Un estudio internacional coordinado por el Instituto de Investigación en Atención Primaria Jordi Gol (IdiapJgol) ha mostrado que existen «grandes diferencias» en la supervivencia del cáncer en Europa, tanto en función del tipo de tumor como del país analizado. El trabajo ha evaluado datos de más de 1,7 millones de personas diagnosticadas de cáncer y aporta una visión detallada de la evolución real de los pacientes a lo largo del tiempo.
La investigación, publicada en The Lancet Regional Health-Europe, analizó la supervivencia global, las comorbilidades y el uso de medicación en ocho tipos de cáncer con alto impacto por su frecuencia o mortalidad: mama, próstata, colorrectal, pulmón, páncreas, estómago, hígado y cabeza y cuello. Los diagnósticos se realizaron entre los años 2000 y 2019 en ocho países europeos: Países Bajos, Reino Unido, Noruega, Finlandia, Suiza, Portugal, Estonia y España.
Los resultados muestran contrastes muy marcados entre tumores. Los cánceres de mama y próstata presentan las mejores tasas, con una supervivencia a cinco años que se sitúa aproximadamente entre el 75% y el 85%. En el extremo opuesto, el cáncer de páncreas continúa siendo el de peor pronóstico: en algunos países, la supervivencia a cinco años no alcanza el 5%.
También destacaron que la mayoría de diagnósticos se dieron en personas de 60 a 79 años, lo que refleja la mayor carga de cáncer en edades medias-avanzadas de la vida. Esto refuerza la importancia de las estrategias de detección precoz y de considerar factores demográficos en los planes de salud pública.
Los investigadores calcularon la supervivencia estandarizada por edad a 1, 5 y 10 años utilizando el método de Kaplan-Meier. Estas curvas proporcionan una visión detallada de cómo varían las tasas de supervivencia a lo largo del tiempo y por grupos de edad y sexo, algo que muchos análisis previos no contemplan de manera tan completa
El trabajo también identificó variaciones relevantes entre países y según el tipo de fuente de datos -atención primaria, hospitales o registros de cáncer-, lo que refleja diferencias en la organización de los sistemas sanitarios, en las estrategias de detección precoz y en la calidad y exhaustividad de los registros clínicos.
Entre los países analizados, España, Suiza y Estonia destacan por presentar las mejores tasas de supervivencia en las bases de datos estudiadas.
El análisis de las comorbilidades mostró patrones coherentes con los factores de riesgo y con posibles síntomas tempranos de la enfermedad. Así, la anemia es frecuente en los cánceres gastrointestinales; la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y las neumonías aparecen con mayor prevalencia en personas con cáncer de pulmón; y la diabetes y las enfermedades hepáticas crónicas son habituales en los cánceres de páncreas y de hígado.
El estudio integró información procedente de 11 bases de datos clínicas y registros de cáncer armonizadas mediante un modelo común que permite el análisis estandarizado de los datos sin compartir información individual de los pacientes.
Un estudio internacional coordinado por el Instituto de Investigación en Atención Primaria Jordi Gol (IdiapJgol) ha mostrado que existen «grandes diferencias» en la supervivencia del cáncer en Europa, tanto en función del tipo de tumor como del país analizado. El trabajo ha evaluado datos de más de 1,7 millones de personas diagnosticadas de cáncer y aporta una visión detallada de la evolución real de los pacientes a lo largo del tiempo.. La investigación, publicada en The Lancet Regional Health-Europe, analizó la supervivencia global, las comorbilidades y el uso de medicación en ocho tipos de cáncer con alto impacto por su frecuencia o mortalidad: mama, próstata, colorrectal, pulmón, páncreas, estómago, hígado y cabeza y cuello. Los diagnósticos se realizaron entre los años 2000 y 2019 en ocho países europeos: Países Bajos, Reino Unido, Noruega, Finlandia, Suiza, Portugal, Estonia y España.. Los resultados muestran contrastes muy marcados entre tumores. Los cánceres de mama y próstata presentan las mejores tasas, con una supervivencia a cinco años que se sitúa aproximadamente entre el 75% y el 85%. En el extremo opuesto, el cáncer de páncreas continúa siendo el de peor pronóstico: en algunos países, la supervivencia a cinco años no alcanza el 5%.. También destacaron que la mayoría de diagnósticos se dieron en personas de 60 a 79 años, lo que refleja la mayor carga de cáncer en edades medias-avanzadas de la vida. Esto refuerza la importancia de las estrategias de detección precoz y de considerar factores demográficos en los planes de salud pública.. Los investigadores calcularon la supervivencia estandarizada por