La Audiencia Nacional ha celebrado este lunes la vista por la petición de extradición de James, Fergie, Chambers, el millonario activista propalestino detenido el pasado julio en Ibiza y al que Estados Unidos reclama tras acusarle de lavado de dinero y prestar apoyo financiero a organizaciones vinculadas al grupo terrorista Hamás. En la vista, Chambers ha pedido no ser entregado a las autoridades estadounidenses, ya que considera que todo el caso es una “persecución política” por su apoyo a Palestina y sus críticas a Israel. Además, la defensa ha reclamado su puesta en libertad y ha incidido en el “arraigo” en España del detenido, “donde ya tenía decidido establecerse” porque, según él mismo ha dicho, “es un país que está en el lado bueno de la historia en relación con el genocidio en Palestina”.. Seguir leyendo
La Audiencia Nacional ha celebrado este lunes la vista por la petición de extradición de James, Fergie, Chambers, el millonario activista propalestino detenido el pasado julio en Ibiza y al que Estados Unidos reclama tras acusarle de lavado de dinero y prestar apoyo financiero a organizaciones vinculadas al grupo terrorista Hamás. En la vista, Chambers ha pedido no ser entregado a las autoridades estadounidenses, ya que considera que todo el caso es una “persecución política” por su apoyo a Palestina y sus críticas a Israel. Además, la defensa ha reclamado su puesta en libertad y ha incidido en el “arraigo” en España del detenido, “donde ya tenía decidido establecerse” porque, según él mismo ha dicho, “es un país que está en el lado bueno de la historia en relación con el genocidio en Palestina”.. Los abogados de Chambers han incidido igualmente en la “cuestionable” actuación de las autoridades norteamericanas y han subrayado que la reclamación se sostiene únicamente sobre una denuncia de la Fiscalía de EE UU.. El Consejo de Ministros dio traslado de la petición de extradición a la Audiencia Nacional el pasado martes, aunque la ministra portavoz, Elma Sáiz, explicó que era “algo puramente procedimental” y que la “decisión definitiva” aún no está tomada.. Chambers, de 41 años, heredó una fortuna de una de las familias más ricas de Estados Unidos, los propietarios del grupo Cox (centrado en las telecomunicaciones), que factura 20.000 millones de dólares al año. Se ha definido a sí mismo como marxista-leninista y revolucionario. La orden de detención internacional de Interpol le acusaba de tres delitos: lavado de dinero, disturbios y conspiración para disturbios [que no existe como tal en el ordenamiento español], castigados en EE UU con hasta 30 años de cárcel en total. En el momento de la detención, el pasado julio, se encontraba en Ibiza con su mujer, la actriz y productora Stella Schnabel, buscando un colegio para su hijo, ya que pretendían instalarse en la isla.. EL PAÍS preguntó a Chambers, a través de su esposa, a qué grupos había apoyado en Palestina. Desde prisión, el activista envió la siguiente respuesta: “No soy palestino y no tengo control sobre a quiénes votan. Soy un defensor de los derechos humanos y por eso siempre ofreceré mi apoyo moral a las personas que luchan por sus vidas, por las vidas de sus hijos y por la libertad. Ya sea el CNA en Sudáfrica [el histórico partido de Nelson Mandela]; el FNL en Argelia [el partido que lideró la independencia del país], las fuerzas europeas unidas contra Hitler en la década de 1940 o cualquier lucha anticolonial. Siempre apoyaré a esas personas y sus derechos”.. El exmagistrado de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, que encabeza su defensa, advierte que el caso obedece a una persecución política y confía en que el Gobierno no acceda finalmente a la extradición de Chambers. “España no puede defender el derecho internacional y los derechos del pueblo palestino y la protección de quienes prestan ayuda humanitaria y, al mismo tiempo, permitir que prospere una solicitud que presenta claros indicios de persecución política por parte de la Administración norteamericana al estar dirigida contra una persona por su actividad política y por su solidaridad con Palestina. Confiamos en que las autoridades judiciales se encarguen ahora de evitar un daño irreparable en la defensa de la causa palestina”, aseguró tras conocer que el Consejo de Ministros había trasladado la petición a la Justicia.. La esposa de Chambers está embarazada. “Fergie podría pasar el primer año de vida de nuestro bebé sin poder sostenerlo en brazos, viéndolo solo a través de un cristal, a pesar de no haber sido condenado por ningún delito. Si España finalmente autoriza su extradición, podrían pasar muchos años antes de que pueda abrazar a nuestros hijos”, lamentó Schnabel, que deseaba que el Gobierno rechazase de plano la petición de EEUU.. Tras la revisión de la solicitud de extradición en la Audiencia Nacional y si esta prospera, la última palabra corresponderá al Gobierno, según la ley de extradición. La Casa Blanca ha criticado abiertamente a España por la postura firme del Ejecutivo de Pedro Sánchez frente a la masacre en Gaza, y el hecho de que abanderara el reconocimiento de Palestina como Estado provocó airadas reacciones del principal aliado de Israel y de su primer ministro, Benjamín Netanyahu.. Donald Trump ha sancionado a ocho jueces y tres fiscales del Tribunal Penal Internacional por llevar a cabo investigaciones relacionadas con EEUU e Israel. Una de las sancionadas, la jueza de apelaciones ugandesa Solomy Balungi Bossa, declaró en una entrevista reciente a EL PAÍS: “Para Trump somos como los terroristas o narcotraficantes”. Las sanciones, añadió, “son un intento de coacción” para entorpecer la investigación de crímenes de guerra o contra la humanidad. El despacho de Baltasar Garzón encuadra la orden de detención de Chambers en ese contexto y recuerda que Washington también ha sancionado a la relatora de la ONU para los Territorios Palestinos Ocupados, Francesca Albanese. El Departamento de Estado de EE UU la acusa de “antisemitismo” y de apoyar “al terrorismo.
El activista, detenido en Ibiza el pasado julio, vincula las acusaciones contra él a una persecución política por su apoyo a Gaza
