Los mercados energéticos reaccionan menos a los acontecimientos militares que a las expectativas sobre su impacto real en la oferta mundial de petróleo
El mercado del petróleo ha comenzado la semana corrigiendo con fuerza el repunte registrado en las últimas jornadas. El barril de Brent, de referencia en Europa, llegó a desplomarse más de un 6,5% este lunes hasta situarse en torno a los 90,4 dólares, después de haber cerrado el pasado viernes en 96,78 dólares y de rozar durante la semana la barrera psicológica de los 100 dólares.La caída refleja un cambio en la percepción de los inversores, que reducen parte de la prima de riesgo geopolítico incorporada en los últimos días al considerar menos probable, por ahora, una interrupción inmediata del suministro mundial de crudo.La corrección llega en un contexto en el que la incertidumbre sigue dominando Oriente Medio. Irán aseguró durante la madrugada haber interceptado seis buques que pretendían atravesar una ruta que considera «insegura» en el estrecho de Ormuz, mientras Israel mantiene su operación militar en Cisjordania y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, viaja a Washington para reunirse este martes con el presidente estadounidense, Donald Trump.Sobre la mesa figuran tanto la evolución del conflicto con la República Islámica como las opciones que estudia la Casa Blanca, que van desde mantener la presión militar hasta explorar una vía diplomática.Sin embargo, la reacción de los mercados apunta a que los operadores diferencian entre una elevada tensión política y un escenario de ruptura del suministro energético. Aunque el riesgo geopolítico continúa siendo elevado, el mercado empieza a descontar que ninguna de las partes tiene interés en provocar un cierre prolongado del estrecho de Ormuz, el corredor marítimo por el que transita aproximadamente una quinta parte del petróleo que se comercializa por vía marítima en el mundo.La evolución del Brent estuvo acompañada por un comportamiento similar en el resto de mercados energéticos. El West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, llegó a caer más de un 6%, hasta situarse en torno a los 83,6 dólares por barril. También el gas natural europeo registró una fuerte corrección: el contrato TTF, referencia para Europa, cedía más de un 9%, hasta los 58,46 euros por megavatio hora, alejándose de los máximos alcanzados durante la semana pasada.La volatilidad de las últimas sesiones ilustra cómo los mercados energéticos reaccionan menos a los acontecimientos militares que a las expectativas sobre su impacto real en la oferta mundial de petróleo. Durante los últimos días, el Brent había incorporado una importante prima de riesgo ante la posibilidad de que el conflicto desembocara en restricciones al tráfico marítimo por Ormuz o en ataques a infraestructuras energéticas de la región. La caída de este lunes responde, en buena medida, a que los inversores consideran que ese escenario extremo pierde probabilidad, al menos en el corto plazo.El estrecho de Ormuz constituye uno de los principales puntos neurálgicos del sistema
El mercado del petróleo ha comenzado la semana corrigiendo con fuerza el repunte registrado en las últimas jornadas. El barril de Brent, de referencia en Europa, llegó a desplomarse más de un 6,5% este lunes hasta situarse en torno a los 90,4 dólares, después de haber cerrado el pasado viernes en 96,78 dólares y de rozar durante la semana la barrera psicológica de los 100 dólares. La caída refleja un cambio en la percepción de los inversores, que reducen parte de la prima de riesgo geopolítico incorporada en los últimos días al considerar menos probable, por ahora, una interrupción inmediata del suministro mundial de crudo. La corrección llega en un contexto en el que la incertidumbre sigue dominando Oriente Medio. Irán aseguró durante la madrugada haber interceptado seis buques que pretendían atravesar una ruta que considera «insegura» en el estrecho de Ormuz, mientras Israel mantiene su operación militar en Cisjordania y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, viaja a Washington para reunirse este martes con el presidente estadounidense, Donald Trump. Sobre la mesa figuran tanto la evolución del conflicto con la República Islámica como las opciones que estudia la Casa Blanca, que van desde mantener la presión militar hasta explorar una vía diplomática. Sin embargo, la reacción de los mercados apunta a que los operadores diferencian entre una elevada tensión política y un escenario de ruptura del suministro energético. Aunque el riesgo geopolítico continúa siendo elevado, el mercado empieza a descontar que ninguna de las partes tiene interés en provocar un cierre prolongado del estrecho de Ormuz, el corredor marítimo por el que transita aproximadamente una quinta parte del petróleo que se comercializa por vía marítima en el mundo. La evolución del Brent estuvo acompañada por un comportamiento similar en el resto de mercados energéticos. El West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, llegó a caer más de un 6%, hasta situarse en torno a los 83,6 dólares por barril. También el gas natural europeo registró una fuerte corrección: el contrato TTF, referencia para Europa, cedía más de un 9%, hasta los 58,46 euros por megavatio hora, alejándose de los máximos alcanzados durante la semana pasada. La volatilidad de las últimas sesiones ilustra cómo los mercados energéticos reaccionan menos a los acontecimientos militares que a las expectativas sobre su impacto real en la oferta mundial de petróleo. Durante los últimos días, el Brent había incorporado una importante prima de riesgo ante la posibilidad de que el conflicto desembocara en restricciones al tráfico marítimo por Ormuz o en ataques a infraestructuras energéticas de la región. La caída de este lunes responde, en buena medida, a que los inversores consideran que ese escenario extremo pierde probabilidad, al menos en el corto plazo. El estrecho de Ormuz constituye uno de los principales puntos neurálgicos del s