edad a 1, 5 y 10 años utilizando el método de Kaplan-Meier. Estas curvas proporcionan una visión detallada de cómo varían las tasas de supervivencia a lo largo del tiempo y por grupos de edad y sexo, algo que muchos análisis previos no contemplan de manera tan completa. El trabajo también identificó variaciones relevantes entre países y según el tipo de fuente de datos -atención primaria, hospitales o registros de cáncer-, lo que refleja diferencias en la organización de los sistemas sanitarios, en las estrategias de detección precoz y en la calidad y exhaustividad de los registros clínicos.. Entre los países analizados, España, Suiza y Estonia destacan por presentar las mejores tasas de supervivencia en las bases de datos estudiadas.. El análisis de las comorbilidades mostró patrones coherentes con los factores de riesgo y con posibles síntomas tempranos de la enfermedad. Así, la anemia es frecuente en los cánceres gastrointestinales; la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y las neumonías aparecen con mayor prevalencia en personas con cáncer de pulmón; y la diabetes y las enfermedades hepáticas crónicas son habituales en los cánceres de páncreas y de hígado.. El estudio integró información procedente de 11 bases de datos clínicas y registros de cáncer armonizadas mediante un modelo común que permite el análisis estandarizado de los datos sin compartir información individual de los pacientes.
Un macroestudio que analizó los datos de más de 1,7 millones de pacientes revela que los tumores de mama y próstata presentan los mejores pronósticos, mientras que de páncreas sigue siendo el más letal
Un estudio internacional coordinado por el Instituto de Investigación en Atención Primaria Jordi Gol (IdiapJgol) ha mostrado que existen «grandes diferencias» en la supervivencia del cáncer en Europa, tanto en función del tipo de tumor como del país analizado. El trabajo ha evaluado datos de más de 1,7 millones de personas diagnosticadas de cáncer y aporta una visión detallada de la evolución real de los pacientes a lo largo del tiempo.. La investigación, publicada en The Lancet Regional Health-Europe, analizó la supervivencia global, las comorbilidades y el uso de medicación en ocho tipos de cáncer con alto impacto por su frecuencia o mortalidad: mama, próstata, colorrectal, pulmón, páncreas, estómago, hígado y cabeza y cuello. Los diagnósticos se realizaron entre los años 2000 y 2019 en ocho países europeos: Países Bajos, Reino Unido, Noruega, Finlandia, Suiza, Portugal, Estonia y España.. Los resultados muestran contrastes muy marcados entre tumores. Los cánceres de mama y próstata presentan las mejores tasas, con una supervivencia a cinco años que se sitúa aproximadamente entre el 75% y el 85%. En el extremo opuesto, el cáncer de páncreas continúa siendo el de peor pronóstico: en algunos países, la supervivencia a cinco años no alcanza el 5%.. También destacaron que la mayoría de diagnósticos se dieron en personas de 60 a 79 años, lo que refleja la mayor carga de cáncer en edades medias-avanzadas de la vida. Esto refuerza la importancia de las estrategias de detección precoz y de considerar factores demográficos en los planes de salud pública.. Los investigadores calcularon la supervivencia estandarizada por edad a 1, 5 y 10 años utilizando el método de Kaplan-Meier. Estas curvas proporcionan una visión detallada de cómo varían las tasas de supervivencia a lo largo del tiempo y por grupos de edad y sexo, algo que muchos análisis previos no contemplan de manera tan completa. El trabajo también identificó variaciones relevantes entre países y según el tipo de fuente de datos -atención primaria, hospitales o registros de cáncer-, lo que refleja diferencias en la organización de los sistemas sanitarios, en las estrategias de detección precoz y en la calidad y exhaustividad de los registros clínicos.. Entre los países analizados, España, Suiza y Estonia destacan por presentar las mejores tasas de supervivencia en las bases de datos estudiadas.. El análisis de las comorbilidades mostró patrones coherentes con los factores de riesgo y con posibles síntomas tempranos de la enfermedad. Así, la anemia es frecuente en los cánceres gastrointestinales; la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y las neumonías aparecen con mayor prevalencia en personas con cáncer de pulmón; y la diabetes y las enfermedades hepáticas crónicas son habituales en los cánceres de páncreas y de hígado.. El estudio integró información procedente de 11 bases de datos clínicas y registros de cáncer armonizadas mediante un modelo común que permite el análisis estandarizado de los datos sin compartir información individual de los pacientes.
