El Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona se encuentra al frente de un consorcio europeo que ha iniciado un ensayo clínico pionero dirigido a buscar nuevas opciones terapéuticas frente al glioma difuso intrínseco de tronco (DIPG), uno de los tumores cerebrales infantiles más frecuentes y agresivos, además de ser altamente letales. El proyecto estudia una combinación de inmunoterapia que hasta ahora no había sido evaluada en humanos de esta manera.. Se trata de un estudio de Fase I cuyo principal propósito es determinar si este nuevo tratamiento es seguro y puede llevarse a cabo. El DIPG afecta sobre todo a niños de entre cinco y diez años y se caracteriza por crecer de manera difusa dentro del tronco encefálico. Esta región del cerebro controla funciones esenciales, entre ellas la respiración y la deglución, lo que hace que la cirugía no sea una opción viable. Además, es imposible extirparlo quirúrgicamente y los tratamientos convencionales no funcionan.. Un enfoque que combina tratamiento y monitorización. El proyecto EPICA-DIPG plantea una estrategia que no se limita a estudiar la posible eficacia de la inmunoterapia. El ensayo también incorpora herramientas de diagnóstico complementarias mínimamente invasivas que permitirán realizar un seguimiento de la respuesta del sistema inmunitario durante el tratamiento.. La investigación contará con la colaboración de tres centros europeos de referencia, que serán los encargados de coordinar el reclutamiento de pacientes: el SJD Pediatric Cancer Center Barcelona (España), el Hospital Bambino Gesù (Italia) y el Centro Princesa Máxima (Países Bajos).. «Para un cáncer pediátrico raro como éste, el ensayo, las herramientas de monitorización, la preparación regulatoria y el modelo de administración deben considerarse conjuntamente si el proyecto quiere generar evidencia útil», ha explicado Andrés Morales, el director asistencial del PCCB e investigador del Institut de Recerca Sant Joan de Déu.. La importancia de abordar el tratamiento de manera integral también ha sido destacada por la inmunóloga e investigadora pediátrica Alessandra Magnani, responsable de la Plataforma de Terapias Avanzadas del Hospital Sant Joan de Déu Barcelona.. “Una terapia celular compleja debe evaluarse como una vía completa: cómo se produce, transporta, administra y monitoriza. Esto cobra especial importancia cuando se trata de tumores pediátricos poco frecuentes, ya que ningún centro por separado puede resolver todas las cuestiones relacionadas con el tratamiento”, añade Magnani.. La participación de las familias. El desarrollo del ensayo también ha contado con la implicación directa de asociaciones de pacientes y familiares. Entre ellas se encuentran iniciativas como GoodMax o Pulseras Candela en España, que han participado activamente tanto en la financiación como en la elaboración del protocolo.. De esta manera, el proyecto EPICA-DIPG pretende abordar el tratamiento del tumor desde diferentes frentes, combinando la nueva estrategia de inmunoterapia con sistemas que permitan controlar de forma poco invasiva la respuesta de los pacientes.
Se trata de un estudio de Fase I cuyo principal propósito es determinar si este nuevo tratamiento es seguro y puede llevarse a cabo
El Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona se encuentra al frente de un consorcio europeo que ha iniciado un ensayo clínico pionero dirigido a buscar nuevas opciones terapéuticas frente al glioma difuso intrínseco de tronco (DIPG), uno de los tumores cerebrales infantiles más frecuentes y agresivos, además de ser altamente letales. El proyecto estudia una combinación de inmunoterapia que hasta ahora no había sido evaluada en humanos de esta manera.. Se trata de un estudio de Fase I cuyo principal propósito es determinar si este nuevo tratamiento es seguro y puede llevarse a cabo. El DIPG afecta sobre todo a niños de entre cinco y diez años y se caracteriza por crecer de manera difusa dentro del tronco encefálico. Esta región del cerebro controla funciones esenciales, entre ellas la respiración y la deglución, lo que hace que la cirugía no sea una opción viable. Además, es imposible extirparlo quirúrgicamente y los tratamientos convencionales no funcionan.. Un enfoque que combina tratamiento y monitorización. El proyecto EPICA-DIPG plantea una estrategia que no se limita a estudiar la posible eficacia de la inmunoterapia. El ensayo también incorpora herramientas de diagnóstico complementarias mínimamente invasivas que permitirán realizar un seguimiento de la respuesta del sistema inmunitario durante el tratamiento.. La investigación contará con la colaboración de tres centros europeos de referencia, que serán los encargados de coordinar el reclutamiento de pacientes: el SJD Pediatric Cancer Center Barcelona (España), el Hospital Bambino Gesù (Italia) y el Centro Princesa Máxima (Países Bajos).. «Para un cáncer pediátrico raro como éste, el ensayo, las herramientas de monitorización, la preparación regulatoria y el modelo de administración deben considerarse conjuntamente si el proyecto quiere generar evidencia útil», ha explicado Andrés Morales, el director asistencial del PCCB e investigador del Institut de Recerca Sant Joan de Déu.. La importancia de abordar el tratamiento de manera integral también ha sido destacada por la inmunóloga e investigadora pediátrica Alessandra Magnani, responsable de la Plataforma de Terapias Avanzadas del Hospital Sant Joan de Déu Barcelona.. “Una terapia celular compleja debe evaluarse como una vía completa: cómo se produce, transporta, administra y monitoriza. Esto cobra especial importancia cuando se trata de tumores pediátricos poco frecuentes, ya que ningún centro por separado puede resolver todas las cuestiones relacionadas con el tratamiento”, añade Magnani.. La participación de las familias. El desarrollo del ensayo también ha contado con la implicación directa de asociaciones de pacientes y familiares. Entre ellas se encuentran iniciativas como GoodMax o Pulseras Candela en España, que han participado activamente tanto en la financiación como en la elaboración del protocolo.. De esta manera, el proyecto EPICA-DIPG pretende abordar el tratamiento del tumor desde diferentes frentes, combinando la nueva estrategia de inmunoterapia con sistemas que permitan controlar de forma poco invasiva la respuesta de los pacientes.
