El calendario marca que a finales de septiembre la Liga deja espacio para los partidos de selecciones y que el Atlético derrota al Real Madrid en el Metropolitano. El guion se repite, aunque cambien los protagonistas y los gestos. Julián Álvarez, héroe hace un año de los rojiblancos, ahora es repudiado por su afición. Y mientras Simeone permanece en el banquillo del Atlético, ve pasar a diferentes habitantes por el de al lado. Donde hace un año estaba Xabi Alonso ahora se sienta Mourinho. Un duelo que suena antiguo, a tiempos pasados. Tanto, que no se enfrentaban desde hace doce años en la semifinal de la Liga de Campeones que el Atlético ganó al Chelsea en 2014.. La carrera de Simeone es de las más estables del planeta para un entrenador. La de Mourinho era una imparable cuesta abajo hasta que el Real Madrid lo recuperó. Y el derbi acabó igual que la última vez que se vieron los dos entrenadores. Igual que la última vez que se cruzaron con Mourinho en el banquillo madridista, aquella final de Copa en el Bernabéu que ganó el Atlético con un cabezazo de Miranda.. No está Julián para heroicidades, pero Giuliano demostró que además del apellido puede echarse más cosas a la espalda. A su equipo, en algún momento. Su velocidad comenzó a decidir el partido en el comienzo de la segunda mitad. Ganó la espalda a la defensa del Real Madrid y cuando Huijsen quiso rectificar lo hizo tarde y mal. Agarró al extremo del Atlético y Ortiz Arias marcó el punto de penalti. Desde allí marcó Grimaldo, uno de los mejores especialistas del continente con la pelota parada, que no encontró mejor manera de festejar su trigesimoprimer cumpleaños.. Con el gol a favor y el rival con un jugador menos, el Atlético encontró los espacios que le gustan para jugar. Y por allí volvió a colarse Giuliano desde la derecha para poner un pase que remató Jonathan David en el área pequeña. Giuliano encontró más libertad jugando más adelantado en la segunda mitad. El cambio de Koke por Pubill mandó a Llorente, que había comenzado como mediocentro, al lateral derecho y el argentino pudo adelantar su posición y aumentar su presencia en el juego.. En seis minutos el Atlético había liquidado al Real Madrid y la única duda era saber si el partido iba a acabar en goleada. Julián Álvarez tuvo la oportunidad de redimirse un poco ante su afición, pero Courtois respondió con una doble parada a su remate y al cabezazo previo de Cuti Romero, que estuvo mejor en el área del Real Madrid que en la suya. El guardameta belga es el único que puede competir en el nivel de decibelios de los silbidos que recibe del Metropolitano con Julián.. De repente, un partido que había nacido como un derbi entre cuarto A y cuarto B en el patio del colegio cobró vida. En la primera parte solo un par de entradas a destiempo y algún amago de tangana habían sacado el partido de la intrascendencia que consumía el juego de los dos equipos. Lo que Ortiz Arias vio como una amarilla por entrada de Bellingham a Cuti Romero acabó después de la revisión en una amarilla para el argentino que podía haber sido roja.. Reclamó roja también el Real Madrid para Kang In Lee por una entrada a Valverde con los tacos por delante en el final de la primera mitad, pero no hubo caso. No hubo sanción para el surcoreano.. El Real Madrid parecía confiarlo todo a una carrera de Mbappé, que tenía terreno por delante para correr y buscar un gol que casi nunca estuvo cerca. Mejoró el equipo con los cambios y acabó cerca de la igualada que parecía inimaginable durante todo el encuentro.. Diomandé llevó el peligro que Vinicius ni siquiera había imaginado. Desde la banda izquierda era la principal amenaza del Real Madrid. Mejor cuando juega al espacio que al pie, pero el costamarfileño era el mejor argumento ofensivo de los madridistas. Y tuvo la mejor oportunidad para acercar a su equipo con un remate desde fuera del área que chocó con Oblak, que había salido a tapar portería.. Bernardo Silva apareció demasiado tarde para generar el juego que necesitaba el Real Madrid. Quedaban menos de diez minutos cuando Mourinho lo mandó al campo, pero entró a tiempo de poner un balón en la cabeza de Rudiger para acercar a su equipo a una igualada que ya parecía cercana en esos momentos.. Lo que antes era tranquilidad se convirtió en nervios para el Atlético de Madrid, que vio cómo la ventaja que le parecía cómoda estaba en peligro. Le costaba sacar la pelota de su área, pero el Real Madrid no supo llegar al empate.. Había llegado tarde al derbi. Cuando se decidió a buscar la igualada quedaba poco tiempo y la desventaja era grande. El guion se repite. Acaba septiembre, la Liga deja paso a la selección y el Atlético ya está por encima del Real Madrid. Aunque Julián no sea capaz de cambiar los silbidos de su estadio por aplausos.. Llega en el Metropolitano el primer gran derbi del campeonato, con los dos equipos necesitados de una victoria para seguir enganchados en la cabeza de la tabla. Primera gran piedra de toque del Madrid de Mourinho esta temporada. Atlético – Real Madrid: séptima jornada de LaLiga EA Sports, en vivo online
El primer gol del Atlético, penalti y expulsión de Huijsen, lo cambió todo. Los madridistas reclamaron dos rojas a los rojiblancos en la primera mitad, para Romero y Kang In Lee
