El festival de la canción más importante del viejo continente celebra su gran final la semana que viene
La experiencia de Lorena García con una encuesta telefónica del CIS generó un intenso debate en el plató de ‘Espejo Público’ después de que la periodista relatara en directo cómo fue la llamada recibida en su domicilio. La copresentadora y periodista de Antena 3 explicó que decidió compartir parte de las preguntas planteadas por el organismo para mostrar a los espectadores el contenido de la conversación, lo que rápidamente despertó sorpresa entre los colaboradores del programa. Durante la recreación televisiva, García destacó que gran parte del cuestionario giraba en torno a los bulos, la desinformación y el impacto de las noticias falsas en asuntos sensibles como la inmigración o el colectivo LGTBIQ+. Sin embargo, lo que más llamó la atención de la periodista fue la ausencia de referencias concretas a temas políticos que en esos días ocupaban buena parte de la actualidad mediática. Esa percepción llevó a la presentadora a plantear en tono irónico si algunas de las preguntas podrían estar relacionadas con la posibilidad de un adelanto electoral. Sus comentarios provocaron un inmediato intercambio de opiniones en el plató y reavivaron las críticas habituales que desde distintos sectores recibe el CIS dirigido por José Félix Tezanos.. El relato de Lorena García también puso el foco en la naturaleza de algunas preguntas incluidas en la encuesta, especialmente aquellas relacionadas con los memes y el contenido humorístico difundido en redes sociales y aplicaciones de mensajería. La periodista explicó que el cuestionario no solo preguntaba por el consumo de este tipo de publicaciones, sino también por los partidos políticos asociados a esos mensajes satíricos. Este detalle sorprendió especialmente a los tertulianos del programa, que debatieron sobre si el CIS está ampliando sus estudios hacia nuevas formas de comunicación política en internet. Durante la conversación en el plató, algunos colaboradores consideraron llamativo que determinados asuntos vinculados a la actualidad política no tuvieran una mayor presencia en el cuestionario, aunque la propia Lorena García matizó posteriormente que sí existieron preguntas relacionadas con la corrupción de forma genérica.
La polémica vuelve a rodear a Unión Europea de Radiodifusión y a la delegación israelí en Festival de la Canción de Eurovisión 2026. Este año, la organización había reforzado las normas para impedir campañas de promoción que pudieran influir en el televoto internacional y alterar el resultado final del certamen. Sin embargo, apenas unas horas después de publicarse varios vídeos protagonizados por Noam Bettan, representante de Israel, las redes sociales comenzaron a llenarse de críticas. En dichas piezas audiovisuales, el cantante pedía explícitamente el voto para su candidatura en numerosos idiomas, entre ellos español, inglés, francés, alemán, italiano o sueco. La estrategia recordó a la utilizada el año pasado por organismos israelíes para movilizar el televoto a escala internacional. Muchos usuarios cuestionaron que se permitiera nuevamente una campaña promocional de gran alcance pese a las restricciones anunciadas previamente por la organización europea.. La reacción de la Unión Europea de Radiodifusión no tardó en llegar. Apenas veinte minutos después de difundirse los vídeos promocionales, el organismo dirigido por Martin Green remitió una carta de apercibimiento a la KAN, la televisión pública israelí, exigiendo el cese inmediato de la campaña y la retirada de los contenidos de todas las plataformas digitales donde habían sido publicados. Según el comunicado, la UER recordó a la cadena israelí que el reglamento prohíbe cualquier acción promocional financiada de forma directa o indirecta por gobiernos o instituciones públicas con el objetivo de influir en el televoto. Además, la organización expresó su malestar por considerar que este tipo de prácticas pone en duda la transparencia y la igualdad entre delegaciones dentro del festival. Mientras tanto, las redes continúan debatiendo sobre si las medidas tomadas por la UER serán suficientes para evitar nuevas polémicas durante esta edición del certamen europeo.
