A la España de Luis de la Fuente todavía le queda una Eurocopa para igualar el ciclo triunfal de la selección que dirigieron Luis Aragonés y Vicente del Bosque entre 2008 y 2012. Mientras llega ese torneo dentro de dos años para poder cerrar el círculo 20 años después de que diera comienzo el anterior proceso triunfal de la Roja, el seleccionador disfruta de haber conseguido que este equipo que él dirige iguale en espíritu a aquel.. Fue Miguel Muñoz el seleccionador que decidió que Sevilla sería la casa de España a principios de los años 80. Sus temporadas como entrenador del Sevilla le convencieron de que no había mejor lugar para levantar el ánimo de una selección que venía de ser en el Mundial 82 la peor anfitriona en la historia de los campeonatos del mundo.. Muñoz comenzó en Málaga su camino, con un gol de Juan Carlos Pedraza ante Islandia en octubre de 1982. Pero fue en Sevilla, entre el Pizjuán y el Villamarín donde aquella selección a la que todavía no se había asomado la Quinta del Buitre, se hizo insuperable.. De la Fuente, como Muñoz, comenzó su camino con la selección en La Rosaleda, con una victoria ante Noruega, que se presentó sin Haaland. Pero ha sido en Sevilla donde ha disfrutado del reconocimiento de la afición como campeona del mundo. El Sánchez Pizjuán recibió a la Roja con el himno interpretado por la Centuria romana Macarena y la despidió con un coro de voces emocionadas que esperaban a ver cómo sus ídolos se subían al autobús para ir camino del aeropuerto.. En Sevilla, donde De la Fuente ya triunfó como jugador y donde se le cayeron los dientes de leche como entrenador, el seleccionador ha podido comprobar algo que ya imaginaba. «Para nosotros es un orgullo ver esa fiebre en este país con la selección. Donde vamos nos reciben con una alegría increíble», decía en la conferencia de prensa previa al enfrentamiento con Croacia. «Se ha recuperado el espíritu de 2010 y la gente vive con un orgullo la selección que me hace sentirme honrado de ser el seleccionador de mi país», añadía.. «Por exigencia personal soy muy perfeccionista y siempre se puede mejorar. Lo mejor es que este grupo de jugadores está igual de convencido y siempre se puede hacer mejor. No han tocado techo, es una selección muy joven, que pone mucho trabajo al servicio del equipo. Un día nos pegarán un tantarantán, nos ganarán y hablaremos de lo contrario. Moriríamos de éxito y no queremos hacerlo si pensáramos que esto es perfecto. Creo que se puede mejorar todavía», asegura el seleccionador.. A la espera de que llegue ese tantarantán que de momento ninguna selección ha conseguido dar a España a pesar de que en los últimos seis partidos ha jugado contra Portugal, Bélgica, Francia, Argentina, Inglaterra y Croacia, De la Fuente y España disfrutan de una selección que tiene juego y carácter.. La única pequeña debilidad que ha mostrado la Roja en los dos partidos que ha jugado de la fase de grupos de la Liga de Naciones estçá en la parte defensiva. La contundencia en el área propia sirvió a la Roja para encajar un solo gol en el Mundial y para que Unai Simón batiera el récord de imbatibilidad en la Copa del Mundo. En dos partidos de la Nations ya ha encajado tres goles, dos de Inglaterra y uno de Croacia, pero eso no preocupa a De la Fuente.. «Jugamos con grandes selecciones y siempre tienen alguna ocasión de gol. Al margen del que hemos encajado hoy, el equipo sigue demostrando una contundencia y una pegada capaz de superar eso. En otros momentos de mi carrera hubiera estado pensando en el equilibrio defensivo. Con meter más goles que el rival estoy feliz. Estoy muy contento con el rendimiento en los dos aspectos, el defensivo y el ofensivo, del equipo», asegura. A cambio de los goles encajados, la Roja ha marcado siete goles en dos partidos. Por algo es campeona del mundo.
