La selección española comenzó este lunes en Madrid los actos institucionales tras proclamarse campeona del mundo con una primera parada en el Palacio de la Zarzuela, donde fue recibida por los reyes Felipe VI y Letizia junto a la princesa Leonor y la infanta Sofía. Después, el equipo tenía previsto desplazarse al Palacio de la Moncloa antes de iniciar el recorrido de celebración por las calles de la capital. La recepción repitió la imagen vivida dos años atrás, cuando la Casa Real dio la bienvenida a la selección tras la conquista de la Eurocopa. En esta ocasión, el encuentro tuvo lugar en el salón de audiencias del Palacio de la Zarzuela, donde Leonor y Sofía acudieron luciendo la segunda equipación del combinado nacional. La expedición española llegó al recinto con cerca de media hora de retraso. El vuelo procedente de Nueva York también había aterrizado una hora y media más tarde de lo previsto. Al frente del grupo estuvieron el capitán, Rodri, y el seleccionador, Luis de la Fuente. Antes de acceder al interior del palacio, los futbolistas recibieron el reconocimiento de los trabajadores de la Zarzuela, que formaron un pasillo para dar la bienvenida a los campeones. La selección presentó además la Copa del Mundo conquistada, el segundo título mundial de la historia del fútbol español tras el logrado en Sudáfrica en 2010. Durante el acto, Felipe VI trasladó su felicitación al equipo por la conquista del campeonato. El monarca calificó el éxito como un «triunfo épico» y definió el recorrido realizado por la selección en el Mundial como «una odisea». También destacó que el grupo se mantuvo unido durante toda la competición, resaltando su solidaridad, generosidad, capacidad de lucha, resistencia y fidelidad a su estilo de juego. Acompañado por la reina Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía, el rey se dirigió a los futbolistas con unas palabras de reconocimiento por el esfuerzo realizado durante el torneo: «Venís cansados, pero qué cansancio más rico». Así, todos los futbolitas fueron pasando saludando, en traje, y de manera formal, hasta que llegó Lamine Yamal y chocó la mano al Rey como a un amigo y se dieron un abrazo.
Todos los futbolistas de la selección española han pasado por el Palacio de la Zarzuela para saludar a la Familia Real
La selección española comenzó este lunes en Madrid los actos institucionales tras proclamarse campeona del mundo con una primera parada en el Palacio de la Zarzuela, donde fue recibida por los reyes Felipe VI y Letizia junto a la princesa Leonor y la infanta Sofía. Después, el equipo tenía previsto desplazarse al Palacio de la Moncloa antes de iniciar el recorrido de celebración por las calles de la capital.La recepción repitió la imagen vivida dos años atrás, cuando la Casa Real dio la bienvenida a la selección tras la conquista de la Eurocopa. En esta ocasión, el encuentro tuvo lugar en el salón de audiencias del Palacio de la Zarzuela, donde Leonor y Sofía acudieron luciendo la segunda equipación del combinado nacional.La expedición española llegó al recinto con cerca de media hora de retraso. El vuelo procedente de Nueva York también había aterrizado una hora y media más tarde de lo previsto. Al frente del grupo estuvieron el capitán, Rodri, y el seleccionador, Luis de la Fuente.Antes de acceder al interior del palacio, los futbolistas recibieron el reconocimiento de los trabajadores de la Zarzuela, que formaron un pasillo para dar la bienvenida a los campeones. La selección presentó además la Copa del Mundo conquistada, el segundo título mundial de la historia del fútbol español tras el logrado en Sudáfrica en 2010.Durante el acto, Felipe VI trasladó su felicitación al equipo por la conquista del campeonato. El monarca calificó el éxito como un «triunfo épico» y definió el recorrido realizado por la selección en el Mundial como «una odisea». También destacó que el grupo se mantuvo unido durante toda la competición, resaltando su solidaridad, generosidad, capacidad de lucha, resistencia y fidelidad a su estilo de juego.Acompañado por la reina Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía, el rey se dirigió a los futbolistas con unas palabras de reconocimiento por el esfuerzo realizado durante el torneo: «Venís cansados, pero qué cansancio más rico».Así, todos los futbolitas fueron pasando saludando, en traje, y de manera formal, hasta que llegó Lamine Yamal y chocó la mano al Rey como a un amigo y se dieron un abrazo.
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