Entiendo que Sánchez le tenga cariño, porque es un personaje atrabiliario y pintoresco. Le cuesta desprenderse de él, pero a estas alturas no debería tener ninguna duda de su inutilidad. Hace tiempo que llegó a su nivel de incompetencia y ahora chapotea feliz en el barro de la mediocridad y la estulticia. Estos días anda muy satisfecho, porque ha conseguido una gran notoriedad pública con sus comparecencias mediáticas. En cualquier momento se hace ingeniero por la universidad de Ganímedes, ya que no parece que el Derecho, a pesar de ser licenciado, sea un terreno en el que se maneje con soltura. No hay duda de que Júpiter sería un buen destino para este personaje menor de la política española. A Puente le gusta complacer al Zeus del socialismo mundial, aunque no parece que consiga cumplir su sueño de sucederlo. Ni en la dirección del partido ni en la del gobierno. Es curioso cómo van cayendo los que pensaron que serían las sucesoras o los sucesores. Alegría sufrirá una enorme derrota en Aragón y le sucederá a Montero en Andalucía.. No creo que nadie se sorprenda por que Puente haya culpado al PP de los problemas de la red ferroviaria, aunque podría incluir a UCD y remontarse a Franco. Es lo que da de sí un ministro sanchista. Estoy a favor del «ascensor social», pero en este caso es la demostración de lo que decían mis padres: «de donde no hay, no se puede sacar». Con él, Sánchez ha aplicado la famosa frase de «ministro, aunque sea de Marina», ya que no tiene ni formación ni experiencia. Es bueno recordar que la gestión socialista fue un desastre y Rajoy se encontró a un país al borde de la suspensión de pagos. Entiendo que el señorito de provincias tiene conocimientos superficiales, pero es algo tan sencillo como mirar los indicadores macroeconómicos desde 2011 hasta la moción de censura. Por tanto, con una situación catastrófica y una prima de riesgo disparada se contuvo el gasto sin poner en riesgo el Estado del Bienestar y la calidad de las infraestructuras. Cuando se superó la crisis, el PP recuperó el ritmo. Otra cosa son las mentiras de la izquierda política y mediática. El problema ha sido y sigue siendo la incompetencia de Puente.. Francisco Marhuenda. De la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE)
«El problema ha sido y sigue siendo la incompetencia de Puente»
Entiendo que Sánchez le tenga cariño, porque es un personaje atrabiliario y pintoresco. Le cuesta desprenderse de él, pero a estas alturas no debería tener ninguna duda de su inutilidad. Hace tiempo que llegó a su nivel de incompetencia y ahora chapotea feliz en el barro de la mediocridad y la estulticia. Estos días anda muy satisfecho, porque ha conseguido una gran notoriedad pública con sus comparecencias mediáticas. En cualquier momento se hace ingeniero por la universidad de Ganímedes, ya que no parece que el Derecho, a pesar de ser licenciado, sea un terreno en el que se maneje con soltura. No hay duda de que Júpiter sería un buen destino para este personaje menor de la política española. A Puente le gusta complacer al Zeus del socialismo mundial, aunque no parece que consiga cumplir su sueño de sucederlo. Ni en la dirección del partido ni en la del gobierno. Es curioso cómo van cayendo los que pensaron que serían las sucesoras o los sucesores. Alegría sufrirá una enorme derrota en Aragón y le sucederá a Montero en Andalucía.. No creo que nadie se sorprenda por que Puente haya culpado al PP de los problemas de la red ferroviaria, aunque podría incluir a UCD y remontarse a Franco. Es lo que da de sí un ministro sanchista. Estoy a favor del «ascensor social», pero en este caso es la demostración de lo que decían mis padres: «de donde no hay, no se puede sacar». Con él, Sánchez ha aplicado la famosa frase de «ministro, aunque sea de Marina», ya que no tiene ni formación ni experiencia. Es bueno recordar que la gestión socialista fue un desastre y Rajoy se encontró a un país al borde de la suspensión de pagos. Entiendo que el señorito de provincias tiene conocimientos superficiales, pero es algo tan sencillo como mirar los indicadores macroeconómicos desde 2011 hasta la moción de censura. Por tanto, con una situación catastrófica y una prima de riesgo disparada se contuvo el gasto sin poner en riesgo el Estado del Bienestar y la calidad de las infraestructuras. Cuando se superó la crisis, el PP recuperó el ritmo. Otra cosa son las mentiras de la izquierda política y mediática. El problema ha sido y sigue siendo la incompetencia de Puente.. Francisco Marhuenda. De la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE)