El derbi. El primer gol del Atlético, penalti y expulsión de Huijsen, lo cambió todo. Los madridistas reclamaron dos rojas a los rojiblancos en la primera mitad, para Romero y Kang In Lee. Mourinho: «El árbitro del derbi tiene 41 años y no es bueno y, el pobre, viene al Metropolitano y no ha podido con la presión». Madrid Creada: 20.09.2026 19:35. Última actualización: 20.09.2026 19:35. El calendario marca que a finales de septiembre la Liga deja espacio para los partidos de selecciones y que el Atlético derrota al Real Madrid en el Metropolitano. El guion se repite, aunque cambien los protagonistas y los gestos. Julián Álvarez, héroe hace un año de los rojiblancos, ahora es repudiado por su afición. Y mientras Simeone permanece en el banquillo del Atlético, ve pasar a diferentes habitantes por el de al lado. Donde hace un año estaba Xabi Alonso ahora se sienta Mourinho. Un duelo que suena antiguo, a tiempos pasados. Tanto, que no se enfrentaban desde hace doce años en la semifinal de la Liga de Campeones que el Atlético ganó al Chelsea en 2014.. La carrera de Simeone es de las más estables del planeta para un entrenador. La de Mourinho era una imparable cuesta abajo hasta que el Real Madrid lo recuperó. Y el derbi acabó igual que la última vez que se vieron los dos entrenadores. Igual que la última vez que se cruzaron con Mourinho en el banquillo madridista, aquella final de Copa en el Bernabéu que ganó el Atlético con un cabezazo de Miranda.. No está Julián para heroicidades, pero Giuliano demostró que además del apellido puede echarse más cosas a la espalda. A su equipo, en algún momento. Su velocidad comenzó a decidir el partido en el comienzo de la segunda mitad. Ganó la espalda a la defensa del Real Madrid y cuando Huijsen quiso rectificar lo hizo tarde y mal. Agarró al extremo del Atlético y Ortiz Arias marcó el punto de penalti. Desde allí marcó Grimaldo, uno de los mejores especialistas del continente con la pelota parada, que no encontró mejor manera de festejar su trigesimoprimer cumpleaños.. Con el gol a favor y el rival con un jugador menos, el Atlético encontró los espacios que le gustan para jugar. Y por allí volvió a colarse Giuliano desde la derecha para poner un pase que remató Jonathan David en el área pequeña. Giuliano encontró más libertad jugando más adelantado en la segunda mitad. El cambio de Koke por Pubill mandó a Llorente, que había comenzado como mediocentro, al lateral derecho y el argentino pudo adelantar su posición y aumentar su presencia en el juego.. En seis minutos el Atlético había liquidado al Real Madrid y la única duda era saber si el partido iba a acabar en goleada. Julián Álvarez tuvo la oportunidad de redimirse un poco ante su afición, pero Courtois respondió con una doble parada a su remate y al cabezazo previo de Cuti Romero, que estuvo mejor en el área del Real Madrid que en la suya. El guardameta belga es el único que puede competir en el nivel de decibelios de los silbidos que recibe del Metropolitano con Julián.. De repente, un partido que había nacido como un derbi entre cuarto A y cuarto B en el patio del colegio cobró vida. En la primera parte solo un par de entradas a destiempo y algún amago de tangana habían sacado el partido de la intrascendencia que consumía el juego de los dos equipos. Lo que Ortiz Arias vio como una amarilla por entrada de Bellingham a Cuti Romero acabó después de la revisión en una amarilla para el argentino que podía haber sido roja.. Reclamó roja también el Real Madrid para Kang In Lee por una entrada a Valverde con los tacos por delante en el final de la primera mitad, pero no hubo caso. No hubo sanción para el surcoreano.. El Real Madrid parecía confiarlo todo a una carrera de Mbappé, que tenía terreno por delante para correr y buscar un gol que casi nunca estuvo cerca. Mejoró el equipo con los cambios y acabó cerca de la igualada que parecía inimaginable durante todo el encuentro.. Diomandé llevó el peligro que Vinicius ni siquiera había imaginado. Desde la banda izquierda era la principal amenaza del Real Madrid. Mejor cuando juega al espacio que al pie, pero el costamarfileño era el mejor argumento ofensivo de los madridistas. Y tuvo la mejor oportunidad para acercar a su equipo con un remate desde fuera del área que chocó con Oblak, que había salido a tapar portería.. Bernardo Silva apareció demasiado tarde para generar el juego que necesitaba el Real Madrid. Quedaban menos de diez minutos cuando Mourinho lo mandó al campo, pero entró a tiempo de poner un balón en la cabeza de Rudiger para acercar a su equipo a una igualada que ya parecía cercana en esos momentos.. Lo que antes era tranquilidad se convirtió en nervios para el Atlético de Madrid, que vio cómo la ventaja que le parecía cómoda estaba en peligro. Le costaba sacar la pelota de su área, pero el Real Madrid no supo llegar al empate.. Había llegado tarde al derbi. Cuando se decidió a buscar la igualada quedaba poco tiempo y la desventaja era grande. El guion se repite. Acaba septiembre, la Liga deja paso a la selección y el Atlético ya está por encima del Real Madrid. Aunque Julián no sea capaz de cambiar los silbidos de su estadio por aplausos.. Llega en el Metropolitano el primer gran derbi del campeonato, con los dos equipos necesitados de una victoria para seguir enganchados en la cabeza de la tabla. Primera gran piedra de toque del Madrid de Mourinho esta temporada. Atlético – Real Madrid: séptima jornada de LaLiga EA Sports, en vivo online. Actualizado a las 19:35. ARCHIVADO EN:
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