Luis de la Fuente está orgulloso de que la selección haya recuperado la calle. Antes su equipo tuvo que conquistar el césped. «Siempre se puede mejorar», asume
A la España de Luis de la Fuente todavía le queda una Eurocopa para igualar el ciclo triunfal de la selección que dirigieron Luis Aragonés y Vicente del Bosque entre 2008 y 2012. Mientras llega ese torneo dentro de dos años para poder cerrar el círculo 20 años después de que diera comienzo el anterior proceso triunfal de la Roja, el seleccionador disfruta de haber conseguido que este equipo que él dirige iguale en espíritu a aquel.. Fue Miguel Muñoz el seleccionador que decidió que Sevilla sería la casa de España a principios de los años 80. Sus temporadas como entrenador del Sevilla le convencieron de que no había mejor lugar para levantar el ánimo de una selección que venía de ser en el Mundial 82 la peor anfitriona en la historia de los campeonatos del mundo.. Muñoz comenzó en Málaga su camino, con un gol de Juan Carlos Pedraza ante Islandia en octubre de 1982. Pero fue en Sevilla, entre el Pizjuán y el Villamarín donde aquella selección a la que todavía no se había asomado la Quinta del Buitre, se hizo insuperable.. De la Fuente, como Muñoz, comenzó su camino con la selección en La Rosaleda, con una victoria ante Noruega, que se presentó sin Haaland. Pero ha sido en Sevilla donde ha disfrutado del reconocimiento de la afición como campeona del mundo. El Sánchez Pizjuán recibió a la Roja con el himno interpretado por la Centuria romana Macarena y la despidió con un coro de voces emocionadas que esperaban a ver cómo sus ídolos se subían al autobús para ir camino del aeropuerto.. En Sevilla, donde De la Fuente ya triunfó como jugador y donde se le cayeron los dientes de leche como entrenador, el seleccionador ha podido comprobar algo que ya imaginaba. «Para nosotros es un orgullo ver esa fiebre en este país con la selección. Donde vamos nos reciben con una alegría increíble», decía en la conferencia de prensa previa al enfrentamiento con Croacia. «Se ha recuperado el espíritu de 2010 y la gente vive con un orgullo la selección que me hace sentirme honrado de ser el seleccionador de mi país», añadía.. «Por exigencia personal soy muy perfeccionista y siempre se puede mejorar. Lo mejor es que este grupo de jugadores está igual de convencido y siempre se puede hacer mejor. No han tocado techo, es una selección muy joven, que pone mucho trabajo al servicio del equipo. Un día nos pegarán un tantarantán, nos ganarán y hablaremos de lo contrario. Moriríamos de éxito y no queremos hacerlo si pensáramos que esto es perfecto. Creo que se puede mejorar todavía», asegura el seleccionador.. A la espera de que llegue ese tantarantán que de momento ninguna selección ha conseguido dar a España a pesar de que en los últimos seis partidos ha jugado contra Portugal, Bélgica, Francia, Argentina, Inglaterra y Croacia, De la Fuente y España disfrutan de una selección que tiene juego y carácter.. La única pequeña debilidad que ha mostrado la Roja en los dos partidos que ha jugado de la fase de grupos de la Liga de Naciones estçá en la parte defensiva. La contundencia en el área propia sirvió a la Roja para encajar un solo gol en el Mundial y para que Unai Simón batiera el récord de imbatibilidad en la Copa del Mundo. En dos partidos de la Nations ya ha encajado tres goles, dos de Inglaterra y uno de Croacia, pero eso no preocupa a De la Fuente.. «Jugamos con grandes selecciones y siempre tienen alguna ocasión de gol. Al margen del que hemos encajado hoy, el equipo sigue demostrando una contundencia y una pegada capaz de superar eso. En otros momentos de mi carrera hubiera estado pensando en el equilibrio defensivo. Con meter más goles que el rival estoy feliz. Estoy muy contento con el rendimiento en los dos aspectos, el defensivo y el ofensivo, del equipo», asegura. A cambio de los goles encajados, la Roja ha marcado siete goles en dos partidos. Por algo es campeona del mundo.
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