La disfunción eréctil no siempre empieza en la cama. A veces empieza mucho antes, con una pérdida progresiva de las erecciones nocturnas o matutinas. Este dato, aparentemente íntimo, puede funcionar como un verdadero barómetro de salud vascular. Las arterias del pene son más pequeñas que las arterias coronarias. Por eso, cuando existe aterosclerosis o daño del endotelio, el tejido que recubre los vasos sanguíneos, el pene puede manifestar el problema antes que el corazón. En algunos hombres, la pérdida de calidad eréctil precede durante años a un evento cardiovascular. Por eso hoy la medicina considera la disfunción eréctil una oportunidad de prevención. Además, las erecciones nocturnas cumplen una función protectora. Al aumentar el flujo de sangre, llega oxígeno al tejido cavernoso. Ese oxígeno ayuda a mantener la elasticidad del músculo liso del pene. Cuando las erecciones desaparecen de forma crónica, puede aparecer hipoxia, fibrosis y deterioro progresivo de la función eréctil. Un punto importante es el sueño. La apnea obstructiva, muy infradiagnosticada, fragmenta el descanso, reduce las fases REM y provoca hipoxia nocturna. No es casual que se asocie a hipertensión, fatiga, alteraciones metabólicas y problemas cardiovasculares. Por eso, ante una pérdida mantenida de erecciones matutinas, no basta con recetar una pastilla. Hay que evaluar tensión arterial, glucosa, hemoglobina glicosilada, lípidos, composición corporal, sueño, hábitos de vida y hormonas. La sexualidad masculina no está separada de la salud general. Muchas veces es una ventana temprana a lo que ocurre en todo el organismo. Consultar pronto permite prevenir mejor.
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La disfunción eréctil no siempre empieza en la cama. A veces empieza mucho antes, con una pérdida progresiva de las erecciones nocturnas o matutinas. Este dato, aparentemente íntimo, puede funcionar como un verdadero barómetro de salud vascular. Las arterias del pene son más pequeñas que las arterias coronarias. Por eso, cuando existe aterosclerosis o daño del endotelio, el tejido que recubre los vasos sanguíneos, el pene puede manifestar el problema antes que el corazón.En algunos hombres, la pérdida de calidad eréctil precede durante años a un evento cardiovascular. Por eso hoy la medicina considera la disfunción eréctil una oportunidad de prevención.Además, las erecciones nocturnas cumplen una función protectora. Al aumentar el flujo de sangre, llega oxígeno al tejido cavernoso. Ese oxígeno ayuda a mantener la elasticidad del músculo liso del pene. Cuando las erecciones desaparecen de forma crónica, puede aparecer hipoxia, fibrosis y deterioro progresivo de la función eréctil. Un punto importante es el sueño.La apnea obstructiva, muy infradiagnosticada, fragmenta el descanso, reduce las fases REM y provoca hipoxia nocturna. No es casual que se asocie a hipertensión, fatiga, alteraciones metabólicas y problemas cardiovasculares.Por eso, ante una pérdida mantenida de erecciones matutinas, no basta con recetar una pastilla. Hay que evaluar tensión arterial, glucosa, hemoglobina glicosilada, lípidos, composición corporal, sueño, hábitos de vida y hormonas. La sexualidad masculina no está separada de la salud general. Muchas veces es una ventana temprana a lo que ocurre en todo el organismo. Consultar pronto permite prevenir mejor.
