El Ichikawa City Zoological and Botanical Garden de Japón ha emitido un nuevo comunicado para responder a las crecientes acusaciones en redes sociales sobre el trato a Punch, el macaco bebé que se hizo viral tras ser abandonado por su madre. Algunos usuarios aseguran que el animal está siendo “acosado” o “maltratado” por otros miembros de su grupo.
La polémica comenzó tras la publicación de un vídeo en la cuenta oficial del zoo en X, en el que se veía a Punch siendo arrastrado por un macaco adulto. Según el zoo, el animal adulto era probablemente la madre de otro mono con el que Punch intentó interactuar. El centro ya había explicado anteriormente que Punch ha sido “reprendido” en varias ocasiones por otros miembros del grupo, pero insiste en que ningún mono ha mostrado agresión grave hacia él.
En su nuevo comunicado, el centro afirma que los macacos viven en una sociedad jerárquica estricta, donde los individuos dominantes ejercen “acciones disciplinarias” sobre los subordinados. El zoo subraya que estas conductas no equivalen a “abuso” en términos humanos y recuerda que primatólogos japoneses llevan casi 80 años estudiando este tipo de comportamientos en macacos salvajes.
Punch pasa la mayor parte del tiempo “en paz”, según el centro
Los responsables del zoo aseguran que Punch vive la mayor parte del día “de forma tranquila” y que cada vez hay más macacos que juegan con él o lo cuidan. Según explican, esto ha reducido el tiempo que pasa aferrado a su famoso peluche de orangután. El zoo confirmó además que varios macacos que habían mostrado comportamientos agresivos con mayor frecuencia fueron retirados temporalmente del recinto el 8 de marzo como medida preventiva.
Un equipo de tres veterinarios revisa cada día el estado de salud de todos los animales, incluido Punch. El zoo afirma que no existe evidencia de ataques que pongan en riesgo su supervivencia y niega rotundamente que esté permitiendo estas interacciones para generar simpatía pública o aumentar visitas.
Aunque muchos usuarios han pedido que Punch sea apartado del resto de macacos, el zoo explica que separarlo ahora podría impedir que volviera a integrarse en el grupo. “Punch se ha acostumbrado a vivir en este grupo”, señala el comunicado, insistiendo en que la prioridad es que pueda desarrollarse dentro de la estructura social natural de su especie.
El Ichikawa City Zoological and Botanical Garden de Japón ha emitido un nuevo comunicado para responder a las crecientes acusaciones en redes sociales sobre el trato a Punch, el macaco bebé que se hizo viral tras ser abandonado por su madre. Algunos usuarios aseguran que el animal está siendo “acosado” o “maltratado” por otros miembros de su grupo.. La polémica comenzó tras la publicación de un vídeo en la cuenta oficial del zoo en X, en el que se veía a Punch siendo arrastrado por un macaco adulto. Según el zoo, el animal adulto era probablemente la madre de otro mono con el que Punch intentó interactuar. El centro ya había explicado anteriormente que Punch ha sido “reprendido” en varias ocasiones por otros miembros del grupo, pero insiste en que ningún mono ha mostrado agresión grave hacia él.. En su nuevo comunicado, el centro afirma que los macacos viven en una sociedad jerárquica estricta, donde los individuos dominantes ejercen “acciones disciplinarias” sobre los subordinados. El zoo subraya que estas conductas no equivalen a “abuso” en términos humanos y recuerda que primatólogos japoneses llevan casi 80 años estudiando este tipo de comportamientos en macacos salvajes.. Punch pasa la mayor parte del tiempo “en paz”, según el centro. Los responsables del zoo aseguran que Punch vive la mayor parte del día “de forma tranquila” y que cada vez hay más macacos que juegan con él o lo cuidan. Según explican, esto ha reducido el tiempo que pasa aferrado a su famoso peluche de orangután. El zoo confirmó además que varios macacos que habían mostrado comportamientos agresivos con mayor frecuencia fueron retirados temporalmente del recinto el 8 de marzo como medida preventiva.. Un equipo de tres veterinarios revisa cada día el estado de salud de todos los animales, incluido Punch. El zoo afirma que no existe evidencia de ataques que pongan en riesgo su supervivencia y niega rotundamente que esté permitiendo estas interacciones para generar simpatía pública o aumentar visitas.. Aunque muchos usuarios han pedido que Punch sea apartado del resto de macacos, el zoo explica que separarlo ahora podría impedir que volviera a integrarse en el grupo. “Punch se ha acostumbrado a vivir en este grupo”, señala el comunicado, insistiendo en que la prioridad es que pueda desarrollarse dentro de la estructura social natural de su especie.
Los responsables del recinto aseguran que vive la mayor parte del día “de forma tranquila”
El Ichikawa City Zoological and Botanical Garden de Japón ha emitido un nuevo comunicado para responder a las crecientes acusaciones en redes sociales sobre el trato a Punch, el macaco bebé que se hizo viral tras ser abandonado por su madre. Algunos usuarios aseguran que el animal está siendo “acosado” o “maltratado” por otros miembros de su grupo.. La polémica comenzó tras la publicación de un vídeo en la cuenta oficial del zoo en X, en el que se veía a Punch siendo arrastrado por un macaco adulto. Según el zoo, el animal adulto era probablemente la madre de otro mono con el que Punch intentó interactuar. El centro ya había explicado anteriormente que Punch ha sido “reprendido” en varias ocasiones por otros miembros del grupo, pero insiste en que ningún mono ha mostrado agresión grave hacia él.. En su nuevo comunicado, el centro afirma que los macacos viven en una sociedad jerárquica estricta, donde los individuos dominantes ejercen “acciones disciplinarias” sobre los subordinados. El zoo subraya que estas conductas no equivalen a “abuso” en términos humanos y recuerda que primatólogos japoneses llevan casi 80 años estudiando este tipo de comportamientos en macacos salvajes.. Los responsables del zoo aseguran que Punch vive la mayor parte del día “de forma tranquila” y que cada vez hay más macacos que juegan con él o lo cuidan. Según explican, esto ha reducido el tiempo que pasa aferrado a su famoso peluche de orangután. El zoo confirmó además que varios macacos que habían mostrado comportamientos agresivos con mayor frecuencia fueron retirados temporalmente del recinto el 8 de marzo como medida preventiva.. Un equipo de tres veterinarios revisa cada día el estado de salud de todos los animales, incluido Punch. El zoo afirma que no existe evidencia de ataques que pongan en riesgo su supervivencia y niega rotundamente que esté permitiendo estas interacciones para generar simpatía pública o aumentar visitas.. Aunque muchos usuarios han pedido que Punch sea apartado del resto de macacos, el zoo explica que separarlo ahora podría impedir que volviera a integrarse en el grupo. “Punch se ha acostumbrado a vivir en este grupo”, señala el comunicado, insistiendo en que la prioridad es que pueda desarrollarse dentro de la estructura social natural de su especie.
