar una multa de unos 17.000 francos suizos, cerca de 18.500 euros, por ayudar a varios alumnos a copiar en el examen del carné de conducir mediante auriculares inalámbricos, según informó el medio suizo SRF.
El tribunal le consideró responsable de cuatro delitos como cómplice por “soplar” las respuestas a los aspirantes durante la prueba. Además, tres alumnos que utilizaron este sistema también fueron sancionados, con multas de entre 2.000 y 4.200 francos suizos.
La defensa del instructor no convenció al tribunal
Los hechos se remontan a 2022 y comenzaron con una sospecha durante uno de los exámenes. Un supervisor detectó un comportamiento extraño en un candidato y avisó a la Policía, aunque en ese momento no se pudo demostrar el fraude.
Sin embargo, el caso no quedó ahí. Dos meses después, el mismo aspirante volvió a presentarse y, en esta ocasión, fue sorprendido in fraganti. Ahí se descubrió que contaba con la ayuda de su instructor, que le iba indicando las respuestas en tiempo real.
Para ello, utilizaban un sistema sencillo pero efectivo: auriculares inalámbricos a través de los que el profesor transmitía las respuestas correctas durante la prueba.
Durante el juicio, el instructor negó haber actuado con intención de engañar y aseguró que su intervención se limitaba a traducir las preguntas del examinador para ayudar al alumno. No obstante, el tribunal no consideró creíble esta explicación.
La sentencia lo sitúa como pieza clave del sistema y apunta a que participó en varios episodios similares. A partir de esa primera sospecha, la investigación permitió seguir el rastro del candidato y destapar este método en otros casos.
Un instructor de autoescuela del cantón de Turgovia, en el norte de Suiza, ha sido condenado a pagar una multa de unos 17.000 francos suizos, cerca de 18.500 euros, por ayudar a varios alumnos a copiar en el examen del carné de conducir mediante auriculares inalámbricos, según informó el medio suizo SRF.. El tribunal le consideró responsable de cuatro delitos como cómplice por “soplar” las respuestas a los aspirantes durante la prueba. Además, tres alumnos que utilizaron este sistema también fueron sancionados, con multas de entre 2.000 y 4.200 francos suizos.. La defensa del instructor no convenció al tribunal. Los hechos se remontan a 2022 y comenzaron con una sospecha durante uno de los exámenes. Un supervisor detectó un comportamiento extraño en un candidato y avisó a la Policía, aunque en ese momento no se pudo demostrar el fraude.. Sin embargo, el caso no quedó ahí. Dos meses después, el mismo aspirante volvió a presentarse y, en esta ocasión, fue sorprendido in fraganti. Ahí se descubrió que contaba con la ayuda de su instructor, que le iba indicando las respuestas en tiempo real.. Para ello, utilizaban un sistema sencillo pero efectivo: auriculares inalámbricos a través de los que el profesor transmitía las respuestas correctas durante la prueba.. Durante el juicio, el instructor negó haber actuado con intención de engañar y aseguró que su intervención se limitaba a traducir las preguntas del examinador para ayudar al alumno. No obstante, el tribunal no consideró creíble esta explicación.. La sentencia lo sitúa como pieza clave del sistema y apunta a que participó en varios episodios similares. A partir de esa primera sospecha, la investigación permitió seguir el rastro del candidato y destapar este método en otros casos.
Un examen, un auricular y una sospecha: así se destapó el sistema con el que un instructor ayudaba a copiar a sus alumnos
Un instructor de autoescuela del cantón de Turgovia, en el norte de Suiza, ha sido condenado a pagar una multa de unos 17.000 francos suizos, cerca de 18.500 euros, por ayudar a varios alumnos a copiar en el examen del carné de conducir mediante auriculares inalámbricos, según informó el medio suizo SRF.. El tribunal le consideró responsable de cuatro delitos como cómplice por “soplar” las respuestas a los aspirantes durante la prueba. Además, tres alumnos que utilizaron este sistema también fueron sancionados, con multas de entre 2.000 y 4.200 francos suizos.. Los hechos se remontan a 2022 y comenzaron con una sospecha durante uno de los exámenes. Un supervisor detectó un comportamiento extraño en un candidato y avisó a la Policía, aunque en ese momento no se pudo demostrar el fraude.. Sin embargo, el caso no quedó ahí. Dos meses después, el mismo aspirante volvió a presentarse y, en esta ocasión, fue sorprendido in fraganti. Ahí se descubrió que contaba con la ayuda de su instructor, que le iba indicando las respuestas en tiempo real.. Para ello, utilizaban un sistema sencillo pero efectivo: auriculares inalámbricos a través de los que el profesor transmitía las respuestas correctas durante la prueba.. Durante el juicio, el instructor negó haber actuado con intención de engañar y aseguró que su intervención se limitaba a traducir las preguntas del examinador para ayudar al alumno. No obstante, el tribunal no consideró creíble esta explicación.. La sentencia lo sitúa como pieza clave del sistema y apunta a que participó en varios episodios similares. A partir de esa primera sospecha, la investigación permitió seguir el rastro del candidato y destapar este método en otros casos.
