Hacía bastante tiempo que un ciclista que no fuera Tadej Pogacar se llevaba dos victorias seguidas en días relevantes del Tour de Francia. El hombre que lo ha conseguido no es otro que Remco Evenepoel. Era el máximo favorito para la única contrarreloj individual de la carrera -qué tiempos cuando había hasta 90 e incluso 100 kilómetros en la disciplina- y no falló. El belga, campeón del mundo en la especialidad, impuso su ley en los 26 kilómetros de recorrido y se acerca a Pogacar en la clasificación general. Precisamente Evenepoel había cambiado este año su preparación para tratar de mejorar en el gran asunto pendiente que le queda: la alta montaña. Dado el nivel que muestra en cada gran vuelta Pogacar, las cualidades del belga le sitúan en clara desventaja cuando se trata de escalar. También respecto a Vingegaard e, incluso, contra otros aspirantes como Del Toro o el jovísimo Paul Seixas. Y con cronos cada vez más cortas y escasas, es imposible compensar eso. Así que se ha puesto manos a la obra para subir mejor. Fruto de ese trabajo, ha perdido hasta cuatro kilos de peso. Pero sigue siendo igual de competitivo en su terreno. Tanto fue así que le sacó casi medio minuto a Pogacar en la crono, y ahora se sitúa a 4’32” en la clasificación general. Más que acercarse al amarillo, lo que hizo Remco fue afianzarse en el segundo puesto. Ahora solo los Alpes le separan de mejorar el tercer lugar que consiguió en 2024 en esta misma carrera. Todo apunta a que Isaac Del Toro y Paul Seixas -que en la crono estuvieron todo el tiempo empatados, con el francés sacando solo cinco segundos en meta- son los únicos que pueden poner en duda esa segunda plaza de Evenepoel. Ahora, eso sí, Remco saca más de dos minutos a ambos. Siempre tiene un día malo en la montaña, veremos si pasa los Alpes. La etapa, por otra parte, fue bastante más importante de lo previsto en la pelea por el podio, porque dos rivales quedaron eliminados. Por un lado Florian Lipowitz, que ya no podrá defender el tercer lugar del ‘cajón’ que cosechó el año pasado. Viajaba con el cuarto mejor tiempo cuando, tras una curva, la bicicleta se le fue de la rueda delantera y acabó dando contra un bordillo. A falta de pruebas posteriores, pintaba a clavícula. El otro que ya tiene casi imposible entrar entre los tres mejores es Juan Ayuso, a todas luces el peor entre los favoritos. Se dejó más de un minuto con todos sus contrincantes, que ya salían mejor que él en la general. Muy complicado levantar dos minutos largos contra gente que, además, hasta ahora ha demostrado subir mejor. Ayuso, de hecho, vio como su compañero de equipo Skjelmose le quitaba casi toda la ventaja que le llevaba en la general. El español ahora es quinto, y casi que se podrá dar por contento si aguanta el puesto. Para este miércoles tendremos el que seguramente sea el último sprint masivo del Tour… o no. Casi 175 kilómetros entre Chambéry y Voiron, con un inicio quebrado propicio
El belga le recorta medio minuto al líder y Juan Ayuso ve alejarse el sueño de entrar en el podio de París
Hacía bastante tiempo que un ciclista que no fuera Tadej Pogacar se llevaba dos victorias seguidas en días relevantes del Tour de Francia. El hombre que lo ha conseguido no es otro que Remco Evenepoel. Era el máximo favorito para la única contrarreloj individual de la carrera -qué tiempos cuando había hasta 90 e incluso 100 kilómetros en la disciplina- y no falló. El belga, campeón del mundo en la especialidad, impuso su ley en los 26 kilómetros de recorrido y se acerca a Pogacar en la clasificación general.Precisamente Evenepoel había cambiado este año su preparación para tratar de mejorar en el gran asunto pendiente que le queda: la alta montaña. Dado el nivel que muestra en cada gran vuelta Pogacar, las cualidades del belga le sitúan en clara desventaja cuando se trata de escalar. También respecto a Vingegaard e, incluso, contra otros aspirantes como Del Toro o el jovísimo Paul Seixas. Y con cronos cada vez más cortas y escasas, es imposible compensar eso. Así que se ha puesto manos a la obra para subir mejor. Fruto de ese trabajo, ha perdido hasta cuatro kilos de peso. Pero sigue siendo igual de competitivo en su terreno.Tanto fue así que le sacó casi medio minuto a Pogacar en la crono, y ahora se sitúa a 4’32” en la clasificación general. Más que acercarse al amarillo, lo que hizo Remco fue afianzarse en el segundo puesto. Ahora solo los Alpes le separan de mejorar el tercer lugar que consiguió en 2024 en esta misma carrera. Todo apunta a que Isaac Del Toro y Paul Seixas -que en la crono estuvieron todo el tiempo empatados, con el francés sacando solo cinco segundos en meta- son los únicos que pueden poner en duda esa segunda plaza de Evenepoel. Ahora, eso sí, Remco saca más de dos minutos a ambos. Siempre tiene un día malo en la montaña, veremos si pasa los Alpes.La etapa, por otra parte, fue bastante más importante de lo previsto en la pelea por el podio, porque dos rivales quedaron eliminados. Por un lado Florian Lipowitz, que ya no podrá defender el tercer lugar del ‘cajón’ que cosechó el año pasado. Viajaba con el cuarto mejor tiempo cuando, tras una curva, la bicicleta se le fue de la rueda delantera y acabó dando contra un bordillo. A falta de pruebas posteriores, pintaba a clavícula.El otro que ya tiene casi imposible entrar entre los tres mejores es Juan Ayuso, a todas luces el peor entre los favoritos. Se dejó más de un minuto con todos sus contrincantes, que ya salían mejor que él en la general. Muy complicado levantar dos minutos largos contra gente que, además, hasta ahora ha demostrado subir mejor. Ayuso, de hecho, vio como su compañero de equipo Skjelmose le quitaba casi toda la ventaja que le llevaba en la general. El español ahora es quinto, y casi que se podrá dar por contento si aguanta el puesto.Para este miércoles tendremos el que seguramente sea el último sprint masivo del Tour… o no. Casi 175 kilómetros entre Chambéry y Voiron, con un inicio quebrado propicio para
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